Balón de Oro, Clásico y Frenkie
Salvo cuando estaba Messi, el Mundial siempre ha sido decisivo para ganar el Balón de Oro, menos en esta ocasión. Y no lo digo por Lamine Yamal. El centenar de periodistas que deciden el galardón tenían varias opciones entre los ganadores de la Copa del Mundo, como Rodri, Fabián o Dani Olmo, entre otros. Dicho esto, no me parece injusto que Harry Kane encabece el podio. Lo que ya es más difícil de entender es que el segundo puesto sea para un futbolista que a nivel colectivo no ha ganado nada y que su comportamiento en el terreno de juego sea más que discutible. Mbappé solamente cumple uno de los tres requisitos que exige el jurado del galardón. La temporada pasada volvió a ser el máximo goleador. Lo triste para el madridismo es que sus goles no sirvieron para nada.
Clásico
Ya han pasado cuatro días del Clásico y ya se ha dicho casi todo en el análisis del partido en el que, seamos honestos, Mourinho le ganó la partida a Flick. La derrota fue dolorosa porque el gol de la victoria del Madrid llegó en el 87. Algo parecido había ocurrido en París. En el 80 el marcador era de empate a dos tras el golazo de Lamine. En la jugada siguiente llegó el tercero del PSG. A uno le entran ganas de bajar al campo y susurrarle al míster: “Hansi, que el empate nos va de puta madre” (con perdón). Es bueno recordar una de las máximas del fútbol: si no puedes ganar, al menos intenta no perder. Entiendo la mentalidad de Flick, de ir siempre a por la victoria, pero no lo criticaremos si un día “traiciona” ese “estilo Barça” que tanto nos gusta.
Frenkie
Nunca he pitado a un jugador de mi equipo. Por eso, y aunque fue una minoría, me cuesta entender los pitos destinados a Frenkie de Jong cuando salió al campo para jugar los últimos 20 minutos del partido ante el Real Madrid. Y si alguien ha demostrado que confía ciegamente en De Jong éste es sin duda Hansi Flick. A la primera oportunidad, el técnico alemán apostó por Frenkie pese a haber estado varias semanas en el dique seco. Por lo tanto, y aunque parezca un poco cogido por los pelos, los pitos a Frenkie son también pitos a Hansi, que es quien tiene la última palabra. Creo que tenemos que empezar a aceptar que, si Frenkie está bien, el jugador holandés será a menudo el acompañante de la pareja intocable que forman Rodri y Pedri.
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