31 Minutos salta a los estadios: “El sueño de nosotros es pasar al escenario grande”

La idea era renovarse. Encontrar un nuevo espectáculo para montar en las giras de 31 Minutos. Álvaro Díaz y Pedro Peirano ya habían trazado Radio Guaripolo I, Yo Nunca vi Televisión, la Gira Mundial, Tremendo Tulio Tour y sus adaptaciones de clásicos como El Quijote y Romeo y Julieta. Entonces hicieron el ejercicio de tomar la experiencia de Radio Guaripolo y darle una vuelta. Fue el origen de Radio Guaripolo II, en que el popular programa se transforma en una radio a cargo de Guaripolo, el personaje favorito de los niños.
“Había funcionado muy bien originalmente, entonces nos parecía que podíamos rescatarla”, dice Díaz a Culto. “Se mantiene un poco la dinámica de que Guaripolo es un conductor de radio y está llamando a mitad de la noche, hace pitanzas, pero es un espectáculo muy distinto al original. Le inventamos secciones nuevas. Nos gustó mucho la dinámica”.
Con ese espectáculo salieron de gira, se presentaron en lugares como el entonces Movistar Arena, la Quinta Vergara, el Gran Arena Monticello, el festival Lollapalooza con una masiva actuación en el escenario Kidzapalooza (que se hizo pequeño para la cantidad de gente), entre otros. A eso se le sumó un recorrido internacional con paso por Colombia (donde estuvieron en el festival Estéreo Picnic), Perú (con tres fechas agotadas en el Anfiteatro del Parque de la Exposición de Lima), y un extenso recorrido de 40 días por México, donde el programa es muy popular. En el gigante del norte incluso tuvieron una masiva presentación en el Zócalo del DF, la más grande de su carrera, en la que montaron el show Yo Nunca vi Televisión ante unas entusiastas 230.000 personas. Desde entonces, flotaron las ganas de llevar a 31 Minutos ante recintos masivos. La idea se concretará para el cierre de la gira, con la anunciada presentación en el Claro Arena, el estadio del Club Universidad Católica, el próximo 20 de diciembre, a solo unos días de la Navidad.

“Se acercó la gente del Claro Arena, que quiere hacer espectáculos familiares”, precisa Álvaro Díaz. “Ya llevan un montón de recitales de distinto tipo, pero en general enfocado a un público más tranquilo, por decirlo así, más familiar. Y nos encuentra en un momento en que venimos de México, donde hicimos una gira muy larga, también giramos por Chile antes y después”. Pero al mirar el calendario, notaron un detalle. “Este es un show que es complejo, no es un show sencillo, entonces las posibilidades de darle otra vuelta a Chile o de ir a México de nuevo con el mismo show ya se van acortando”.
Pero aquel masivo show en el Zócalo, donde montaron Yo Nunca vi Televisión, les dio una clave. “Esa adaptación de formato estadio no la habíamos hecho hasta ese minuto con el Radio Guaripolo II”, explica Díaz. “Entonces el gran desafío que tiene el Claro Arena es transformar este espectáculo en un espectáculo de estadio. Y así poder acceder a esas ligas permanentemente. Ir a escenarios más grandes en festivales, como el Lollapalooza, el Vive Latino, donde ya hemos tocado una vez. Nosotros tocamos este año en el Tecate Pal Norte, en Monterrey y tocamos en el Estéreo Picnic en Colombia, pero ahí vas como a un escenario mediano. El sueño de nosotros es pasar al escenario grande. Y para eso tenemos que agrandar, y ahí se presenta como cierre de gira Radio Guaripolo”.
-¿Qué desafíos implica transformar Radio Guaripolo II en espectáculo de estadios?
Hoy día en la mayoría de los espectáculos, con un músico solista o con una banda, lo importante son las pantallas. Unas pantallas que originalmente se hacían visuales y todo, hoy se usa agrandar el tamaño del artista, para que la persona que está en galería lo vea y escuche perfectamente. En el caso de nosotros, el show tiene una parte como narrativa, que en este caso es una radio que conduce Guaripolo y se dedica a llamar y hacer pitanzas a los distintos personajes de 31 minutos. Y esa parte narrativa si no tienes una transmisión en pantalla grande que se vea bien, no va a funcionar para el público masivo. Entonces tienes que transmitir en el circuito cerrado del estadio muy bien esa parte narrativa. Básicamente es una obra de teatro para 18 mil personas. Y por otro lado vienen las canciones. Y ahí el espectáculo crece no solo en que la gente vea a los personajes y todo, sino que también el show visual, que es muy poderoso, que está diseñado por la María José Tapia. Entonces es un espectáculo que tienes que pensar que la persona que va en la galería más lejana no solo lo tiene que escuchar muy bien, sino que verlo muy bien, entenderlo muy bien, porque finalmente el humor y la emoción, que son nuestros dos objetivos, funcionan en la medida en que tú estés compenetrado en el espectáculo. Ese es el mayor desafío.

El show tendrá su elenco habitual y su notable banda en vivo que tiene a músicos de destacada trayectoria como Pablo y Felipe Ilabaca, Toño Corvalán, Marcelo Wilson y Pedropiedra, además de Jani Dueñas. Asimismo la transformación en show de estadio tendrá unos detalles. “Va a ser a cuatro días de la Navidad, entonces va a tener guiños navideños”, dice Díaz. “Vamos a interpretar algunos temas de Navidad que ya están en la película (Calurosa Navidad, 2025), pero también estaban en un especial anterior y que son clásicos, que la gente conoce mucho. Entonces es un espectáculo agrandado no solo en forma sino que también en contenido”.
-Tras hacer una gira, el Zócalo, el Tiny Desk, ahora un Estadio ¿cómo se sigue?¿qué planes hay para 31 Minutos?
O sea, esto funciona igual que la agricultura; tú dejas descansar la tierra, siembras y cosechas. Y tienes que sembrar cosas distintas a veces. 31 minutos tiene una extensa agenda de reestrenos a partir de inicios del próximo año Hasta ahora hay tres funciones de El Quijote y cuatro de Romeo y Julieta en el CorpArtes, son montajes que nosotros hicimos especialmente para el Teatro a Mil. El Romeo y Julieta no lo hacemos hace mucho, El Quijote lo veníamos haciendo hasta hace poco, así que vamos a volver a esas versiones. Tienen como la gran gracia de que son versiones de los clásicos, no al pie de la letra, pero son nuestra versión de los clásicos. Ahora estamos trabajando en remontar eso con versiones nuevas, no es la misma versión que montamos originalmente, con canciones distintas. También vuelve a Chile, después de una gira de tres años por México, el Museo 31, que es un lugar que vamos a anunciar muy pronto, aún no puedo contar el lugar. Viene la edición de vinilos, principalmente uno de Romeo y Julieta, que lo estamos logrando como vinilo y audiolibro, probablemente el Tiny Desk también. Y todo lo hacemos nosotros; el mismo equipo hace el museo, monta los shows. No tenemos tres o cuatro equipos funcionando, sino que somos los mismos, a veces somos muy pocos, a veces somos muchos.
-En su momento, 31 Minutos recibió financiamiento de los fondos del CNTV. En la actual discusión de la partida del presupuesto, el Ministerio de las Culturas presenta un recorte para esos fondos (NdR: de $7.905.210 a $5.756.640 según la data disponible) ¿cuánto impacta eso a la producción audiovisual local?¿como lo ves?
Claro, nosotros fuimos hace mucho tiempo y era un contexto de abastecer con una programación no solo cultural, sino que de proyectos más marginales, a la televisión abierta. Así nació 31 minutos, en un mundo donde existían tres, cuatro canales fuertes de televisión abierta, el cable y sería. Creo que los fondos de televisión son importantes porque generan actividad para las productoras, para la gente, para directores, guionistas, técnicos, etcétera. Y en ese sentido creo que no son vistos como parte de la industria, como generación de trabajo, sino que son vistos como una especie de resabio de políticas culturales antiguas. Entonces claro, cuando hay que recortar es como “ya, pero dónde se dan estas series, qué ha pasado”, y claro, es un mundo que ha cambiado mucho. Y quizás los fondos del Consejo Nacional de Televisión deberían haber tenido una velocidad más rápida de adaptación para que para el resto de la sociedad fueran más necesarios. Pero cualquier recorte hoy día en un país en que la cultura y la creación es tan secundaria para las autoridades, en general es terrible. Quiere decir que efectivamente cuando llega la hora de llevar los discursos a la realidad, han sido solo palabras no más. Ahora, con el actual gobierno ni siquiera hubo discurso y es muy lamentable que estos espacios que son de creación se vayan perdiendo. Porque son, finalmente, la plata que hay para trabajar libremente, sin estar vinculado a tener vínculos comerciales, auspiciadores. Es plata para generar una idea, hay un montón de escuelas que van generando técnicos, directores, guionistas y esos cabros necesitan trabajar en alguna parte. Se dice “ya, pero ¿qué pasa con estos productos?”, bueno, algunos de esos terminan en el streaming, algunos de esos se convierten en series como 31 minutos, algunos de esos consiguen poner semillas para que los que trabajan ahí después encuentren oportunidades en un mercado más regional y no solo en el mercado local.
-¿Cómo crees tú que dialoga el trabajo que han hecho con Pedro Peirano en 31 minutos con lo que habían hecho antes en el Canal R&P? Estoy pensando en el Factor Humano, en Plan Z…
Lo hicimos hace mucho tiempo, yo siento que ha sido un continuo. Tiene un poco el humor de Plan Z, un poco la búsqueda de El Factor Humano, siempre hubo como esta idea de buscar nuevos formatos, nuevos códigos televisivos. Uno podría decir que ciertas secciones como la Nota Verde podrían tener reminiscencias de El Factor Humano. El humor de 31 Minutos vendría a tener, si bien más infantil, cierto de ese tono medio absurdo, ciertas cosas del humor que tenía Plan Z. Pero lo que te digo, llevamos tanto tiempo que uno ya no se acuerda mucho cómo eran las dinámicas anteriores. Creo que apelar a los títeres, si bien es un formato muy antiguo, fue una gran novedad en su momento. Y estos títeres que además tenían este carácter universal de que todo es títere, no solo eran títeres antropomórficos, sino que un calcetín podía ser títere, unas latas de conserva podían ser títeres. En ese sentido puede parecerse más a Plan Z, bueno, sí, se parece a los proyectos anteriores, creo que la gran virtud que tuvimos fue generar equipos. Equipos que fueran multidisciplinarios por un lado y que pudieran desarrollar sus talentos libremente. Siempre con Pedro nos hemos llevado como los créditos, pero la verdad es que 31 Minutos es un trabajo súper colectivo, con un colectivo cambiante y súper multiformato también. Cuando tú eres multiformato tienes que buscar nuevos especialistas porque te vas cambiando, es distinto trabajar para una película que trabajar para un museo o para un show en vivo. Entonces yo creo que el carácter de generar una idea inicial pero convertirla en un proyecto colectivo es algo que está, es una mano que está en todos los proyectos donde hemos participado, pero 31 minutos es el resultado del trabajo y el talento de mucha gente.

-Estuvieron en el Festival de Viña en el 2013 ¿les gustaría volver?¿se han acercado?
No, no es un tema, el problema que le pasa a mucha gente es que cuando tú vas al Festival de Viña, esa rutina quedó para todo el mundo, está en YouTube, entonces es una especie de final. Al revés cuando tú haces una gira, te presentas para diez mil personas, la vieron esas diez mil personas, muchos se la van a querer repetir pero esa gira no está en YouTube. Entonces los espectáculos televisados tienen esa complicación. Yo creo que para nosotros no es tema, no es tema, no estamos pensando en qué haríamos, porque no nos llaman de Viña o si. Y yo creo que el montaje de 31 minutos es complicado meterlo en el Festival de Viña porque es un escenario muy grande, con una escenografía muy grande, es un espectáculo dirigido principalmente familiar, pero dirigido principalmente a los niños. Entonces, yo creo que le cuesta encontrar su espacio en un evento, pese a que nos fue muy bien esa vez. No es que lo descarte, sino que creo que no está en nuestras prioridades.
Las entradas para ver a 31 Minutos en el Claro Arena tendrá preventa desde este jueves 5 de noviembre al mediodía a través de PuntoTicket, con valores desde $24.000 y con una cantidad limitada de tickets con 20% de descuento para quienes paguen con su Tarjeta Mastercard Cencosud Scotiabank, presentador oficial del show y con 15% de descuento para clientes Claro. Ambas promociones estarán disponibles desde el 5 hasta el 9 de noviembre, o hasta agotar stock.
La venta general estará disponible desde el mediodía del viernes 6 de noviembre.
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