Palmeiras le ganó por penales a Fluminense y es el primer finalista de la Copa Libertadores

Palmeiras es el primer finalista de la Copa Libertadores. Un pasaje conseguido con suspenso, en el triunfo por 5-3 en la definición por penales, tras perder como local por 1-0 en el tiempo reglamentario con Fluminense, al que había derrotado por 2-1 la semana pasada en Río de Janeiro.
Con José Manuel “Flaco” López y Agustín Giay como titulares, el Verdão disputó por séptima vez esta instancia en las últimas nueve ediciones y llegó a su cuarto juego por el título desde 2020. Eso sí, llegó al sufrido desempate sin los argentinos en la cancha, ya que fueron reemplazados en el segundo tiempo. Pero ellos, también piezas en la renovación de la selección argentina, terminaron con una sonrisa: estarán en el duelo que determinará al campeón del torneo de clubes más importante de la región.
Sobre la cancha sintética del Nubank Parque, el local salió a jugar con la idea de cuidar la pelota, en la serenidad que le daba la ventaja conseguida siete días antes fuera de casa. En tanto, en su intención de recuperar el balón y acelerar, el Flu se mostraba apurado y con pocas ideas claras para superar la defensa rival. Aunque estaba obligado a ganar, el Tricolor no podía asumir el protagonismo.
Así, los primeros 45 minutos se escurrieron con apenas unos tiros lejanos de Palmeiras que se fueron muy por encima del travesaño custodiado por Fabio y un anterior remate de Fluminense que controló con firmeza el arquero Carlos Miguel. En rigor, lo primero que sacudió al duelo fue una lesión, de Julián Millán, quien debió ser reemplazado durante la etapa inicial por una molestia muscular que sintió cuando salía desde el fondo sin presiones. Puros nervios.
Para ver un tiro de esquina se necesitó esperar 40 minutos y esa ejecución no generó ilusiones porque el guardavalla local despejó con los puños, sin oposición. Y en el siguiente que tuvieron, tampoco ganaron arriba los visitantes.
Todavía en el inicio del segundo tiempo, no parecía un duelo en el que estaba en disputa el pasaje a una final de Libertadores. ¿O si? Juego errático, cortado, sin acciones profundas. Al control de Palmeiras, el Flu respondía con pierna fuerte, conexiones fallidas. Le hacía las cosas más simples al local, de poco convincentes resoluciones en sus avances.
Lo que se hacía más intenso sobre el final era la lluvia. En ese contexto, Hércules apeló a la precisión más que a la fuerza con una definición desde afuera del área para el 1-0, en una jugada que el árbitro uruguayo Esteban Ostojich dejó seguir tras una dura falta a Hulk, el otro superhéroe involucrado en la acción del segundo remate al arco de todo el encuentro. Iban 37 minutos de la etapa final. Sería insuficiente al final de la noche paulista.
No le quedó mucho tiempo a Palmeiras para reaccionar. Sólo a tres minutos del final logró exigir por primera vez a Fabio, que controló el tiro cruzado de Ramón Sosa, quien había ingresado por López. Fue el único intento con puntería del Verdão en los casi 100 minutos que jugaron. Poco para defender la ventaja con la que había llegado a la definición en casa. Pero, después, los penales le devolvieron el alma al cuerpo, gracias a la puntería perfecta y a la atajada de Carlos Miguel a Nonato.
El arquero fue a revisar los apuntes que tenía envueltos en una toalla junto a un palo y adivinó la intención del mediocampista de Fluminense. ¿Estaba escrito? Así parece. Entonces, dejó a su equipo al borde de una clasificación que selló con el eficaz disparo inmediato de Marlon Freitas.
Su rival en la final se conocerá este jueves, cuando concluyan su llave de semifinales Flamengo y Estudiantes de La Plata en Río de Janeiro. La definición del torneo será, a partido único, el sábado 28 de noviembre en el Estadio Centenario de Montevideo, Uruguay.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.