El mejor embajador de Badalona y el Joventut: Jordi Fernández y sus Nets celebran su primer triunfo
Después de caer y levantarse varias veces para volver a intentarlo en este inicio de la maratoniana NBA, los Brooklyn Nets de Jordi Fernández por fin se levantaron victoriosos tras un desalentador inicio de 0-5, forjando su primer triunfo de la temporada anoche en la pista de los Indiana Pacers (90-98). Y Jordi parecía sentir feliz alivio pero, sobre todo orgullo, la satisfacción de ver cómo sus muchachos miraron a la adversidad de tú a tú.
“Me gustó la energía de todos en el equipo. Los tiros no estaban entrando y a veces la ansiedad te afecta, pero el equipo permaneció junto”, destacaba el técnico de Badalona, en su tercer año como entrenador jefe de la NBA en el conjunto neoyorquino.
“Prefiero una victoria como esta, en la que te lo dejas todo durante todo el partido porque simplemente te hace mejor. Todo el mundo contribuyó y es una victoria que necesitábamos”, reconoció el catalán de 43 años.
Con Michael Porter Jr. (23 puntos) y Julius Randle (20) como líderes, Jordi Fernández vio cómo el contundente mensaje a sus pupilos caló en lo que fue un cambio radical con el que se cerró el círculo: hace justo una semana, los Nets caían 109-136 contra los mismos Pacers y Jordi Fernández calificó entonces el rendimiento de su equipo tras el primer cuarto de “inaceptable”. El de Badalona, directo, no se muerde la lengua y esa franqueza es en parte la que le ha permitido conectar con tantos jugadores en su empinado camino hacia el puesto de primer entrenador NBA.
Y la verdad es que esta vez se vieron unos Nets muy distintos ante unos Pacers sin Tyrese Haliburton pero no más mermados que Brooklyn, sin el ex del Real Madrid Egor Demin ni el rookie Mikel Brown Jr.
El conjunto neoyorquino tiene que dar un paso adelante este año tras la llegada de Julius Randle, la de otro veterano como Moritz Wagner -14 puntos desde el banquillo-, y la mayor experiencia en general de los jóvenes. La realidad es que por juego estos Nets habían demostrado en varios momentos en las cinco primeras derrotas que están preparados para cuanto menos ascender a la clase media del Este a juzgar por sus actuaciones contra candidatos al anillo.
Y es que Brooklyn sólo cedió 125-121 ante los Cavaliers y un tiro sobre la bocina de Jayson Tatum privó a los de Jordi Fernández de una victoria de prestigio en Boston (125-124).
En contraste con esos faraónicos Nets del trío formado por Kevin Durant, Kyrie Irving y James Harden, el de estos Nets es un proyecto de muy a largo plazo con mucho énfasis en el desarrollo de jugadores, filosofía que tan bien conoce un Jordi Fernández que empezó jugando en el Joventut. Brooklyn tiene una masa salarial de 160 millones, la más baja de toda la NBA.
El de Badalona firmó una renovación multianual con Brooklyn en abril como prueba de la ciega confianza que tiene la franquicia neoyorquina en Jordi Fernández. El catalán ha insistido mucho en la fortaleza del colectivo en la cultura que ha construido y sigue construyendo en los Nets.
“Antes, cuando teníamos adversidad, hablábamos menos y todo el mundo iba más por separado. Ahora mismo, incluso cuando ellos tuvieron parciales, seguimos jugando duro y nuestros chicos se unieron”, destacó Jordi, quien ha tenido que pasar por mucha adversidad y sacrificio desde aquel 2009 en el que Mike Brown le dio su primera oportunidad en la NBA en el departamento de desarrollo de los Cavaliers.
Cosas del fascinante guión que es la NBA, su mentor y amigo más cercano Brown está al frente del eterno rival de los Nets, los vigentes campeones New York Knicks. Y esta próxima madrugada, derbi neoyorquino por todo lo alto en el Madison Square Garden.
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