“Taiwán y la cooperación climática global”

Las inundaciones en el nordeste argentino recuerdan que los riesgos climáticos impactan en nuestras vidas. En un contexto marcado por El Niño, proteger hogares y actividades productivas exige prevención y cooperación. En Taiwán, donde enfrentamos tifones, lluvias torrenciales y calor extremo, compartimos esa preocupación. La distancia geográfica no impide que afrontemos desafíos comunes. La COP31 debe convertir los compromisos en acciones concretas, medibles y verificables. Aunque Taiwán no es parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, actúa conforme al espíritu del Acuerdo de París. En 2025 presentó su contribución determinada a nivel nacional para 2035. Para 2026-2030, se aprobaron programas de reducción de emisiones en seis sectores: energía, industria, edificios residenciales y comerciales, transporte, agricultura y medio ambiente: 20 planes emblemáticos y 63 indicadores de desempeño. Publicamos inventarios de emisiones e informes de transparencia conforme a las prácticas internacionales. En 2024, las emisiones netas fueron un 6,59% inferiores a las de 2005 y disminuyeron por tercer año consecutivo, mientras la economía siguió creciendo.
En 2026 comenzó el cobro de una tasa al carbono, con incentivos para las empresas que adoptan planes voluntarios de reducción. Sus ingresos financian medidas de mitigación y adaptación. Mediante subsidios, financiamiento y mecanismos para compartir riesgos, buscamos movilizar inversiones privadas. La transformación requiere, además, utilizar mejor los recursos. Impulsamos la gestión del ciclo de vida de los productos, los pasaportes digitales, la reducción de plásticos desde el origen y la reutilización. La economía circular disminuye la dependencia de materias primas vírgenes y fortalece la seguridad de los recursos, la resiliencia de las cadenas de suministro y la competitividad. Adaptarse es igualmente urgente. Utilizamos escenarios de calor extremo de 40°C para coordinar respuestas en salud, energía, transporte y seguridad laboral, con atención a los grupos vulnerables. Combina bosques urbanos y tecnologías digitales para identificar zonas expuestas al calor y ampliar la cobertura verde. La transición debe ser justa.
Por ello, realizamos consultas en los seis sectores y preparamos un plan nacional que acompañe a trabajadores, pymes, comunidades y grupos vulnerables. La capacitación y la participación social son esenciales para que la descarbonización genere oportunidades compartidas. Taiwán y Paraguay impulsan 12 planes de acción sobre gobernanza ambiental, mediante intercambio tecnológico, diálogo juvenil y colaboración en economía circular. Queremos compartir estas experiencias y aprender de otros países, incluida la Argentina. Por eso, solicitamos apoyo para la participación significativa de Taiwán en la Convención y en la gobernanza climática global. Estamos preparados para sumar conocimientos, tecnología y experiencia. Debemos convertir juntos los compromisos en resultados y construir un futuro más resiliente, sostenible y con emisiones netas cero.
Pen Chi-Ming / MINISTRO DE AMBIENTE DE LA REP. CHINA, TAIWAN
La polémica salida de Bolsonaro de Venezuela
La salida de Flávio Bolsonaro hacia EE.UU., deja una imagen preocupante para la democracia brasileña. Quien aspira a gobernar un país debe estar dispuesto a aceptar la voluntad popular cuando le resulta adversa. Cuestionar una elección es un derecho cuando existen fundamentos y mecanismos legales.
América Latina conoce demasiado bien las consecuencias de los dirigentes que confunden sus ambiciones personales con los intereses de la nación. La democracia no puede depender de que los resultados electorales satisfagan a quienes compiten.
La verdadera grandeza de un dirigente no se demuestra solamente cuando gana, sino también cuando sabe perder y responder ante la Justicia.
Francisco Sciaky / franciscosciaky@gmail.com
Responde una nota sobre “¿El fin de los escritores?”
Un artículo de Analia Sivak publicado el domingo 26, nos hace viajar en el tiempo. Recuerda un cuento de Roald Dahl de 1953: “El gran gramatizador automático”. Knipes, que construye una calculadora automática exitosa y traslada el sistema con igual suceso a la literatura, colocando las palabras en un orden determinado en lugar de los números. La máquina puede elaborar un relato de 5.000 palabras en 30 segundos. Luego Knipes propone a los escritores más conocidos, que la máquina los reemplace, ellos sólo deben prestar su nombre y dejar de escribir. Un autor se resiste en soledad a convertirse en una mascota literaria. El cuento termina con una oscura profecía del triunfo de la máquina sobre el espíritu humano.
Viajando al contexto actual de avance tecnológico, oponernos a la IA sería como cuestionar el invento de la rueda. En principio, se trata de una herramienta y todo depende de cómo se la utilice. Si como en esa ficción por entonces futurista, se convirtiera a los escritores en meras marcas comerciales, los lectores como el Coronel del cuento de García Marquez, no tendríamos quien nos escriba.
Alfredo Belasio / alfredobelasio@yahoo.com.ar
El falso fondo de los bombos en los relatos de fútbol
Como televidente de fútbol quisiera que terminen con la ficción del bombo permanente de fondo en los relatos de las transmisiones. En 1° división, donde se ven tribunas sin un bombo, pero en la TV se escucha una “batucada” completa durante los 90 minutos sin parar al mismo volumen. No deja escuchar el grito de gol real de la tribuna y le quita credibilidad a la transmisión.
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