Kast insiste en vía legislativa para contener crisis Rabat en medio de presión oficialista por nuevo diseño
No quiso esperar. En su primera actividad en territorio nacional tras su gira por España e Italia, el Presidente José Antonio Kast no dudó en respaldar una vez más al ministro que protagoniza la mayor crisis que ha enfrentado su administración: Fernando Rabat, quien firmó los decretos que rebajaron las condenas de violadores y abusadores de menores.
Pasado el mediodía del viernes, el mandatario encabezó junto al titular de Justicia y Derechos Humanos el izamiento de la Gran Bandera Bicentenario, por el aniversario de Gendarmería. Quiso dar una señal: no se ha movido un centímetro en su decisión de mantener al abogado en su cargo, pese a las presiones y recomendaciones que ha recibido para sacarlo del gabinete y, de esa forma, intentar contener la crisis que él abrió con su firma.

Tras el izamiento, el presidente regresó a La Moneda, donde sostuvo una reunión de trabajo con Rabat. Luego, lideró un comité político que se citó de forma extraordinaria y que se extendió por más de tres horas.
Tras el comité, el subsecretario vocero de gobierno, Gonzalo Arenas, dio cuenta de la estrategia del gobierno para intentar aminorar los efectos de la crisis: derogar la ley que permite la rebaja de las condenas. Para eso, ya han sostenido conversaciones con los senadores Arturo Squella (Partido Republicano) y Andrés Longton (Renovación Nacional), para que al proyecto que ellos impulsan con ese objetivo se le entregue urgencia inmediata el próximo lunes.

El gobierno ya ha dado pasos en su arremetida legislativa para contener la crisis. El jueves de la semana pasada, la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados aprobó en general la reforma denominada “Nunca más”, que busca restringir la aplicación retroactiva de beneficios penales en delitos sexuales.
Pese a los cuestionamientos por la falta de transparencia en el procedimiento de los decretos, el Ministerio de Justicia abrió un sumario interno por la filtración de estos.
Arenas también se encargó de reiterar la postura de Kast. “No hay cambios de gabinete actualmente en nuestro gobierno. Todos los ministros cuentan con el respaldo del presidente”, dijo.
Durante su estadía en Europa, entre el 1 y el 5 de noviembre, el mandatario no se despegó de su teléfono. Contactó personalmente a presidentes de partidos, secretarios generales y parlamentarios del sector. Ha estado preocupado por el estado de su alianza, donde ha quedado claro que no todos respaldan su decisión de mantener a Rabat en el cargo.

En el oficialismo son conscientes de su preocupación, pero no se ha hecho fácil contener a los propios. Tanto en la Unión Demócrata Independiente (UDI) como en Renovación Nacional (RN) existen parlamentarios que abiertamente han hecho ver que consideran que para superar la crisis es necesario que el titular de Justicia dé un paso al costado lo antes posible.
La UDI es el partido que ha tenido más problemas para cuadrar a sus parlamentarios. Es más, en la bancada de diputados reconocen que al menos dos de sus integrantes han presentado dudas respecto de su voto para la acusación constitucional contra Rabat que pretende presentar la izquierda.
Uno de ellos es Hotuiti Teao (independiente), quien ya adelantó públicamente que aprobaría el libelo. Marlene Pérez (también independiente) ha mantenido en reserva su postura, pero ha insistido con la salida de Rabat.

Kast se encargó de llamar personalmente a ambos diputados de la bancada UDI. En el caso de Teao, no logró “darlo vuelta”. “El diálogo no significa, bajo ninguna circunstancia, cambiar mi posición respecto a que se podría haber hecho más para evitar que estos delincuentes optaran por rebaja de condena”, afirmó él esta semana, en referencia a su conversación con el mandatario. E insistió en que “existen responsabilidades políticas que deben asumirse”.
En la bancada de diputados RN, de momento, no hay diputados que abiertamente hayan reconocido que estarían dispuestos a apoyar el libelo. Sin embargo, las autoridades partidarias no se confían: temen que, una vez presentado el texto, podrían surgir nuevos respaldos a la ofensiva de la oposición. “Conozco a mi gente”, planteó un integrante de la directiva.
En esa bancada, encabezada por Diego Schalper, existen reparos con el diseño de La Moneda de mandatar al vocero de gobierno, Gonzalo Arenas, a conversar con los comités parlamentarios las diferencias en torno al caso Rabat. Él ya se reunió con los diputados de la UDI con ese fin, y pretendía hacer lo mismo con los de RN y el Partido Republicano.
“Dada la gravedad (del caso de los decretos), las acciones deben ser ejecutadas por el presidente o, en su reemplazo, por el ministro del Interior”, planteó Ximena Ossandón, quien es vicepresidenta de la colectividad. La solicitud de RN tuvo buena recepción en La Moneda: se espera que la próxima semana la directiva de la colectividad sostenga un encuentro con el mandatario, donde se puedan abordar en extenso las preocupaciones del partido en torno al episodio Rabat.
En público, los timoneles del oficialismo han destacado por cuadrarse con la decisión del mandatario de mantener a Rabat en el gabinete, pese a los reparos que existen en sus respectivas colectividades. En privado, sin embargo, Luciano Cruz-Coke (Evópoli), Andrea Balladares (RN) y Guillermo Ramírez (UDI) han sincerado en instancias partidarias que el titular de Justicia debería salir lo antes posible para apagar el fuego que provocó su firma.

La timonel de RN incluso se lo hizo saber al Presidente Kast cuando habló con él durante su gira. Ramírez, en tanto, participó de un asado junto a la bancada de diputados UDI el lunes pasado, al que se sumaron Alvarado y Arenas. Ahí, los parlamentarios dejaron en claro que coinciden en que la mantención de Rabat en su cargo es insostenible.
Esta semana, en radio Duna, el senador Cruz-Coke advirtió que mantener en su cargo a Rabat “tiene costos políticos”.
Aunque en el Partido Republicano también consideran que la salida de Rabat es necesaria para superar este episodio, las vocerías de la colectividad se han centrado en reforzar que respaldan la decisión de Kast de mantenerlo en el cargo. En esa línea, durante las últimas semanas han surgido críticas a Chile Vamos por solicitar ajustes.
“El presidente y su gabinete cuentan con todo el respaldo de los republicanos. Quienes quieran cambiar gabinete, que ganen una elección presidencial”, sostuvo esta semana el jefe de bancada de los diputados republicanos, Benjamín Moreno.
Pese a que Kast ha sido insistente en que no habrá un cambio de gabinete, el ruido en torno a un ajuste está instalado en las filas del oficialismo. Y el mismo gobierno ha contribuido a eso.
El martes de esta semana, los presidentes de los partidos de Chile Vamos se reunieron con Alvarado en La Moneda. En la instancia, cuestionaron el manejo del gobierno en la crisis y coincidieron en que se trataba del peor momento de la administración del Presidente Kast.
Alvarado pidió calma y transmitió a los timoneles un mensaje: “Estamos trabajando un nuevo diseño político”.
Hoy se mantienen activas las voces que piden un ajuste. “El gobierno necesita un golpe de timón. Para eso, es oportuno un cambio de gabinete, especialmente en las carteras más relevantes”, dijo el diputado Mauro González, de RN.
“Es evidente que el diseño original del gabinete del Presidente Kast requiere ajustes, y esos ajustes van en la línea de incorporar personas con más bagaje político, con más experiencia política en el gabinete”, complementó el diputado Jorge Guzmán, de Evópoli.
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