Hinestroza: de estar a un paso de Boca a ser titular de Vasco Da Gama en la semifinal de Sudamericana

El fútbol tiene esas vueltas que convierten una negociación frustrada en una historia con un escenario inesperado. Marino Hinestroza estuvo a un paso de ponerse la camiseta de Boca, pero finalmente desembarcó en Vasco da Gama. Ahora, a meses de aquella novela del mercado de pases, el destino lo pone frente al Xeneize, con la posibilidad de ser titular en un partido decisivo: la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana.
Marino Hinestroza en Vasco (Foto: Instagram).
El extremo colombiano se perfila para ocupar el lugar de Andrés Gómez, expulsado en el encuentro de ida. Con Colidio también fuera de la semifinal, el entrenador Pedro Emanuel deberá reacomodar las piezas ofensivas y Marino aparece como una de las alternativas para integrar el once inicial. Una oportunidad importante para un futbolista que todavía busca consolidarse en el equipo de Río de Janeiro.
Los números reflejan las dificultades que atravesó desde su llegada: Hinestroza acumula 31 partidos con Vasco sin marcar goles ni repartir asistencias. Después de un período de adaptación y de cierta irregularidad, el colombiano necesita transformar sus apariciones en rendimientos que le permitan ganarse un lugar estable. Y qué mejor escenario que hacerlo ante el club que estuvo cerca de contratarlo.
Marino Hinestroza en Vasco (Foto: Instagram).
La novela que terminó con Boca mirando desde afuera
La historia de Hinestroza con Boca tuvo varios capítulos. A comienzos de 2026, el Xeneize avanzó por el extremo, entonces una de las figuras de Atlético Nacional, y llegó a un acuerdo económico que rondaba los cinco millones de dólares, con condiciones vinculadas a una futura venta. Sin embargo, las diferencias en los términos de la operación impidieron que las negociaciones llegaran a buen puerto.
Mientras en la Ribera esperaban una resolución, Vasco apareció con una propuesta superadora. El club brasileño ofreció seis millones de dólares por el 80% de la ficha, además de condiciones de pago y un contrato hasta diciembre de 2029 que terminaron inclinando la balanza a su favor. En cuestión de días, el pase que parecía encaminado a Boca cambió de rumbo y el colombiano terminó en el fútbol brasileño.
Marino Hinestroza en Vasco. (FOTO: Instagram)
Hinestroza también veía con buenos ojos la posibilidad de jugar en el Xeneize y, según trascendió durante aquella negociación, ya se imaginaba en el club argentino. Sin embargo, la operación se cayó y el futbolista debió cambiar sus planes. Su llegada a Vasco le ofrecía la posibilidad de competir en Brasil, ganar visibilidad y compartir plantel con otros compatriotas.
Una oportunidad para cambiar su historia
El desembarco en Vasco tampoco fue sencillo. Fernando Diniz había sido una de las figuras clave para convencerlo de sumarse al proyecto, pero el entrenador dejó su cargo durante las primeras semanas del colombiano en el club. Después, bajo la conducción de Renato Gaúcho, Marino tuvo dificultades para encontrar continuidad y atravesó un período de actuaciones irregulares.
Marino estuvo a un paso de Boca.
Con Pedro Emanuel comenzó a recuperar terreno. El extremo recibió nuevas oportunidades, fue titular frente a Botafogo y también tuvo participación desde el arranque en los dos partidos contra Santa Fe. Esos antecedentes lo vuelven una alternativa concreta para cubrir las ausencias en una semifinal que puede marcar un punto de inflexión en su temporada.
Vasco necesita al menos un empate para clasificarse a la final de la Copa Sudamericana. En ese contexto, Hinestroza tendrá la posibilidad de demostrar por qué el club brasileño apostó por él y de empezar a saldar la deuda futbolística que arrastra desde su llegada.
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