ESPNSources: Niners rookie WR Stribling out at least 1 month due to ankleThe Jerusalem PostLloyds rejects mortgage bid from mother of jailed Palestine Action activistESPN DeportesDoblete de Lamine y Barcelona golea al Levanteוואלהזין וקאסם עודה ובן דודם יחיא בסימי הם שלושת הנרצחים שנמצאו ברכב בוער סמוך לג'תRTP DesportoMundial de Sub20 na Polónia. Seleção feminina participa pela primeira vezPunchOne killed, others trapped in Enugu building collapseDaily MaverickANALYSIS: Where is Paul Mashatile, and does the vanishing deputy act threaten his presidential ambitions?South China Morning PostTop-level online schooling offers route to leading universitiesWirtualna PolskaEuropejscy dyplomaci w niebezpieczeństwie. Musieli uciekać z pociąguDigital SpyAvengers: Endgame is now streaming for free ahead of Doomsday's releaseRai NewsIncidente stradale all'alba per Daniel Maldini, trovato positivo all'etilometroThe South AfricanCape Town to implement three-day water supply disruption from Monday
The Daily Newsstand · Free, Always
Sunday, September 13, 2026

14 dientes de tiburón fósiles revelan el mar tropical que cubrió el desierto de Egipto hace 75 millones de años

Translate

Un supuesto cementerio de tiburones en el desierto egipcio ha proporcionado a los investigadores dientes fósiles de hasta 75 millones de años.

Erica Couto

Creado: Actualizado:

En uno de los paisajes más áridos de Egipto, donde el horizonte se funde en arena y roca, un equipo de investigadores ha identificado la huella de un mundo perdido bajo el agua. Lejos de ser momias o templos, sus protagonistas son otros: los tiburones que nadaron allí, cuando el agua dominaba el territorio, hace decenas de millones de años. Los autores del estudio, publicado en Cretaceous Research, hablan ya de un auténtico cementerio de tiburones.

Del desierto al "cementerio": cuando el registro fósil contradice la geografía

El llamado cementerio de tiburones se localiza en el sector fosfatífero de Maghrabi–Liffiya, en la meseta de Abu-Tartur, al suroeste de Egipto, entre los oasis de Dakhla y Kharga. Hoy es un territorio desértico, pero durante el Cretácico Superior fue el lecho de un mar.

Tiburón
Recreación fantasiosa. Fuente: Midjourney/Erica Couto

Es en este paraje donde los investigadores hallaron una concentración de dientes aislados de tiburones lamniformes en niveles fosfatados. Son precisamente los dientes de tiburón fósiles, piezas resistentes al paso del tiempo, los que mejor encajan con la interpretación de que nos hallamos ante un cementerio fósil. La cronología del conjunto se sitúa en el Campaniense tardío, dentro del Cretácico Superior, en un rango aproximado de 75 a 72 millones de años.

El llamado cementerio de tiburones se localiza en el sector fosfatífero egipcio de Maghrabi–Liffiya. Hoy es un territorio desértico, pero durante el Cretácico Superior fue el lecho de un mar.

Dientes de lamniformes en la Formación Duwi

El estudio publicado por Tamer Yassin y su equipo describe el hallazgo de 14 dientes aislados procedentes de los niveles fosfatados de la Formación Duwi, una unidad marina conocida por sus depósitos de fosforita, areniscas y lutitas negras. Las piezas se han identificado como pertenecientes a los lamniformes, un amplio grupo de tiburones que incluye linajes tanto actuales como extintos.

El orden taxonómico ha podido identificarse provisionalmente por la morfología de los dientes: la forma, el tamaño y los bordes de cada pieza. Esa morfología es la principal herramienta que utilizan los paleontólogos cuando solo disponen de dientes sueltos, sin mandíbulas ni cartílagos que sirvan de referencia complementaria.

Los dientes se han identificado como pertenecientes a los lamniformes, un amplio grupo de tiburones que incluye linajes tanto actuales como extintos.

Cómo se forma un cementerio fósil: la tafonomía en fosforitas

La palabra "cementerio" en este contexto sugiere una catástrofe o una mortandad masiva. Sin embargo, la evidencia apunta a algo diferente. Para entenderlo, hay que recurrir a la tafonomía, el estudio de todo lo que le ocurre a un organismo desde que muere hasta que es descubierto como fósil.

Los tiburones cambian los dientes continuamente. Un solo animal puede perder miles de piezas a lo largo de su vida sin morir, de modo que una acumulación de dientes no implica una acumulación de cadáveres. Además, los dientes están compuestos de tejidos mineralizados muy resistentes, por eso sobreviven a la descomposición mucho mejor que los cartílagos del esqueleto, que rara vez se conservan.

Sección transversal de sedimentos fosfatados con capas retrabajadas, arena y lutita negra, dientes dispersos parcialmente ent

Todo apunta a que estos niveles fosfatados funcionaron como una suerte de depósito tafonómico: durante largos periodos, las corrientes marinas, los procesos de arrastre, el retrabajamiento y la redeposición concentraron piezas resistentes en un mismo horizonte sedimentario. La Formación Duwi cuenta con antecedentes documentados de retrabajamiento (proceso mediante el cual los restos materiales, como fósiles y sedimentos ya depositados, son removidos de su emplazamiento original, transportados y depositados en otro lugar), lo que refuerza la idea de que los restos pudieron concentrarse en varios episodios sucesivos y no en un único evento biológico.

Un solo animal puede perder miles de piezas a lo largo de su vida sin morir, de modo que una acumulación de dientes no implica una acumulación de cadáveres.

El Cretácico tardío de Egipto: un mar somero que fabricaba fosforitas

Durante el Campaniense tardío, hace entre 75 y 72 millones de años, la región que hoy es un desierto formaba parte de un ambiente marino somero o de plataforma. Aquel mar cubría amplias franjas del norte de África y ofrecía las condiciones idóneas para concentrar restos orgánicos a través de las corrientes y episodios de sedimentación.

La propia fosforita ofrece una pista ambiental del proceso. Este tipo de roca suele asociarse a procesos de acumulación química y a una elevada disponibilidad de materia orgánica, es decir, a mares productivos capaces de sostener cadenas alimentarias complejas. En ese contexto, la presencia de varios linajes de tiburones dibuja una comunidad de depredadores y consumidores marinos activa, aunque la diversidad dental no permita traducir esa riqueza en un recuento directo de individuos. Dicho de otro modo, sabemos quiénes cazaban en aquellas aguas, pero no podemos estimar la población de tiburones.

Durante largos periodos, las corrientes marinas, los procesos de arrastre, el retrabajamiento y la redeposición concentraron estos dientes en un mismo horizonte sedimentario.

Los dientes cuentan una historia de diversidad

El nuevo material identifica cinco formas de lamniformes: Cretalamna cf. C. maroccana, Scapanorhynchus cf. S. raphiodon, Serratolamna cf. S. serrata, Squalicorax bassanii y Squalicorax pristodontus. Varias de ellas, según el estudio, se registran por primera vez en Egipto.

La morfología dental sugiere nichos ecológicos distintos. Cretalamna presenta dientes centrales estrechos y triangulares; Scapanorhynchus, piezas largas y delgadas, casi como agujas, adecuadas para atrapar presas resbaladizas; y Squalicorax, dientes serrados propios de un depredador y carroñero, con capacidad de corte. Esa variedad de "herramientas" dentales apunta a estrategias de alimentación diferentes, que coexistían en el mismo entorno. Este reparto de recursos aún se observa hoy en las comunidades de tiburones actuales.

El registro previo del área ya incluía Scapanorhynchus cf. S. rapax y Cretoxyrhina cf. C. mantelli. Al sumar esas formas a las cinco recién identificadas, el cómputo de lamniformes conocidos en la zona asciende ya a siete especies o formas taxonómicas.

Paisaje desértico egipcio con acantilados y llanura árida, sombras largas, al fondo niebla sobre roca; al primer plano fragme

Abu-Tartur frente a Qreiya 3: dos desiertos, dos mares, dos estilos de conservación

La relevancia del hallazgo emerge al compararlo con otro yacimiento egipcio famoso: Qreiya 3, en el Desierto Oriental, cerca de Gebel Qreiya. Ambos lugares conservan fauna marina en zonas hoy desérticas, pero de manera distinta.

Qreiya 3 es una Lagerstätte (un yacimiento de conservación excepcional) del Paleoceno temprano, con una edad aproximada de 62,2 millones de años, unos cuatro millones de años después de la extinción del Cretácico-Paleógeno. El yacimiento está dominado por los peces óseos, a menudo articulados, mientras que los condrictios (tiburones, rayas y quimeras) son minoritarios. Abu-Tartur, en cambio, es un depósito de dientes lamniformes acumulados por procesos sedimentarios en un mar somero del Cretácico.

Leídos juntos, ambos yacimientos ofrecen dos instantáneas que, separadas por unos 13 millones de años, ilustran la paleobiogeografía marina del norte de África y su transformación tras eventos globales. Una colección de dientes es, en el fondo, una brújula ecológica: indica qué especies estuvieron presentes en un determinado paisaje.

Referencias

  • Yassin, T., Carrillo-Briceño, J. D., Kindlimann, R., Ibrahim, A., y AbdelGawad, M. K. 2026. "Egyptian shark graveyard: New Late Cretaceous Lamniform shark assemblage from Duwi Formation of Abu-Tartur Area, Southwestern Desert, Egypt". Cretaceous Research, 106476. DOI: https://doi.org/10.1016/j.cretres.2026.106476
  • El-Sayed, S., Friedman, M., Salem, B. S., Gohar, A. S., Al-Ashqar, S. F., Amin, M., El-Saka, H., Saad, H., Speijer, R. P., y Sallam, H. M. 2026. "Rise of modern marine fishes captured in an early Paleocene Lagerstätte". Science Advances, 12, eaec8978. DOI: https://doi.org/10.1126/sciadv.aec8978
View the original on Muy Interesante

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.