Daniela Guillén, campeona del mundo de motocross: "Quedan cuatro meses y no sé dónde voy a ir"
Daniela Guillén por fin ha cumplido el sueño que perseguía desde que tenía tres años: convertirse en campeona del mundo de motocross. La piloto española hizo historia en Australia al conquistar el Mundial femenino después de imponerse en las dos mangas de la última prueba. Un triunfo que pone fin a seis años de lucha por un título que se le había resistido en temporadas anteriores, con dos subcampeonatos y un tercer puesto. Sin embargo, detrás de la celebración hay una realidad mucho menos bonita: pese a haber alcanzado la cima del motocross mundial, todavía no sabe dónde competirá la próxima temporada.
“Cuando lo conseguí estaba en shock. En ese momento pensé en toda la gente que hay detrás de mí, en todas las personas que se sacrifican y que hacen que yo pueda estar ahí. Normalmente pongo el modo avión y cuando lo quité me explotó el móvil a mensajes. Llamé a toda mi familia y estábamos todos, gritando, sin entendernos prácticamente nada”, recuerda sobre el momento exacto cuando se proclamó campeona.
Este año he trabajado mucho la parte mental con mi madre, que para mí es lo más importante
Pero el camino hasta ese momento no ha sido fácil. En 2023 y 2024 se quedó a las puertas del título mundial y en 2025 terminó tercera. En las cuatro últimas temporadas había perdido el campeonato por menos de cinco puntos. Una sucesión de resultados que convirtió la lucha por el Mundial en un reto tanto deportivo como mental. “Este año lo he afrontado de otra manera. Me lo he tomado mucho más en serio y creo que lo que me faltaba era creer en mí, saber que podía estar delante. He trabajado mucho la parte mental con mi madre, que para mí es lo más importante”, dice.

La pasión de Daniela por el motocross nació casi por casualidad. Una amiga de su madre ganó una pequeña moto en una tómbola y, como no tenía hijos, decidió regalársela a la familia. Daniela, una de cuatro hermanos, la probó y desde entonces, su vida ha estado ligada a la moto.
En 2019 no podía montar en moto y lo pasé bastante mal. Fue el momento más duro de mi carrera
Pero en 2019, llegó uno de los momentos más difíciles de su vida cuando sufrió una lesión de menisco que la apartó de la competición. “Fue el momento más duro de mi carrera. No podía montar en moto y lo pasé bastante mal. Mi abuela, mi madre y Xevi Colomer, mi entrenador, fueron las personas que me ayudaron a salir de ese agujero”.

El esfuerzo también ha tenido un sacrificio personal. Daniela reconoce que ha tenido que renunciar a muchas experiencias propias de su edad para poder dedicarse al motocross. Aun así, cuando mira atrás, no se arrepiente. Y si pudiera hablar con aquella niña de tres años que empezó a montar en moto, le diría que todos los sacrificios han valido la pena.
En España cuesta muchísimo encontrar patrocinadores. Ahora mismo estoy sobreviviendo
Daniela ya había resumido su situación con una frase contundente: “De esto no vivo, sobrevivo”. Y después de conquistar el Mundial, la realidad sigue siendo la misma. “Es difícil de entender, pero es la realidad. En España hay poco apoyo y cuesta muchísimo encontrar patrocinadores para el motocross. Ahora mismo estoy sobreviviendo. Quedan cuatro meses para empezar la temporada y aún no sé dónde voy a ir. Impacta muchísimo”.

La piloto también ha tenido que hacerse un hueco en un deporte tradicionalmente masculino. Desde pequeña ha competido contra chicos y ha escuchado comentarios como “que no te gane la niña”. Recuerda que, en ocasiones, incluso algunos padres de sus rivales tenían comportamientos que le hacían más difícil el camino.
Lo he pasado un poco mal, pero yo sé que mi camino no es con los hombres
La situación no siempre ha desaparecido con los años. En una carrera disputada en Talavera, compitiendo en MX2 junto a hombres, volvió a encontrarse con actitudes que no comparte. “Cuando estás delante de ellos parece que les molesta. Te gritan o hacen cosas que no tienen ningún sentido. Sí que es verdad que lo he podido pasar un poco mal, peero yo sé que mi camino no es con ellos, que cuando llegas a motos más grandes los caminos se separan”.
A las chicas que quieren iniciarse en el motocross les lanza un mensaje claro: “Que no escuchen a nadie, que se centren en ellas mismas y que disfruten. Es un deporte muy sacrificado, tienes que renunciar a muchas cosas, pero la recompensa es muy grande. Si te gusta, sigue adelante y no dejes que nadie te diga que no puedes hacerlo”.

Y ahora, con el título mundial en sus manos, su siguiente objetivo es defenderlo y seguir creciendo. También le gustaría dar el salto a Estados Unidos, donde ha podido comprobar que las marcas y los patrocinadores ofrecen más valor y oportunidades a las mujeres que compiten en motocross. “Este año he estado allí y se nota muchísimo la diferencia. Allí dan mucho más valor a las mujeres y a las pilotos”.
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