La maestra que se lanzó sobre el atacante del tiroteo en una escuela primaria de Oregón para quitarle el arma: “Ayudó a prevenir más derramamiento de sangre”

Una maestra de la escuela primaria Silver Rail, en Bend, Oregón, le arrojó su celular al atacante de 16 años y lo tacleó para quitarle la escopeta, según dio a conocer la policía este viernes en una conferencia de prensa en la que ofrecieron mayores detalles sobre el trágico tiroteo en el que murieron tres niños de 3, 5 y 7 años de edad y una docente.
El superintendente escolar Steve Cook agradeció a la maestra que actuó para defender a sus estudiantes y al padre armado que entró al aula: “Sus acciones salvaron vidas”.
In addition to the hero bystander who stepped in to stop a gunman at Silver Rail Elementary School in Bend, Oregon, authorities say a teacher threw her phone at the suspect, tackled him and fought to take his firearm away. pic.twitter.com/11ElaZ4zRd
— CBS News (@CBSNews) October 16, 2026
“Ella no resultó herida y con certeza ayudó a prevenir más derramamiento de sangre”, afirmó la Policía de Bend.
"Luchó por la seguridad de los niños y confrontó al sospechoso"
El ataque empezó a las 12:58 del jueves. Según la reconstrucción policial, el atacante saltó la cerca de la escuela y disparó contra una camioneta cuyo conductor lo había increpado. Después rompió a tiros los vidrios de unas puertas dobles y fue directo al aula ubicada a la izquierda de la entrada. Allí disparó hasta 15 veces. Todas las víctimas recibieron los disparos en esa sala.
En ese momento intervino la maestra. Casi al mismo tiempo, un hombre de 36 años llamado Kaylub Giamanco, padre de dos niñas que asisten a la escuela, entró por las puertas forzadas con una pistola calibre .40 que llevaba guardada de forma legal en su vehículo. Escuchó disparos, vio a la docente en pleno forcejeo con el atacante, entró al aula y le disparó varias veces hasta abatirlo.

El atacante llevaba una escopeta de corredera calibre 12 y todavía tenía unos 44 cartuchos en el cuerpo o en la mochila, según la policía. Esa cifra da una idea de lo que pudo evitar la reacción de ambos.
Steve Cook, superintendente de las Escuelas Bend-La Pine, también destacó a la docente. “Quiero agradecer al miembro de nuestro personal que luchó por la seguridad de los niños y confrontó al sospechoso”, dijo. También agradeció al vecino que, según sus palabras, arriesgó su vida al entrar a la escuela sin dudarlo.
Una comunidad de luto y una investigación abierta
En el ataque murieron tres niños y una maestra. La policía identificó al niño de 5 años como Rome Summer, a pedido de su familia. Las otras familias pidieron reservar los nombres de sus hijos. La docente fallecida es Megan Lambert, de 25 años y residente de Bend.

Una niña de 7 años recibe tratamiento en el hospital OHSU, en estado grave pero estable. Una maestra de 54 años tiene heridas graves que no ponen en riesgo su vida y está internada en el hospital St. Charles Bend.
Cook contó que se reunió con el personal de Silver Rail, que está de luto por la pérdida de una colega y de tres alumnos. Pidió tiempo, privacidad y apoyo para las familias y los empleados. Según el superintendente, cientos de personas acudieron a recibir asistencia psicológica en la Biblioteca Central de Bend.

El distrito tiene entradas seguras, cerraduras, cámaras de vigilancia y cercado, y hace simulacros de cierre de emergencia dos veces al año en cada escuela, explicó Cook. Aun así, prometió revisar a fondo lo que se hizo y lo que falta para garantizar la seguridad de alumnos y personal.
La policía confirmó que el atacante, John J. Griffin II, de 16 años, había sido alumno de Silver Rail y que no estaba inscrito en ninguna escuela del distrito. Cómo consiguió el arma y la munición sigue bajo investigación. Las autoridades tampoco informaron un motivo. Unos 150 agentes locales, estatales y federales, entre ellos el FBI y la ATF, participan en el caso.
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