Operaciones del DHS en la frontera y el aval del Pentágono para usar armas militares con rayos

El Departamento de Defensa de Estados Unidos otorgó autorización al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) para probar un arma militar no letal conocida como “rayo de calor” y formular tácticas enfocadas en su eventual despliegue en la frontera sur. La autorización representa una medida sin precedentes y, en principio, tendrá una vigencia de siete meses.
El aval del Pentágono al DHS para usar armas militares con rayos en la frontera
El dispositivo, denominado oficialmente Sistema de Denegación Activa (ADS, por sus siglas en inglés), proyecta un haz invisible de ondas electromagnéticas capaz de alcanzar una distancia cercana a un kilómetro.
Al entrar en contacto con la piel, la energía provoca una intensa molestia térmica que autoridades del Pentágono compararon con el calor repentino al abrir un horno encendido, según el documento oficial obtenido por CNN.
Aunque la sensación de hormigueo residual suele persistir entre diez y 15 minutos, el impacto térmico inicial provoca una reacción instintiva e irresistible de huida en las personas alcanzadas por el haz.
Pese a que las Fuerzas Armadas de EE.UU. enviaron este equipo temporalmente a Afganistán hace casi dos décadas y evaluaron emplearlo en instalaciones de detención en el extranjero, nunca se llegó a utilizar en combate activo.
El acuerdo entre el Pentágono y el DHS para probar el arma militar durante siete meses
En el documento, el Pentágono no precisó dónde ni cómo se probaría el arma, ni detalló las condiciones de su posible utilización futura. No obstante, estableció específicamente que el arma “no deberá ser operada por personal del Departamento de Guerra”.
Esta determinación exime al Departamento de Defensa de responsabilidades sobre el modo en que el armamento sea empleado sobre el terreno. También se indica explícitamente que el DHS es el único responsable del “empleo, uso y desarrollo de tácticas, técnicas y procedimientos del sistema”.
Asimismo, la directiva estipula el préstamo temporal de una unidad ADS por un período de siete meses, iniciado en septiembre. Una vez concluido el plazo inicial, el DHS quedará facultado para solicitar una extensión si determina que el equipo es operacionalmente necesario en la frontera.
“La CBP evalúa continuamente nuevas tecnologías, especialmente aquellas que mejoran la eficacia operativa y fortalecen las capacidades de la misión”, afirmó un portavoz de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) a CNN.
Por qué el uso del rayo de calor contra migrantes genera dudas sobre su seguridad
En años anteriores, el sector de El Centro, que abarca alrededor de 112 kilómetros a lo largo de la frontera, evaluó la viabilidad del dispositivo para disuadir cruces en zonas fluviales, aunque surgieron temores sobre la posibilidad de que las personas sufrieran incapacitación en el agua y se ahogaran en el río.
“Por el costo, por la capacitación y por las políticas que se van a crear, ¿vale la pena el esfuerzo?”, inquirió un exfuncionario de la CBP.

Asimismo, la tecnología se contempló durante el primer mandato de Donald Trump para el manejo de disturbios civiles tras la muerte de George Floyd. En 2018, fue descartada por la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen.
“El problema radicaba en tratar a los inmigrantes y a los ciudadanos como combatientes enemigos”, declaró un exfuncionario del DHS que tiene conocimiento sobre las discusiones previas relacionadas con el uso del armamento no letal.
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