Madrid enfrenta el mayor reto de la A-5 cerrando la conexión con la M-30 durante 43 días a partir del 10 de noviembre

Esa es la fecha en la que el Ayuntamiento de Madrid quiere tener lista la conexión entre la A-5 y la M-30. Es la última fase de la primera fase de la gran obra que cambiará la fisionomía del suroeste madrileño. Es decir, es el último paso antes de que los coches empiecen a circular bajo tierra y se dé paso a la segunda gran fase de las obras que culminará con la construcción del segundo túnel.
Estas son las fechas y los datos.
43 días. Es el tiempo que estará cortada la entrada a la M-30 y su salida a la A-5 a partir del 10 de noviembre. La obra para soterrar la A-5 en su entrada a la ciudad entra en una fase decisiva porque una vez culminada el tráfico ya circulará bajo tierra. Antes, los operarios tienen que enfrentar uno de los mayores retos de la megaobra.
Está previsto que el corte dure hasta el 23 de diciembre. Hace unos días, el Ayuntamiento ya anunció que esta intervención tenía que llevarse a cabo pero no se puso fecha a la misma ni la duración prevista. Apenas dos semanas después, el corte es casi inmediato. El próximo lunes 10 de noviembre, ningún coche podrá enlazar la A-5 y la M-30 por los actuales túneles de entrada y salida.
"No retorno". Cuando se hizo el anuncio de que se tenía que dar este paso, desde el área de movilidad del Ayuntamiento de Madrid se definió como un punto de "no retorno". Esto es, una vez terminada esta intervención, los coches circularán ya bajo tierra.
Y es que la obra de la A-5 está dividida en dos grandes fases. Primero se ha excavado el túnel que, una vez terminada toda la obra, será el de sentido salida. Terminado este túnel y conectado con la M-30, el tráfico ya pasará a circular siempre bajo tierra. En ese momento comenzarán las obras para excavar el túnel sentido entrada. Una vez terminada esta intervención, el tráfico se regulará a uno u otro lado de la carretera y dejarán de estar enfrentados.
¿Qué se va a hacer? Una vez el túnel de salida se ha excavado hasta la zona cercana a los actuales túneles de la M-30 a la altura del Paseo de Extremadura, queda por igualar ambos espacios. Es decir, hay que derruir la rampa de salida para igualar ambos tramos y que el asfalto quede soterrado.
Esta intervención, según el Ayuntamiento de Madrid, requiere un número de intervenciones de tanta complejidad técnica que no se pueden realizar con el tráfico pasando por uno de los lados. Al mismo tiempo que se realiza esta intervención se va a terminar de rematar el túnel.
Explican desde el área de movilidad que "será necesario el gunitado de los hastiales -una técnica constructiva que consiste en proyectar hormigón a alta presión (gunitado) sobre las paredes laterales o frontales de una estructura (hastiales) para consolidarlas, impermeabilizarlas y reforzarlas-, terminar el drenaje del túnel, las aceras, los bordillos, las canalizaciones, los rellenos y las arquetas que recorren el nuevo tramo. Además, se cerrará el muro divisorio entre túneles de los 40 metros más próximos a Madrid". Igualmente, se instalarán las cámaras, los equipos de supervisión y de comunicación, así como los postes de emergencia o los sistemas contra incendios.
Los datos. En lo que son cifras puras y duras, la obra de demolición de la rampa se extenderá a lo largo de 172 metros. Se calcula que se extraerán 7.000 metros cúbicos de tierra. La cubierta de este tramo estará sustentada sobra 142 vigas prefabricadas de 30 metros de longitud, apoyadas únicamente en los hastiales laterales del túnel. 14 de ellas ya se colocaron durante el cierre de verano. Quedan por montar 128 nuevas vigas.
Además, en el resto del túnel se tendrán que colocar 470 luminarias, con toda sus conexiones y conducciones para el cableado. En las paredes hay que montar 1.400 metros cuadrados de paneles de revestimiento, así como de sellados contra incendios entre la estructura y los cerramientos. Antes de abrir al tráfico se tendrán que hacer las pruebas pertinentes para comprobar que todos los sistemas de comunicación y seguridad funcionan correctamente.
Afectación del corte de tráfico en el enlace A-5 y M-30. Fuente: Ayuntamiento de Madrid
El plan alternativo. Cerrado el tráfico de entrada y salida, los coches que tengan que moverse por la zona lo harán únicamente sobre superficie. Es decir, el tráfico actual se desviará a los barrios aledaños. El Ayuntamiento de Madrid anuncia una "nueva ordenación viaria basada en cruces semaforizados en los entornos de Yébenes, Batán, Villagarcía y Huerta de Castañeda, incorporándose, además, nuevos itinerarios peatonales para garantizar la accesibilidad al entorno urbano y el transporte público".
En el transporte público, se esperan los siguientes refuerzos:
- EMT: las líneas 31, 36, 39, 138 y 158 se reforzarán en un 15,4% del 10 al 26 de noviembre los días laborables. Del 27 de noviembre al 23 de diciembre el refuerzo será del 25% todos los días. La línea 33 tendrá un refuerzo especial para rebajar los tiempos de paso.
- Metro: se mantiene una flota de trenes en reserva en para reforzar la línea 10 si se considera necesario.
- Cercanías: está pendiente la confirmación de si se añadirá algún tren a la línea C-5.
En el caso de que haya que utilizar el coche, se recomiendan los desvíos desde la M-40 si se circula en dirección norte y rodear la entrada a Madrid para hacerla por las carretera M-503 y M-500 por el oeste. Si se quiere acceder a la zona sur de la ciudad, se recomiendan los desvíos desde la M-40 para entrar por la A-42. Lo mismo se recomienda en sentido salida.
Fotos | Xataka y Ayuntamiento de Madrid
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