Branko Milanović: “Milei tiene una política extrema, pero en reducir la inflación, no hay duda de que es un éxito”
En esta edición, La Repregunta no se publicará en formato video.
“La clase media china es la gran ganadora”, dice. “China se ha desacelerado ahora, pero su crecimiento sigue siendo más alto que el crecimiento estadounidense y occidental, que es del 2 por ciento, y que el crecimiento europeo, que es 0”, explica. “Con la IA, esperaría que la participación del trabajo se reduzca y la del capital aumente. La distribución del capital es extremadamente desigual en los países”, advierte. “Por ejemplo, en la Argentina, más del 90 por ciento de la población no tiene ningún ingreso en efectivo proveniente del capital”, precisa. “Silicon Valley recibió fondos del Pentágono y del gobierno estadounidense. No les gusta hablar de eso. Solo hablan de su dinero privado”, señala. “Pensé que las creencias extraordinariamente poco convencionales de Milei sobre economía y la vida en general eran no solo inusuales, sino muy extrañas, incluso un poco descabelladas. Creo que resultó mejor de lo esperado”, concluye.
El economista serbio-estadounidense Branko Milanović, de amplio reconocimiento internacional, estuvo en La Repregunta. Milanović es uno de los principales expertos en desigualdad. Llegó a la Argentina invitado por el CIAS. Es doctor en Economía por la Universidad de Belgrado y profesor en la City University of New York.
El crecimiento chino: ¿cuál es la clave?
-Usted viene destacando el peso creciente que tienen los países asiáticos en el nuevo mapa geopolítico. Afirma que la clase media china es la gran ganadora de este nuevo escenario de globalización frente a la clase media occidental. ¿Cuáles son los factores clave que explican esta situación?
-Es importante aclarar a qué nos referimos cuando digo que los chinos, no toda la población china, sino la clase media china es la gran ganadora. Esto significa que, en términos porcentuales, sus ingresos han aumentado en los últimos treinta años. Los ingresos de la clase media estadounidense han aumentado en promedio un 1 por ciento anual mientras que el aumento de los ingresos de los chinos superan el 7, 8 o 9 por ciento. No significa que los chinos sean más ricos que los estadounidenses sino que su posición inicial era muy baja y que han mejorado considerablemente. Quiero dejar esto en claro porque a veces se usa la palabra “ganador” para referirse a alguien más rico. Alguien puede ser un ganador porque le va mejor en términos porcentuales, pero sigue siendo más pobre: la clase media china es aproximadamente un tercio más pobre que la estadounidense. Sigue habiendo una gran diferencia, pero menor. En realidad la élite china también ha sido la ganadora y, hasta aproximadamente 2015, también el 1 por ciento más rico de Estados Unidos, o de occidente, el famoso 1 por ciento más rico, pero la diferencia con los chinos es que no ha tenido mucho crecimiento. Eso se ve en el período que abarca la “curva de elefante”, que va de 1988 a 2008 y que continuó después. En los países occidentales o ricos, sus clases medias bajas y clases medias se mantuvieron en cero, sin crecimiento a lo largo de los años. Algunos crecieron un 1 por ciento. Así que, en otras palabras, no hubo crecimiento.
-Si esta tendencia continúa en el futuro, ¿es porque China está haciendo algo diferente y mejor que los países occidentales ricos?
-Bueno, puede que no. No creo que China continúen exactamente así en el futuro. Primero, porque China se está desacelerando: sus tasas de crecimiento, que fueron de 8, 9 e incluso dos dígitos en algunos años, 10 por ciento, es algo muy inusual. China se ha desacelerado ahora a alrededor de 3,5 y 4 por ciento. Sigue siendo más alto que el crecimiento estadounidense y occidental, que es del 2 por ciento, y que el crecimiento europeo, que es 0. Si proyectamos los próximos 20 años, habrá cada vez más chinos en la clase media global y en la élite global. Pero no creo que el cambio sea tan drástico como lo fue antes.
-¿Esto se debe a que los países occidentales hicieron bien su trabajo en el pasado, por lo que ahora su crecimiento es más lento, o se debe a que China ha encontrado una forma diferente de capitalismo que es mucho más eficaz?
-Ambas afirmaciones son ciertas. Por supuesto, los países ricos no pueden seguir creciendo a ese ritmo, que es extremadamente alto, porque su crecimiento está limitado por los avances tecnológicos, lo que significa que, como máximo, pueden crecer un 1,5 o un 2 por ciento. Pero también es cierto que el crecimiento chino no tuvo precedentes. Nunca en la historia un número tan grande de personas ha crecido a tal ritmo durante tanto tiempo, durante casi medio siglo. Eso nunca ha sucedido.
“Silicon Valley recibió fondos del Pentágono y del gobierno estadounidense. No les gusta hablar de eso. Solo hablan de su dinero privado”
-Latinoamérica también tiene muchos problemas relacionados con la pobreza y el crecimiento. Sin embargo, los países latinoamericanos no han tenido el mismo éxito que China para mejorar este proceso. ¿Por qué resulta imposible para Latinoamérica, y especialmente para Argentina, superar este problema tan arraigado?
-Es una pregunta que nadie puede responder. China ha crecido tremendamente. Antes de eso, fueron Japón y Corea del Sur. Antes, también fue Taiwán. Pero hoy en día, también tienes a Vietnam, que está creciendo a tasas muy altas, incluso India e Indonesia. Y lo que es sorprendente en Latinoamérica, aunque no toda Latinoamérica, pero ciertamente Argentina, es lo que observó el escritor V.S. Napel, que tenía vínculos con Argentina porque su pareja de muchos años era argentina. Me gustó lo que escribió: dijo que Argentina es un país que sigue repitiendo su historia todo el tiempo. Y cuando lo ves en el gráfico del PIB, encuentras 80 años de historia repetida. Sube, luego hay una crisis, luego baja, y luego vuelve a subir, y hay otra crisis. Esto no es una explicación. Es simplemente una descripción de los hechos. No conozco Sudamérica lo suficientemente bien como para opinar al respecto. Pero en el caso de China, hubo muchos factores de suerte que permitieron que el país se abriera a las inversiones estadounidenses, ofreciendo un mercado enorme a las empresas americanas. Estas empresas creían que iban a ganar muchísimo dinero allí, aunque no todas lo consiguieron. Algunas ni siquiera ganaron dinero, pero aun así les atraía el gran mercado y la creencia de que, de alguna manera, iban a obtener ganancias. Esta es una característica única de China e India. China pudo aprovechar ese atractivo del mercado para adquirir tecnología. Además, contaban con una mano de obra calificada y bastante disciplinada. China logró combinar esta mano de obra disciplinada y calificada con tecnologías más avanzadas.
“Los ingresos de la clase media estadounidense han aumentado en promedio un 1 por ciento anual mientras que el aumento de los ingresos de los chinos superan el 7, 8 o 9 por ciento”
Pobreza o desigualdad: ¿a cuál de las dos debe prestarse más atención?
-Existe un debate sobre cuál es más importante: la pobreza o la desigualdad. Muchos economistas opinan que la pobreza es el principal problema que un gobierno, el Estado, debe abordar, porque la desigualdad no es tan importante mientras el nivel de pobreza sea muy bajo. ¿Qué opinas al respecto?
-Estoy de acuerdo, pero creo que es un falso dilema, sinceramente. Obviamente, la pobreza es más importante. Si hay personas totalmente pobres, no pueden hacer nada, ni siquiera trabajar, porque no tienen comida ni energía. De eso no hay duda. Pero es un falso dilema porque la desigualdad empieza a tener importancia cuando se traduce en una enorme desigualdad de oportunidades entre las personas de familias ricas que prosperan y las que no pertenecen a ese sector. También se convierte en un asunto político, porque los ricos toman el poder. Una vez que lo toman, dictan las reglas que les convienen. Así que, si tuviera que elegir entre tener gente muy pobre con muy poca desigualdad, o tener mucha menos gente pobre con mucha desigualdad, sí, elegiría lo segundo. Pero creo que ese dilema se usa para justificar la postura que solo favorece al crecimiento. Y mucha gente dice: “¿A quién le importa si alguien es muy rico? No me afecta". De acuerdo, no te afecta. Elon Musk no te afecta. Pero sí te va a afectar cuando tome el control de Twitter, cuando controle los medios de comunicación y cuando decida la política gubernamental. Pero estoy de acuerdo contigo en que mucha gente relaciona estas dos cosas y cree que uno debe centrarse solo en una sin tener en cuenta la otra.
-Dani Rodrick menciona algunos datos muy interesantes sobre China, líder indiscutible en manufactura, que ha incrementado su producción. Sin embargo, en los últimos quince años, China ha perdido 30 millones de empleos en el sector manufacturero. ¿Qué opina al respecto?
-Este no es mi campo, ya que soy un especialista en desigualdad.
-Pero el planteo de Rodrick dice que una sociedad de clase media muy fuerte se basa en la industria, pero ya no en la manufactura, sino en los servicios. Así que está relacionado con la desigualdad. Piensa, por ejemplo, en el servicio doméstico o en las personas que cuidan a los ancianos. Pero Elon Musk imagina una producción masiva de robots para solucionar este problema. Así que estos servicios de atención a otras personas también serán reemplazados. ¿Qué opina sobre el impacto de la IA en la desigualdad? ¿La empeorará o la mejorará?
-La mayoría estaría de acuerdo, y yo también, en que la IA podría aumentar la participación del capital en el ingreso nacional simplemente porque la IA es una máquina, y esa máquina no es trabajo, es capital. En otras palabras, si los trabajadores son reemplazados por máquinas, obviamente no hay trabajo, por lo que no hay salario. ¿Y quién recibe el dinero por eso? El accionista de la empresa que produce estas máquinas. Así que esperaría, de hecho, que la participación del trabajo se reduzca y la del capital aumente. La distribución del capital es extremadamente desigual en los países. Por ejemplo, en Argentina, más del 90 por ciento de la población no tiene ningún ingreso en efectivo proveniente del capital. Excluimos a los trabajadores autónomos, que en realidad trabajan tanto con capital como con mano de obra, y es dudoso cuánto de eso es capital si sos dueño de un quiosco. Si excluimos eso, si miramos los intereses, dividendos, alquileres y pensiones privadas, en realidad tenemos un 3 o 4 por ciento de las personas que reciben dinero de esa fuente. Si la proporción de capital aumenta, y el capital está tan desigualmente distribuido en todos los países... No es sólo Argentina o Sudamérica; el 60 por ciento de los estadounidenses tampoco tienen ningún ingreso en efectivo. Eso significa, en principio, que la desigualdad aumentaría. ¿Qué hacemos en ese caso? Estoy hablando a un nivel muy abstracto. Hay tres posibilidades básicas. Una es un ingreso universal garantizado. Muchos creen que resolverá el problema. Otros no creen que lo resuelva porque piensan que estas personas estarían sin rumbo. No serían felices, como muchas personas que han perdido sus empleos, pero reciben subsidios por desempleo. Entonces hay una segunda solución: intentar distribuir la propiedad del capital lo más ampliamente posible para que quienes lo posean no sea solo un 5, un 10 o un 40 por ciento como en Estados Unidos, sino que se extienda a todos. Y entonces los ingresos del capital, incluida la inteligencia artificial, se distribuirán de manera más equitativa. Todos obtienen una participación, algún dividendo. En ese sentido, se redistribuye. Y una tercera posibilidad, que es la más extrema, pero que algunos contemplan, es la nacionalización de la IA. Básicamente, se nacionaliza y se convierte en una empresa estatal. El Estado produce IA. El Estado gana dinero.
“La desigualdad empieza a tener importancia cuando se traduce en una enorme desigualdad de oportunidades entre las personas de familias ricas que prosperan y las que no pertenecen a ese sector”
-¿Monopolizando la IA?
-Probablemente. No lo sé. Tal vez podrían tener varias empresas estatales como en China. Obtendrían ingresos corporativos de estas empresas. Y estos ingresos corporativos podrían depositarse en un fondo, como en Noruega. O podrían distribuirse entre la población. Son tres posibilidades.
-En la Argentina, ante la falta de confianza en las capacidades del Estado, es una opción bastante arriesgada.
-Lo sé, pero los grandes actores en ese sector son, obviamente, las empresas estadounidenses y chinas. Dado lo que sabemos ahora sobre inteligencia artificial, no creo que sea realmente posible por razones políticas, pero no me opondría a su nacionalización, sobre todo teniendo en cuenta lo que oímos sobre esta extraordinaria carrera, que podría incluso poner en peligro a la humanidad.
Economía libertaria vs. economía kirchnerista: ¿por qué Milei pudo bajar la inflación y el peronismo, no?
-En 2023, usted firmó una declaración, junto con otros economistas, advirtiendo sobre los puntos de vista de Milei. Sería muy interesante conocer su análisis de la economía actual de Milei, considerando la bajísima tasa de inflación que ha logrado.
-Milei tiene una política extrema, pero sin duda reducir la inflación, no eliminarla porque todavía está en dos dígitos, es un éxito. No hay duda de que es un éxito. Tengo que decir que reducir la inflación es muy fácil si se tiene poder político. Cualquiera puede reducir la inflación. El problema con la reducción de la inflación es la falta de poder político. Reducir la inflación significa dejar de financiar el déficit con fondos del Banco Central, con financiación monetaria. Cualquiera puede hacerlo y todo el mundo lo sabe. El problema es, y de hecho eso es lo que tuvo Milei, esta ventana de oportunidad, tener el poder político para hacerlo. Así que no creo que sea un descubrimiento económico fenomenal. Él tenía el poder político para hacerlo. Los demás no tenían el poder político, pero estaban luchando entre sí. Ellos empezaron y no pudieron con ello.
-Pero el peronismo-kirchnerismo ha gobernado el país durante casi veinte años, y tuvieron un poder político muy fuerte, pero no lograron frenar la inflación.
-Pero tenían a Macri en medio, así que él estaba...
-Pero el problema de la inflación comenzó antes de Macri.
-Ah, antes de Macri, sí…
-Lo que quiero entender es esto: usted firmó una declaración en contra de Milei, pero no firmó una declaración en contra de Massa, que era el representante del kirchnerismo.
-Ya no voy a firmar muchas cartas.
-La economía política de Milei es muy liberal en cuanto a mercados abiertos, ausencia de control de capitales y un intento por no emitir dinero. En la región, por ejemplo, Chile ha implementado esto con mucho éxito, y también ha logrado reducir la pobreza y la desigualdad. Así que...
-Sí, todavía existe una desigualdad muy alta.
-Es muy similar al caso argentino, pero ellos están en mejor situación. De 1990 a 2015, el decil de mayores ingresos en Chile incrementó sus ingresos en aproximadamente un 220%, mientras que el decil de menores ingresos los incrementó en un 480%. ¿Por qué un intelectual y economista como usted critica tanto un punto de vista como el de Milei cuando es tan similar al proceso chileno en cuanto a los factores que impulsan la política macroeconómica?
-En realidad, a Milei le fue mejor de lo que parecía al principio. Pensé que sus creencias extraordinariamente poco convencionales sobre economía y la vida en general eran no solo inusuales, sino muy extrañas, incluso un poco descabelladas. No se basaban únicamente en la economía, sino también en la creencia de que la situación en Argentina era realmente grave y que adoptar un enfoque y medidas extremadamente simplificadas podría ser perjudicial. Creo que resultó mejor de lo esperado. Pero aparte de eso, no voy a firmar nada… De hecho, fue inusual que firmara algo. Ni siquiera recuerdo quién me lo pidió. Pero sí, creo que le fue mejor de lo que pensaba.
-¿Pero la economía abierta ha sido más exitosa que la economía cerrada a la hora de lograr igualdad?
-Estoy de acuerdo con eso.
-¿Está de acuerdo?
-Bueno, China también es una economía abierta. Es bastante obvio. No significa que tengas que ser 100 por ciento abierto. Ahora las políticas industriales están volviendo. Hay casos de industria naciente. Ahora bien, es cierto que muy a menudo las personas que tienen interés en hacer eso afirman “tengo la industria naciente, necesito protección” y al final no pasa nada. O el gobierno dice vamos a desarrollarla y terminás pagando por el azúcar tres veces más de lo que habrías pagado de otra manera. Así que, todo es cierto. Pero también es cierto que en algunos casos las cosas funcionan. Mariana Mazzucato fue realmente la primera en escribir sobre los enormes subsidios que, antes de la IA, las empresas de tecnología de la información recibieron del Pentágono.
-Silicon Valley.
-Silicon Valley recibió fondos del Pentágono y del gobierno estadounidense. No les gusta hablar de eso. Solo hablan de su dinero privado. Y el último punto, permítanme recordarles: ahora que Trump estaba recortando la financiación de las mejores universidades, ¿alguien sabía que Harvard recibe casi 6 mil millones de dólares del gobierno estadounidense? ¿Lo anunciaron? No, nunca lo anuncian porque siempre...hablar sobre los estudiantes privados, que realmente no deberle al gobierno cualquier cosa. De repente, cuando pierden su dinero, empiezan a quejarse. Pero nunca lo publicitan. Hay cierta ofuscación en el sentido de que quieren fingir que todo es dinero privado, y que en realidad nos va extremadamente bien. El Estado federal fue un gran financiador de estas universidades de primer nivel, la Ivy League, algo que nunca hicieron público. De la misma manera que, por ejemplo, Microsoft nunca ha hecho público el dinero que recibió del gobierno de Estados Unidos.
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