Las cartas a la Casa Blanca que dejó el tsunami demócrata rumbo a 2028

Al día siguiente de la derrota republicana en las elecciones de medio mandato, Donald Trump apareció en el sitio de renovación del Salón de Baile de la Casa Blanca. Su discurso se centró en las remodelaciones que está llevando a cabo y solo habló de los resultados en las midterms cuando fue consultado por los periodistas.
Entonces mencionó una publicación del vicepresidente JD Vance que atribuyó la derrota electoral a la guerra con Irán. Repitió que no tenía remordimientos respecto del manejo del conflicto, que lo volvería a hacer.

“En lo que respecta a esa guerra, no habría hecho nada diferente”, afirmó.
Tras observar durante varios minutos cómo elevaban una viga hacia el techo en medio del sitio de obras, Trump retomó las preguntas y calificó de “buena” la publicación de Vance. A pesar de que el vicepresidente es uno de los perfiles más sonados para una posible candidatura presidencial, el mandatario no ha oficializado su apoyo.
Señaló que no podía predecir quién será candidato para 2028. “Quizás él no se presente. No sé quién se postulará”, agregó. Vance lidera las preferencias republicanas con un 38,6%, según RealClearPolling, aunque él mismo ha señalado que podría no postularse.
Mientras el oficialismo estadounidense no define a su sucesor, en la oposición la carrera ya comenzó. Los demócratas recuperaron el control de ambas cámaras del Congreso y arrebataron siete escaños a los republicanos en el Senado, donde suman 54. Desde la Segunda Guerra Mundial, solo en cinco ocasiones un partido ha logrado algo así en una elección de medio mandato. Los resultados ofrecieron una primera medición de sus aspirantes a la Casa Blanca.
Ossoff, el favorito
Hace un año, Jon Ossoff era considerado el demócrata más vulnerable del Senado. El senador por Georgia, de 39 años, obtuvo cerca del 59% de los votos frente al 41% del republicano Mike Collins, un margen de 18 puntos en un estado que Trump ganó por 2,2 puntos en 2024.
Ossoff construyó su popularidad con críticas directas a Trump, a quien la noche del martes describió como un “presidente saliente sin poder”. “El pueblo estadounidense ha rechazado la depravación, la corrupción y la incompetencia del fracasado presidente saliente, Donald J. Trump”, dijo ante sus votantes, según consignó The Independent.

De acuerdo con el periódico británico, Polymarket le otorga un 24% de probabilidades de ganar las primarias demócratas a la presidencia, tras un alza de nueve puntos en los últimos días, y un 18% de llegar a la Casa Blanca, por sobre Alexandria Ocasio-Cortez y Vance. “Los demócratas depositan sus esperanzas en el nuevo Obama”, tituló The Telegraph horas antes de su victoria.
La principal incógnita es si competirá. En un debate en octubre, Ossoff afirmó que no tiene “ningún interés” en postularse a la presidencia y se comprometió a completar su mandato. Según The Hill, personas cercanas al senador aseguran que, en realidad, no desea postularse, aunque donantes y estrategas creen que podría ser presionado la carrera. “Ahora mismo hay mucho espacio para él en la contienda”, señaló el estratega demócrata Steve Schale.
Talarico, la carta de Texas
En Texas, el representante estatal James Talarico, de 37 años, derrotó al republicano Ken Paxton con cerca del 55% de los votos frente al 43% y se convirtió en el primer demócrata del estado elegido para el Senado desde 1988. En la contienda al Senado más costosa en la historia del país, Elon Musk invirtió más de 200 millones de dólares en apoyo a Paxton.

Exprofesor y seminarista presbiteriano que se define como cristiano progresista, Talarico centró su campaña en el combate a la corrupción y la reducción de costos. Fue invitado al pódcast de Joe Rogan y recibió el respaldo de miembros de la familia Bush.
“Hemos derrotado a Goliat”, afirmó en su discurso de victoria.
Antes de los comicios, Axios ya mencionaba su nombre como posible compañero de fórmula. “Si Talarico gana el escaño frente al candidato republicano, creo que es probable, o muy probable, que sea elegido como candidato a la vicepresidencia en 2028”, dijo en marzo el académico de la Universidad de Nueva York, Scott Galloway.
Su campaña recaudó en el primer trimestre de un año electoral más fondos que cualquier candidato al Senado en la historia, lo que le dio una base nacional de donantes.
Los demócratas también miran los 40 votos electorales de Texas. “Sin duda, él formaría parte de las opciones a considerar”, comentó el experto en la vicepresidencia estadounidense de la Universidad de Saint Louis, Joel Goldstein, aunque advirtió que “es, en cierto modo, un mito en la política estadounidense creer que los candidatos presidenciales eligen a un compañero de fórmula con el único fin de ganar un estado que aporta muchos votos electorales”.
Si llegara a la vicepresidencia, Talarico debería renunciar a su escaño y el gobernador designaría a su sucesor. Ese riesgo disminuyó con los triunfos demócratas en las gobernaciones de Texas y Georgia. Su principal limitación es el tiempo, ya que asumirá en enero y no tendrá trayectoria en el Senado cuando comiencen las primarias.
AOC y la apuesta de Michigan
Alexandria Ocasio-Cortez (AOC) fue reelegida en Nueva York con más del 78% de los votos. Sus probabilidades de obtener la nominación subieron dos puntos, hasta 18%, según Polymarket. La representante progresista de 37 años ya se había posicionado como la favorita en agosto, con 23%, tras negarse a descartar una candidatura presidencial en el programa “This Week” de ABC.
— News is Dead (@newsisdead) August 9, 2026Rep. Alexandria Ocasio-Cortez: “I Haven’t Ruled Out The Possibility”; AOC Responds To 2028 Presidential Run Speculation As Democrats Look Beyond Trump
Rep. Alexandria Ocasio-Cortez addressed growing speculation about a potential 2028 presidential campaign during an ABC This Week… https://t.co/iK8CsbTlcA pic.twitter.com/o6ctnQtggK
La candidatura que más apoyó fue la de Abdul El-Sayed para el Senado en Michigan, quien resultó victorioso y que -luego de asumir el cargo el próximo 3 de enero- será el primer senador musulmán en la historia del país. AOC aportó un millón de dólares a su campaña y participó en actos junto a él.
Según The Hill, el triunfo en un estado que Trump ganó en 2024 es para ella y otros progresistas una prueba de que es posible ganar en cualquier lugar, argumento que ha compartido en privado con otros demócratas.
AOC evalúa una candidatura presidencial o una postulación al Senado por Nueva York, y algunos estrategas creen que la carrera -y consecuente victoria- que ella misma apoyó en Michigan podría ser el factor que la impulse a dar el paso a la presidencial.
Otros nombres en carrera
Gavin Newsom, que dejará la gobernación de California en enero, convirtió la redistribución de distritos electorales en el eje de su estrategia en las elecciones de medio término, apuesta que ayudó a los demócratas a ganar escaños.
“Pasó de las palabras a los hechos”, comentó un donante demócrata. En noviembre del año pasado llegó a tener un 40% de probabilidades de ser el candidato en los mercados de predicción, cifra que ha descendido desde entonces.

Josh Shapiro obtuvo un segundo mandato como gobernador de Pennsylvania con cerca del 60,3% de los votos y destinó 10 millones de dólares a una iniciativa que contribuyó a arrebatar cuatro escaños a los republicanos en el Congreso.
Andy Beshear, gobernador de Kentucky y presidente de la Asociación de Gobernadores Demócratas, contribuyó a triunfos en gobernaciones como las de Georgia, Ohio, Iowa y Texas. Pete Buttigieg, exsecretario de Transporte de la administración Biden, participó en más de 17 actos de campaña desde el Día del Trabajo, según National Journal.
La excandidata presidencial demócrata, Kamala Harris, dijo que aún está “dándole vueltas” a una nueva postulación y el senador por Georgia, Raphael Warnock, manifestó que buscará un cargo de alto nivel en 2028. Sin embargo, hasta ahora, nadie ha oficializado su candidatura.
Los expertos advierten que las olas de medio mandato suelen reflejar más el descontento con la presidencia de turno en el poder que un genuino entusiasmo por la oposición.
Es decir, la victoria demócrata de esta semana no aseguraría la victoria de algún candidato opositor en las presidenciales de 2028. Por ejemplo, Barack Obama logró la reelección después de que su partido perdiera 63 escaños en la Cámara de Representantes en 2010.
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