Diputado Gonzalo Winter (FA) y Ley de Lobby: “Yo la haría cada día más estricta”

En la mesa de discusión del Frente Amplio (FA) se reinstaló en los últimos días un debate en torno el paso de exautoridades de gobierno al mundo privado. Quien reavivó el fuego de la discusión fue el exjefe de gabinete del expresidente Gabriel Boric, Matías Meza-Lopehandía, quien reconoció su trabajo “en una oficina de lobby”.
“¿Trabajaste una vez en el Estado y no puedes volver a trabajar en el mundo privado?”, defendió el abogado en entrevista a La Segunda.
En Desde la Redacción, el programa de streaming de La Tercera -entrevistado por Rodrigo Álvarez y Francisco Artaza-, el diputado y excandidato presidencial del FA, Gonzalo Winter, abordó la controversia en torno al tema.
Además, hizo un diagnóstico de los primeros seis meses del gobierno del Presidente José Antonio Kast, el que tildó de ‘charcha’, y del rol de la oposición, que calificó de “impotente”.
¿Cómo describiría en una frase el balance de estos seis meses del gobierno?
Un gobierno que yo creo que tiene dos características principales y las dos son más bien negativas. La primera es que con mucha claridad ha avanzado en ocupar el Estado para los intereses del 1% más rico del país (...) y, en segundo lugar, un gobierno muy, si me excusan la expresión, charcha, con mucha inexperiencia, impericia, con ministros que dicen una cosa y otro ministro que dice otra. Están vinculadas las dos cosas.
La administración actual fue crítica de los primeros pasos que dio el gobierno anterior, su gobierno, que también tuvo esas impericias y falta de experiencia.
No creo mucho en esas teorías. Creo que en Chile la política es relato y el gobierno del presidente Boric, justamente, llegó intentando representar intereses distintos a los de quienes generaron la historia, el relato de la impericia de nuestro gobierno. Pero hay cosas en que se puede graficar (...). El ministro de Relaciones Exteriores (Francisco Pérez Mackenna) no tiene ninguna experiencia en su vida adulta ni en lo público, ni en relaciones exteriores, ni en política, que son tres cosas distintas. ¿Por qué tenemos a cargo de RR.EE. a una persona que nunca se ha dedicado a eso? Entonces, uno dice, obvio que las cosas salen mal si tenemos a cargo de las cosas más importantes a gente que no tiene ninguna experiencia en aquello.
Su gobierno puso en el Ministerio del Interior y seguridad de ese entonces a una persona que estaba ligada a salud y al Colegio Médico.
Un error. Y es un buen ejemplo porque la ministra Izkia Siches, a mi juicio, es una persona brillante, pero efectivamente asumió en un cargo que no correspondía. Una persona que no había trabajado nunca en el Estado era muy difícil que lo hiciera bien un cargo que es el segundo en jerarquía en la Administración Central.
¿Cuál es el balance del rol de la oposición en estos seis meses?
La oposición parte, en un primer semestre, viniendo de una derrota muy fuerte en lo presidencial, que mi juicio es grave, y la oposición no puede desentenderse y no puede mantener la altivez del ganador cuando eres la persona que ha perdido. Eso requiere una humildad obligatoria. En segundo lugar, la oposición tiene un problema que no se había visto desde el retorno a la democracia, que nunca una oposición había tenido tan poca representación en ambas cámaras y nunca un gobierno había tenido las mayorías que tiene el Presidente Kast (...). Eso hace que gran parte de nuestras propuestas, que a mi juicio son bastas en soluciones para los problemas de Chile, sean poco audibles.
Utilizó la palabra ‘charcha’ para evaluar al gobierno. ¿Qué concepto le da a la oposición?
Impotente. Por dos motivos principales. Uno, el de los números. Más allá de las discusiones que podamos dar, al final del día en el Congreso los votos se cuentan y nunca una oposición había tenido tal falta de capacidad de amenaza sobre el gobierno.
Pero también desarticulación...
Más o menos. Yo creo que en la lamentable situación de minoría en que estamos, la centroizquierda y la izquierda están más unidas que en otros periodos.
¿Alguien que trabajó en el Estado puede trabajar en el mundo privado?
Claro.
¿En qué vereda se para usted a propósito de la polémica por Matías Meza-Lopehandía?
La pregunta que usted hace es amplísima. ¿Alguien que trabajó en el Estado puede trabajar en el mundo privado? Es un rotundo sí. Ahora, hay que tener ciertos resguardos porque casi todos los mercados se atienen a leyes que hace el Estado y representar intereses privados frente al Estado en el marco de la ley es una actividad que no tiene nada de ilícita. De hecho, es necesaria y hasta puede ser positiva porque muchas veces yo acepto reuniones de lobby que dejo totalmente registradas y me ayudan a entender mejor muchas veces cómo funcionan ciertos mercados.
¿Dónde está el margen?
El margen es actuar siempre dentro de la ley (...). Voy a poner un ejemplo. A (Luis) Hermosilla no le echamos en cara que haya representado a sus clientes dentro del Código Procesal Penal, lo que le echamos en cara es lo que hacía por teléfono, son las presiones que hacía de manera externa. Eso evidentemente que no se puede hacer, es ilícito y eso tiene que ser combatido. Para ser bien franco, como partido, que es la pregunta a la usted me quiere llevar y le encuentro razón que me quiera llevar para allá, tenemos que poner resguardo para que todas las conversaciones que tengan que ver con el cruce entre lo privado y lo público estén estrictamente amarradas a la forma en que la ley...
¿Están todos en esa?
Yo supongo que sí. Lo que no puede pasarnos, en primer lugar, es que le prohibamos a los militantes trabajar, pero, por otro lado, lo que jamás puede pasarnos es que el Frente Amplio, en sus entes públicos, represente intereses privados.
¿Es suficiente esa ley?
No. Esa ley yo la haría cada día más estricta porque para nosotros, los que trabajamos en lo público, se nos hace más fácil en la medida en que la ley sea lo más estricta posible. Porque si no, lo que pasaría es que si no existiera la Ley de Lobby, entonces un diputado como yo no hablaría con nadie del mundo privado, para no meterse en problemas.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.