Macron enfrenta la tormenta política luego de un “sábado negro” de manifestaciones

No era el mejor día para tomar un avión. Mientras una parte del país se encuentra en ebullición, Emmanuel Macron partió a una gira por países del Golfo Pérsico este lunes, tal como lo recordó durante su alocución al país el domingo por la noche. Muy criticado tras un fin de semana marcado por la violencia en toda Francia, el presidente de la República ha mantenido su gira con el objetivo de “garantizar nuestros suministros”, dado que los manifestantes han expresado, entre otras cosas, “preocupación por el precio de los combustibles”.
Así, Emmanuel Macron pretende desempeñar su papel hasta el término de su mandato y seguir actuando en la escena internacional. Pese a los llamamientos de sus adversarios para que permaneciera en Francia, Macron llegó a Kuwait este lunes como parte de una gira por el Golfo: una visita que, según afirma, contribuirá a aliviar algunas de las presiones económicas que han engrosado las filas de los manifestantes.
Sin embargo, la gira conlleva riesgos y alimenta la imagen de un presidente desconectado del sentir del país. Las imágenes de Macron asistiendo a un concierto de Céline Dion junto a su esposa Brigitte el viernes por la noche, pocas horas antes de que estallaran los disturbios, provocaron burlas en las redes sociales y se han convertido en un símbolo recurrente para sus detractores.
🇫🇷🎤 Alors que la France est secouée par une vague de contestation et de violentes tensions, Emmanuel et Brigitte Macron étaient hier soir au concert de Céline Dion, chantant et dansant sur "Pour que tu m’aimes encore". pic.twitter.com/zHty0tiJkg
— Impact (@ImpactMediaFR) October 17, 2026
Desde el solemne marco de su despacho en el Elíseo, Emmanuel Macron pronunció un discurso de unos diez minutos alrededor de las ocho de la noche. Se vio obligado a realizar esta intervención tras una oleada de violencia como el país no había vivido en mucho tiempo, que incluyó agresiones, saqueos, daños a bienes públicos y, en general, poco que envidiarle a los momentos más graves de la crisis de los “chalecos amarillos” en 2018.
“Elementos facciosos procedentes de grupúsculos de extrema izquierda, a los que se sumaron numerosos delincuentes, desataron una violencia desenfrenada en nuestras ciudades”, describió el jefe del Estado en su discurso, diferenciándolos de los cientos de miles de manifestantes que planteaban “reivindicaciones legítimas”.
En este contexto, el presidente expresó su “ira y vergüenza”, pero con las elecciones a seis meses, nada de esto resonó en ningún lado del espectro político. “Habría preferido, al igual que millones de franceses, decisiones e iniciativas que permitieran el retorno al orden y el restablecimiento de la autoridad del Estado, así como la sanción a los saqueadores y vándalos, además de un método detallado para retomar el diálogo con los estudiantes de secundaria y las organizaciones sindicales”, le señaló a través de X su antiguo primer ministro, Édouard Philippe, si bien reconoció en él “una voluntad loable de restablecer el diálogo”.
Por su parte, el coordinador nacional de La Francia Insumisa, Manuel Bompard, señaló: “El presidente de la República no ha anunciado nada esta noche. Es una irresponsabilidad tomar la palabra para no decir nada. Pido que se dé una verdadera respuesta política a las reivindicaciones expresadas”. Desde su misma formación, la diputada Mathilde Panot calificó a Emmanuel Macron como “el artesano del caos”, y lo acusó de “echarle más leña al fuego”.
También en la extrema derecha las reacciones ante la intervención de Emmanuel Macron han sido virulentas: “Lamentable alocución de Emmanuel Macron. Este poder cobarde y desorientado ya no tiene nada que decir a los franceses, nada que ofrecerles. Ni siquiera tiene ya fuerzas para protegerlos”, denunció en X el presidente de la Agrupación Nacional, Jordan Bardella.
Desde el macronismo se muestran decepcionados. “El final de este mandato es una lenta agonía”, declaró en X Loïc Kervran, exdiputado del oficialismo: “El presidente ha paralizado el país con su absurda decisión de disolver el Parlamento en 2024. Es, probablemente, la peor decisión en la historia de la V República”.
— Edouard Philippe (@EPhilippe_LH) October 18, 2026Monsieur le Président,
Je vous ai écouté ce soir. En tant que maire et en tant que citoyen consterné et inquiet des évènements actuels.
J’ai entendu vos commentaires, vos souhaits et une volonté louable de rétablir le dialogue.
J’aurais préféré, comme des millions de…
En medio del caos y los saqueos, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, intentó renunciar a su cargo este lunes, pero desde el Elíseo no aceptaron su dimisión. Emmanuel Macron rechazó la dimisión de Laurent Nuñez tras los actos de violencia ocurridos el sábado, y pidió al ministro del Interior que despliegue “lo antes posible, sobre el terreno, nuevas modalidades de actuación contra los alborotadores”, anunció el Elíseo.
“Dada la necesidad de un mando continuo de las fuerzas del orden en el contexto actual, el presidente de la República rechazó” la dimisión de Laurent Nuñez, quien se encuentra bajo una fuerte presión tras los numerosos episodios de violencia registrados al margen de las manifestaciones. El jefe del Estado exigió, además, “transparencia”, señalando “fallos en la previsión y en la inteligencia” que derivaron en disturbios, así como en la destrucción y el saqueo de numerosos comercios.

Por su parte, el primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció que ha solicitado a los prefectos la instauración de toques de queda parciales y localizados para la noche de este lunes. Esto, con el fin de proteger, en particular, los comercios, tras un fin de semana marcado por escenas de caos en varias ciudades. Para eso, hizo un llamado a las prefecturas para coordinar juntos esta medida.
“Los franceses, frente a sus televisores, piensan que hay un caos generalizado. Afortunadamente no es así: se trata de un caos muy localizado en centros urbanos. Por ello, he pedido a los prefectos que establezcan una serie de toques de queda para esta noche , toques de queda parciales”, declaró Sébastien Lecornu en una entrevista televisiva.
En cuanto al estado de emergencia y la activación del artículo 16 de la Constitución, el primer ministro no lo descarta: se instaurará “si resulta útil”, aunque los toques de queda “parecen más adecuados”. El artículo 16 de la Constitución francesa de 1958 permite al presidente de la República ejercer poderes excepcionales en caso de una crisis grave que amenace al país. Esta medida fue mencionada en una entrevista televisiva por el alcalde de Orleans, entre otros.
Mientras tanto, se confirmó este lunes el primer muerto a causa de las protestas del sábado. Según la Prefectura de Policía, el hombre habría fallecido a causa de un “paro cardiorrespiratorio” el sábado por la tarde. La Fiscalía informa que ha abierto una investigación “para determinar las causas del fallecimiento” tras una “muerte ocurrida en la calle Château d’Eau, en el distrito 10 de París”.

Las manifestaciones no terminarían ahí, y el movimiento de los chalecos amarillos, que convocó el pasado 17 de octubre, anuncia un “acto II” para el 24. En el sitio web 17octobregiletjaune.net se ha difundido un llamamiento a manifestarse de nuevo el 24 de octubre: “¡Macron debe marcharse y dejar paso al pueblo!”, apunta la convocatoria.
Impulsado, entre otros, por el activista Benjamin Ball, el sitio web 17octobregiletjaune.net recogía, para la jornada del 17 de octubre, manifestaciones, bloqueos y otras acciones en toda Francia, abogando por la convergencia de las luchas entre “chalecos amarillos”, jóvenes, jubilados, defensores del clima, agricultores, habitantes de barrios populares y más. También se habla de un acto III para el 30 de octubre, y de una gran confluencia de manifestaciones el 5 de noviembre, día en que los sindicatos han llamado a marchas por la subida de los salarios.
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