Un árbol cayó sobre una vivienda y destruyó dos casas en Rosario: una madre y sus hijos quedaron atrapados

Un enorme eucalipto cayó sobre una vivienda ubicada en el pasillo de Valparaíso al 2700, en Villa Banana, Rosario. Destruyó por completo la estructura y afectó la casa lindante, donde dormían una mujer y sus tres hijos, de 8, 11 y 13 años. Fueron los propios vecinos quienes, pese a que varios cables con electricidad habían quedado expuestos, removieron chapas y escombros para rescatarlos con vida sin esperar a los equipos de emergencia.
Las intensas lluvias del temporal habían aflojado el terreno hasta el punto de que el árbol no pudo sostenerse. Dos de los menores fueron trasladados en ambulancia al hospital de Niños Víctor J. Vilela por personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies): el niño de 8 años presentó un traumatismo leve en la muñeca y fue dado de alta poco después, mientras que el de 11 sufrió un trauma leve de cráneo y quedó en observación por protocolo, aunque lúcido y fuera de peligro. La madre recibió algunos golpes, pero se encontraba bien. El mayor, de 13 años, resultó ileso, al igual que el padre, que en ese momento trabajaba en la zona, según Rosario 3.
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En el lugar actuaron efectivos de Bomberos Zapadores, personal de la Central de Operaciones de Emergencias de la Municipalidad y de la Policía provincial. La familia perdió absolutamente todas sus pertenencias.

Janet, hermana de los niños e hija de la dueña de la vivienda destruida, presenció la escena desde su casa contigua. “Estaba durmiendo justo y escuché el ruido, miro por mi ventana y vi el desastre que hizo el árbol. Derrumbó todo”, relató en diálogo con El Tres. “Fue de terror. Yo imaginé lo peor, porque el árbol dañó tres, cuatro casas, y se cayó en donde ellos estaban durmiendo, fue la peor parte”, agregó en declaraciones a Cadena 3.
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Uno de los vecinos que intervino en el rescate describió el desenlace sin rodeos al ser consultado por LT8: “Hoy hubo un milagro, no murió nadie”. Otro habitante cuya vivienda también resultó dañada describió el instante del impacto en declaraciones a La Capital: “No estaba lloviendo. Sentí el ruido y no supe dónde meterme. Me rompió el baño, la cocina y parte del patio. Me salvé de milagro”.
Lejos de ser una sorpresa, la caída era un riesgo anunciado. Una de las afectadas reveló que llevaba siete años realizando presentaciones ante el Distrito Municipal Oeste sin resultados. “Parece que tiene que morir alguien para que se haga algo. Vinieron a ver y me dijeron que no tiene solución”, declaró. Los habitantes del sector también advirtieron que en la zona hay varios árboles añosos que requieren poda y que ese servicio no llega al barrio.
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Mientras vecinos y agentes municipales retiraban los troncos y ramas que bloqueaban el pasillo, uno de los rescatistas planteó la situación más urgente: “Ahora veremos si la Municipalidad les da una mano porque se quedaron sin casa para vivir. Este árbol tiene un montón de denuncias para que lo vengan a sacar. Nos dijeron que no pasaba nada y ahora pasó esto”, cuestionó.
El temporal de la noche del miércoles también golpeó a Concordia y distintas localidades del departamento, donde dejó techos volados, caídas de árboles y postes eléctricos, cortes en el suministro de energía y complicaciones en el tránsito.
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Uno de los episodios de mayor gravedad se produjo en la zona de Calabacillas: el viento provocó el arranque del techo de una vivienda y un menor resultó herido con golpes en el cuero cabelludo y la espalda, según Elonce.
Se solicitó una ambulancia para atenderlo, aunque no se precisaron detalles sobre la gravedad de las lesiones. El hecho dejó además una vivienda completamente destruida y numerosos daños materiales en la región.
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