Cita del día de Jane Fonda, actriz de 88 años: "Haz preguntas. Mantén viva tu curiosidad. Es mucho más importante mantener el interés que ser interesante"

Esta frase de Jane Fonda invita a cambiar el centro de atención. En lugar de preocuparse por causar una buena impresión, parecer inteligente o tener siempre algo interesante para decir, propone una actitud más abierta: preguntar, escuchar y tratar de comprender. La curiosidad aparece así como una forma de relacionarse con el mundo.
“Haz preguntas” supone aceptar que siempre hay algo que no se conoce. Preguntar no es una señal de desconocimiento, sino una manera de aprender de otras personas, descubrir nuevas perspectivas y revisar las propias ideas. La frase plantea que una conversación puede ser más valiosa cuando existe un interés genuino por aquello que el otro tiene para contar.
La diferencia entre “ser interesante” y “estar interesado” es la esencia del mensaje. La primera expresión puede estar relacionada con la necesidad de llamar la atención o demostrar algo sobre uno mismo. La segunda desplaza la mirada hacia afuera: hacia las personas, las experiencias, las ideas y todo aquello que todavía puede despertar una pregunta.
También puede interpretarse como una defensa de la curiosidad frente al paso del tiempo. Con los años, es posible caer en la sensación de que ya se conoce lo suficiente o de que determinadas experiencias ya no tienen nada nuevo para ofrecer. Mantener el interés significa, en cambio, conservar la disposición a sorprenderse y aprender.
Su vigencia está relacionada con una época en la que la imagen personal ocupa un lugar central. Redes sociales y espacios públicos favorecen la exposición y la búsqueda de aprobación, mientras que escuchar y preguntar suelen quedar en segundo plano.
El mensaje de Fonda propone otro camino: no medir el propio valor por cuánto se consigue impresionar, sino por la capacidad de seguir conectado con lo que ocurre alrededor.
En ese sentido, la frase no habla solo de conversaciones. Puede aplicarse al trabajo, los vínculos, los cambios personales y cualquier etapa en la que sea necesario empezar algo nuevo. La curiosidad permite reconocer que una experiencia todavía puede enseñar algo, incluso cuando parece conocida.
Jane Fonda nació el 21 de diciembre de 1937, en Nueva York. Es hija del actor Henry Fonda y de Frances Seymour Brokaw. Estudió en Vassar College y luego comenzó su formación como actriz, hasta incorporarse al Actors Studio, uno de los espacios de referencia para la interpretación en Estados Unidos.

Su carrera cinematográfica comenzó en la década de 1960 y se extendió durante varias generaciones. Participó en más de 40 películas y obtuvo dos premios Oscar como mejor actriz por Klute, de 1971, y Coming Home, de 1978. También protagonizó películas como They Shoot Horses, Don't They?, The China Syndrome, 9 to 5 y On Golden Pond.
Fonda desarrolló además una importante actividad vinculada con el ejercicio físico. En la década de 1980 lanzó sus populares videos de entrenamiento, que ayudaron a convertirla en una de las figuras más reconocidas de la cultura del fitness. A lo largo de su vida pública también se involucró en distintas causas sociales y ambientales, además de trabajar como productora y autora.
En 2014 recibió el AFI Life Achievement Award, uno de los principales reconocimientos a una trayectoria dentro del cine estadounidense. El American Film Institute destacó entonces una carrera que había atravesado el cine, la televisión, la producción y el activismo.

La frase encaja con una trayectoria marcada por distintas etapas y transformaciones. Fonda no quedó ligada a una sola actividad ni a una única imagen pública: actuó, produjo, escribió, trabajó sobre el ejercicio y participó de causas sociales.
Vista desde ese recorrido, la idea de seguir preguntando y conservar la curiosidad puede leerse como una invitación a no considerar terminada ninguna etapa de aprendizaje.
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