La ciclista Valentina Cavallar denuncia que tuvo que pasar un control antidopaje en su casa junto al cuerpo de su madre fallecida
La ciclista austríaca Valentina Cavallar desapareció de las competiciones el pasado 9 de agosto, justo antes de que se iniciara la novena etapa del Tour de Francia femenino en Niza. No había trascendido el por qué de esta ausencia, pero ahora ha sido la misma corredora la que lo ha dado a conocer el motivo, que no es otro que el de la pérdida de su madre.
“Por razones personales y familiares tuve que terminar pronto mi temporada después del Tour de Francia de este año. Normalmente prefiero mantener mi vida privada alejada del ojo público, pero esto es algo que siento que es importante compartir. Perder a mi madre en septiembre ha cambiado la forma en que veo la vida para siempre. Puedes pasar gran parte de tu vida persiguiendo metas, empujando tus límites, midiendo el éxito en resultados, victorias y logros. Pero perder a alguien que amas te hace darte cuenta de lo poco que realmente importa al final”, escribe en su cuenta de Instagram la corredora austríaca.
Yo era una hija que acababa de perder a su madre. Tener que someterse a un control de dopaje en esas circunstancias me sentí profundamente doloroso, profundamente fuera de lugar e irrespetuoso hacia mi familia
Remarca a continuación la ciclista del Team SD Worx que “la vida no se trata de cuánto de logras, cuán exitoso te conviertes, o cuántas personas saben tu nombre. Se trata de las personas que amas, los momentos que compartes y los recuerdos que creas”, antes de denunciar un hecho que ha tenido una gran repercusión, y es que tuvo que someterse a un control antidopaje, que tuvo que pasar apenas unas horas después de que su madre falleciera y en la habitación de al lado donde descansaba el cuerpo de su madre.
En ese sentido, Valentina deja claro que entiende la importancia del deporte limpio y la necesidad de tener que pasar controles, pero viene a pedir un poco más de sensibilidad en la situación que ella estaba viviendo.
“Entiendo la importancia del deporte limpio, y siempre he respetado la responsabilidad que conlleva ser atleta profesional. Pero en ese momento, claramente no estaba pensando en ciclismo, competencia o mis responsabilidades como atleta. Yo era una hija que acababa de perder a su madre. Tener que someterse a un control de dopaje en esas circunstancias me sentí profundamente doloroso, profundamente fuera de lugar e irrespetuoso hacia mi familia. Fue un momento que me hizo reflexionar sobre lo fácilmente que podemos olvidar que detrás de cada deportista, hay un ser humano con una vida, una familia y emociones. Creo en el deporte limpio. Pero también creo que la humanidad, la compasión y el respeto nunca deben ser olvidados”.
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