La OMS admite que no tiene información completa sobre la muerte de una trabajadora en un centro de investigación de la peste en Rusia

La Organización Mundial de la Salud reconoció este miércoles que no puede realizar una evaluación exhaustiva del riesgo tras la muerte de una trabajadora de un instituto científico ruso por una neumonía grave de origen desconocido, en medio de reportes que vinculan el caso con una posible fuga del patógeno de la peste.
"Por el momento, la organización no dispone de una imagen completa de lo ocurrido", afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ante la prensa.
El organismo solicitó a Rusia información adicional sobre las pruebas de laboratorio realizadas a la persona fallecida y a sus contactos, así como detalles sobre las medidas de salud pública adoptadas y el estado de quienes estuvieron en contacto con ella.
Rusia aseguró que no registró ningún caso de peste en Irkutsk, la ciudad de Siberia donde se ubica el instituto, y que puso en cuarentena a 200 personas tras la muerte de la trabajadora.

Sin embargo, la OMS aún no sabe si esa cuarentena sigue en curso o finalizó, ni si los afectados son familiares, colegas u otras personas.
Durante la rueda de prensa, la OMS confirmó que Rusia no contestó en el plazo de 24 horas fijado por el Reglamento Sanitario Internacional a la solicitud inicial de información, enviada el 3 de junio. La respuesta llegó recién el día 6.
Ese reglamento es de cumplimiento obligatorio para los países miembros del organismo. La OMS también indicó que busca verificar reportes sobre un posible segundo caso de neumonía grave de origen desconocido en territorio ruso.
Qué se sabe sobre la peste y el caso bajo investigación
La directora para la gestión de epidemias y pandemias de la OMS, Maria Van Kerkhove, señaló que la organización ofreció a Rusia asistencia en enfermedades infecciosas y patógenos de alta peligrosidad.
"Está claro que nos gustaría tener más información para entender qué tipo de patógenos fueron evaluados", dijo Van Kerkhove.
Las autoridades rusas negaron que la causa fuera la peste, pero no precisaron qué patógeno provocó la neumonía que mató a la trabajadora. La OMS quiere saber, entre otras cosas, con qué materiales biológicos trabajaba la fallecida y cuál es el nivel de bioseguridad del centro.

Van Kerkhove precisó que entre 2019 y 2025 diez países notificaron casi 4.000 casos humanos sospechosos de peste y 423 muertes, con mayor concentración en Asia Central.
La enfermedad se transmite principalmente por la picadura de pulgas que viven en roedores, aunque también puede contagiarse por vía aérea desde personas o animales infectados.
"La peste es una enfermedad bacteriana y existen antibióticos para tratarla. Pero quiero insistir en que en este momento no sabemos cuál fue el agente causante de la muerte de esta mujer, y eso es lo que queremos comprender mejor", explicó la experta.
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