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Wednesday, November 4, 2026

Jornada electoral de EEUU transcurre con relativamente pocos problemas

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WASHINGTON (AP) — El último día de votación en las elecciones de mitad de mandato de este año en Estados Unidos se realizaba el martes en un contexto de incertidumbre, tras un año en el que el presidente Donald Trump ha intentado interferir en la manera en que los estados administran sus elecciones y ha sembrado dudas sobre el resultado en caso de que los republicanos pierdan.

Millones de estadounidenses ya han emitido su voto, y la participación en la votación anticipada va camino de superar la de las últimas elecciones de mitad de mandato en 2022. En contraste con la retórica de Trump sobre fraude electoral, la votación hasta ahora se ha desarrollado con relativamente pocos problemas.

Para la tarde del día de las elecciones, los mayores problemas que afectaban la votación estaban relacionados con el clima, por inundaciones en Florida y partes del suroeste que provocaron cambios en ubicaciones de centros de votación y otras medidas de emergencia. Un problema con los escáneres de boletas también estaba retrasando el conteo de votos —aunque se pudo seguir votando— en el condado suburbano de Westchester, en Nueva York, parte del cual está en un distrito reñido de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Trump lleva meses intentando usar el poder de la presidencia para inclinar la balanza en las elecciones de este año, que determinarán si su partido mantiene el control del Congreso.

Los departamentos de Justicia y de Seguridad Nacional han participado en una búsqueda masiva de votantes que no son ciudadanos estadounidenses. En un momento dado, llevaron a cabo una operación antes del amanecer, hecha para las cámaras, que derivó en más de dos docenas de arrestos en California.

El Departamento de Justicia planeaba su mayor esfuerzo hasta la fecha para supervisar los centros de votación el día de las elecciones en los 50 estados, contrarrestado por un esfuerzo aún mayor entre demócratas y grupos aliados. También, a instancias del presidente, la dependencia federal había demandado para bloquear la certificación de los resultados de Alaska si el desenlace de la contienda al Senado favorecía a los demócratas. Un juez federal desestimó esa demanda el domingo.

Al mismo tiempo, las constantes afirmaciones falsas de Trump sobre un fraude generalizado en la votación llevaron a funcionarios electorales y a grupos demócratas de todo el país a prepararse ante la posibilidad de que hubiera agentes de inmigración en los centros de votación o de que funcionarios federales incautaran máquinas de votación. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) publicó el martes una advertencia en su cuenta de X que reforzaba la narrativa del gobierno sobre el voto de no ciudadanos: “Los rastrearemos, los arrestaremos y los procesaremos”, decía la publicación. “No habrá escapatoria”.

La agencia no respondió a una solicitud de comentarios sobre la publicación. Su gobierno ha insistido en que no habría funcionarios federales armados custodiando las urnas el día de las elecciones, y el martes, ninguna de las medidas que más temían los demócratas se había materializado.

Problema con escáneres de boletas en Westchester retrasa tabulación, pero votación continúa Los centros de votación abrieron la mañana del martes en gran parte del país, con pocas interrupciones hasta ahora. Hannah Fried, directora general del grupo de derechos electorales All Voting Is Local, dijo que los problemas que ha visto son “cosas comunes que cualquiera de nosotros que trabaja en elecciones está acostumbrado a ver, y se resuelven rápidamente”.

David Becker, director ejecutivo del Center for Election Innovation and Research, dijo que era “notable” tener tan pocos problemas, e indicó que la masiva participación en la votación anticipada pudo haber contribuido a un día de elecciones más fluido.

En el condado suburbano de Westchester, en Nueva York, donde algunos votantes emiten su voto en una reñida contienda por la Cámara de Representantes federal, funcionarios electorales dijeron que los tabuladores que contabilizan los votos no estaban aceptando boletas de papel, un problema que se debió a una actualización del programa realizada después de que el equipo de votación fue preparado y probado inicialmente. Eso obligaba a colocar las boletas en bolsas de emergencia para contarlas más tarde. Pero subrayaron que las boletas permanecerían seguras y vigiladas, que más tarde serían contadas y que los votantes podían seguir votando mientras trabajaban para resolver el problema.

Un residente, el demócrata registrado Benjamin Hort, dijo que optó por no emitir una boleta provisional el martes y planeaba regresar más tarde en el día, cuando esperaba que las máquinas estuvieran operativas.

“Esperaré todo lo que tenga que esperar”, dijo Hort. “Uno pensaría que habrían probado las máquinas. No es lo ideal”.

El ejecutivo del condado de Westchester, Ken Jenkins, prometió iniciar una investigación bipartidista sobre lo que calificó de un “desastre”.

En centros de votación de todo el condado de Broward, en Florida, la votación se retrasó 20 minutos después de que abrieran las urnas debido a que falló una nueva función de seguridad del sistema de votación, dijeron funcionarios. El supervisor de elecciones Joe Scott pidió disculpas a los votantes que tuvieron que esperar y dijo que algunos se fueron antes de poder emitir su sufragio. El problema se resolvió a las 7:20 de la mañana, y Scott alentó a quienes se fueron a regresar.

Funcionarios también extendieron el horario de votación en tres centros de votación en Pensilvania y cinco en Carolina del Norte después de que problemas técnicos provocaran demoras.

El clima afecta la votación en el suroeste y en Florida Se esperaba que las fuertes lluvias y las inundaciones repentinas en una franja del suroeste dificultaran que algunos votantes llegaran a los centros de votación en varias partes de Colorado, Arizona, Utah y Nuevo México. Administradores electorales en la Nación Navajo anunciaron cambios en varias de sus ubicaciones de centros de votación, y en el condado rural de San Juan, en Utah, se permitiría a los votantes votar electrónicamente el martes porque algunos de ellos quizá no podrían llegar a los centros de votación.

Las inundaciones en ocho condados de Florida también provocaron algunos cambios de última hora en ubicaciones de centros de votación en el estado. Nancy Zhmendak, una demócrata registrada de Riviera Beach, dijo que normalmente vota en la casa club de su vecindario, pero su lugar de votación cambió cuando su barrio se inundó.

“Todo el mundo está en Nextdoor y están diciendo: ‘¿Cómo salimos de aquí? ¿Cómo podemos ir a votar si ni siquiera podemos salir de aquí?’”, comentó. “Hay mucha agua ahí, pero está mejor que antes”.

Administradores electorales y defensores del derecho al voto han aconsejado a los votantes que envían tarde boletas de voto a distancia que utilicen buzones electorales o las lleven en persona a los centros de votación, en lugar de enviarlas por correo, señalando que cambios recientes en las operaciones del Servicio Postal de Estados Unidos podrían provocar demoras en el matasellado.

Los tribunales han bloqueado los esfuerzos del gobierno por influir en las elecciones Las maniobras legales del gobierno de Trump han sido bloqueadas en gran medida por los tribunales.

Uno de los intentos más notorios del gobierno por interferir en elecciones estatales fue rechazado la noche del lunes por la Corte Suprema de Estados Unidos, que desestimó su intento de obligar a California a apartar miles de boletas como parte de su búsqueda de votantes no ciudadanos. En otro fallo, emitido la noche del lunes, un juez federal dijo que el gobierno de Trump debe dejar de enviar listas de votantes presuntamente no ciudadanos a funcionarios electorales.

Sin embargo, el martes, el Departamento de Justicia obtuvo una pequeña victoria cuando la Corte de Apelaciones del 9no Circuito de Estados Unidos suspendió un fallo de un tribunal inferior que le había impedido intimidar a funcionarios electorales involucrados en el procesamiento de boletas impugnadas en California. Su impacto práctico fue limitado porque fallos de otros tribunales que siguen vigentes han bloqueado conductas similares.

Incluso el propio registro de arrestos y acusaciones del gobierno ha demostrado lo que las investigaciones y las indagaciones estatales han dejado claro durante años: que los casos de no ciudadanos que emiten su voto son extremadamente raros.

Los fallos del lunes se produjeron tras otra derrota del presidente en la Corte Suprema cuando, hace menos de dos meses, el organismo rechazó su intento de limitar el voto por correo mediante cambios en el Servicio Postal. Esa directriz estaba incluida en uno de dos decretos que Trump ha firmado durante su segundo mandato y que intentaban federalizar ciertos aspectos de las elecciones, pese a que la Constitución otorga a los estados la autoridad para fijar las reglas electorales.

Trump no se ha comprometido a aceptar los resultados Grupos de derechos electorales, demócratas y el Departamento de Justicia han intercambiado una avalancha de escritos legales sobre los procesos electorales, batallas judiciales que podrían extenderse más allá del día de las elecciones, hasta el conteo de boletas y la certificación de los resultados.

Expertos en derecho electoral señalaron era poco probable que los argumentos legales del gobierno convencieran a los jueces.

Trump también ha intensificado sus propias ambigüedades personales sobre si la votación será legítima, como ha hecho en el pasado. Una semana antes del día de las elecciones, no se comprometió a aceptar los resultados.

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