Graham y Pajor toman el mando
Con el asumido y añorado adiós de Alexia Putellas y Mapi León aún demasiado reciente, Graham Hansen y Pajor demostraron ante el París FC que el proceso de reinvención del Barça puede encontrar líderes suficientes. La primera atesoró un magnífico botín con dos asistencias y un gol, mientras la segunda se estrenó con un prometedor doblete.
Graham exhibió de nuevo su influencia ofensiva y su buen disparo lejano. Aunque con alguna intermitencia, su puesta en escena cautivó, elevándose como una de las futbolistas más necesarias para Pere Romeu. Aporta desequilibrio, velocidad, capacidad para generar ocasiones y una enorme presencia en el juego ofensivo. La pasada campaña disputó 36 partidos, en los que consiguió 16 goles y 15 asistencias, unas cifras que reflejan su importancia en el ataque azulgrana. La noruega ha participado en las cuatro Champions conquistadas por el club (2021, 2023, 2024 y 2026) y se ha empeñado en ser trascendente en la que se acaba de descorchar. Una de las jugadoras que representa el dominio indestructible culé en el fútbol femenino europeo. En julio de 2026 renovó su contrato hasta 2028, demostrando el compromiso y la complicidad con el club.

Ewa Pajor lo volvió a hacer ayer ante el París FC. Como está siempre donde debe estar, la polaca desprecintó la edición de la Champions League con dos goles mezcla de oportunismo y calidad. Una cazagoles de manual que aporta siempre. Mientras esté ella, el Barça no quedará desabastecido. Habrá reservas goleadoras en todo momento. Hay gol de sobra y el técnico lo sabe bien. Pretende ser una de las grandes protagonistas europeas como lo fue en la pasada Champions League. Terminó la competición como máxima goleadora del torneo con 11 tantos, siendo además decisiva en las eliminatorias y, especialmente, en la final.
Pajor ha comenzado como lo hizo entonces, con una finura ofensiva envidiable. La comparación resulta prometedora. Anotó un doblete ante el Bayern de Múnich para después ver puerta frente al Chelsea y el Benfica durante la fase de liga. En cuartos de final fue determinante ante el Real Madrid, marcando tres goles en la eliminatoria. Y ya en semifinales, volvió a aparecer con dos tantos ante el Bayern, antes de completar una actuación memorable en la final frente al OL Lyonnes. En Oslo, Pajor marcó dos de los cuatro goles del Barça en la victoria por 4-0 y, además, dio la asistencia para el cuarto tanto, obra de Salma Paralluelo. Los dos goles a las francesas recuerdan con fruición un episodio que podría repetirse.
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