¿Qué tan vulnerables son las acciones europeas a los shocks en el precio del gas?

Investing.com - Las acciones europeas se enfrentan a riesgos crecientes si los precios del continúan subiendo, aunque el mercado de acciones de la región y su economía parecen menos vulnerables que durante la crisis energética de 2022, según señalaron estrategas de Citi.
Los precios del gas natural europeo han superado los 80 euros por megavatio-hora, alcanzando su nivel más alto desde finales de 2022 en medio de una escalada de tensiones geopolíticas.
Las anteriores crisis de precios del gas sugieren que los sectores cíclicos y los de alta intensidad energética son los que soportan mayor presión. Los sectores de automóviles, viajes y ocio, productos químicos y banca han registrado históricamente un rendimiento inferior durante los aumentos bruscos de los precios del gas.
Las acciones vinculadas a materias primas, los sectores defensivos y determinadas industrias de crecimiento han tendido a comportarse mejor durante esos periodos, lo que hace que el impacto en las acciones europeas en general sea muy desigual.
La situación actual también difiere del shock energético de 2022, cuando la pérdida de suministros de gas de Rusia impulsó los precios al alza de forma pronunciada y generó preocupaciones sobre escasez y producción industrial.
La economía de la región y su mercado de acciones parecen ahora menos sensibles al aumento de los costes del gas. Los niveles de almacenamiento de gas también son más elevados de lo que muchos inversores suponen, lo que proporciona un mayor margen de protección ante nuevas interrupciones del suministro.
Las perspectivas para el propio gas podrían limitar la amenaza para las acciones. Los estrategas de materias primas esperan que los precios retrocedan hacia los 50 euros por megavatio-hora a mediados de año para finales de año, en una serie de escenarios que contemplan la reapertura del estrecho de Ormuz y las condiciones meteorológicas invernales.
Un movimiento sostenido al alza, en cambio, aumentaría los riesgos para la reciente mejora de las tendencias económicas y de resultados empresariales en Europa, especialmente para las compañías con altos requerimientos energéticos o mayor sensibilidad a la demanda de los consumidores.
Las perspectivas en general para las acciones europeas siguen siendo constructivas hasta mediados de 2027, respaldadas por un sólido crecimiento del beneficio por acción. El último repunte de los precios del gas no ha cambiado esa visión, aunque nuevas subidas podrían ejercer mayor presión sobre los sectores cíclicos y debilitar el favorable contexto macroeconómico que se está consolidando.
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