Estarían listas en enero de 2027: los próximos pasos de las mallas dinámicas en Las Condes después del último aluvión

Luego de un aluvión registrado en febrero en San Carlos de Apoquindo, el que dejó una decena de casas bajo el barro, además de múltiples daños, la Municipalidad de Las Condes decidió tomar cartas en el asunto.
Dada a conocer en agosto, la inédita medida, está a cargo de la propia municipalidad, en conjunto con el Ministerio de Obras Públicas, a través de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) y el Club Deportivo Universidad Católica, dueño de los terrenos.
Se trata de las denominadas barreras o mallas dinámicas.
Ubicadas unos kilómetros más arriba del Claro Arena, el estadio de la UC, son mallas flexibles de acero de alta resistencia, las que funcionan disipando la energía cinética del impacto de todo lo arrastran las lluvias, deformándose programadamente y activando unos frenos estructurales, los que absorben el golpe.

Con una inversión de $776.694.820 aportados por el MOP, el sistema además, cuenta con sensores que permiten monitorean minuto a minuto el nivel de llenado de las mallas, lo que posibilita oportunamente su limpieza y mantención. Desde la Municipalidad de Las Condes explican que retiene rocas, ramas y sedimentos. “El agua pasa pero al impactar con la barrera el torrente disminuye su velocidad y fuerza”, añaden desde el municipio.
Todo iba viento en popa, pero lo ocurrido el 8 de octubre cambiaron los planes, o más bien, se vieron postergados. Luego del aluvión en el sector, el que dejó nuevamente viviendas bajo el barro, además de automóviles destruidos, y clínicas y universidades anegadas, los trabajos se vieron retrasados, dada la gravedad de la situación.

En la Municipalidad de Las Condes sostienen que apenas ocurrió el primer aluvión (en febrero), comenzaron los estudios que dieron pie a las mallas como primera contención. “Luego, a raíz de una fuerte lluvia en junio, hubo que reestudiar las rutas que se vieron erosionadas por el gran caudal de agua. Y después el aluvión modificó significativamente el cauce de la Quebrada Honda, lo que obligó a posponer la entrega del terreno y a evaluar las nuevas condiciones de éste, además de situaciones de riesgo”.
“Los caminos presentes para acceder a las áreas de trabajo cruzan en varios puntos el cauce de la Quebrada Honda por lo cual los eventos aluvionales afectaron considerablemente la logística de la obra”, señalan.
La semana del 22 de octubre, cuando la situación parecía un poco más tranquila, se dio a conocer que finalmente comenzaban los trabajos, con maquinaria despejando caminos y otras labores asociadas.

“Autoridades municipales y de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) hicieron entrega del terreno a la empresa a cargo de los trabajos (Geobrugg Andina), dando inicio formal a las obras de habilitación de caminos e instalación de las barreras dinámicas de control aluvional. Éstas comenzaron el viernes 23 con los trabajos de habilitación de caminos, necesarios para la operación logística de la obra”, explican desde la Municipalidad de Las Condes.
Pero la madre naturaleza volvió a decir presente con otro episodio crítico el lunes 26 del mismo mes: un nuevo aluvión y desbordes de quebradas afectaron nuevamente a la zona lo que nuevamente postergó los trabajos.
Y ahora, a un mes del episodio crítico de inicios de octubre, pareciera ser que finalmente se podrá realizar el proyecto. Según explican desde la Municipalidad de Las Condes, la iniciativa comienza a tomar fuerza de manera oficial.

“Durante noviembre se establecerá la instalación de faenas al interior del parque y comenzarán los trabajos como traslado de materiales al área de trabajo de las quebradas para la instalación de las barreras”, revelan en Las Condes.
Por su parte, se proyecta que la obra esté finalizada para fines de enero de 2027, comprendiendo que, si bien el plazo de entrega de las obras es de 90 días desde la recepción del terreno por parte de la empresa, que ocurrió el 22 de octubre, “existen probabilidades reales de suspensión de obras producto de las eventos hidrometeorológicos importantes, como ha sido la tónica de este año bajo El Niño, que ha sido factor relevante en la ocurrencia de los eventos aluvionales anteriores”, añaden.
Con respecto al detalle del trabajo, en Las Condes explican que primero se habilita el camino de acceso, luego se hace instalación de faenas, que incluye medidas de seguridad para los operarios. En tercera lugar comienzan las obras de preparación del terreno, traslado de materiales ala quebrada y finalmente, se inician los trabajos de instalación de las mallas.

El contrato firmado entre la municipalidad y la empresa, contempla cinco barreras, obras preliminares y habilitación de accesos, instalación de faenas y sistema de monitoreo y control aluvional en Quebrada Honda y Quebrada Apoquindo, con capacidad nominal de retención de 8.760 m³ en la subcuenca 1 y 5.490 m³ en la subcuenca 4, con un total de 14.250 m³.
Estas subcuencas han presentado grandes movilizaciones de volúmenes rocosos, por lo cual se espera que estas barreras disminuyan la energía latente. “Sin embargo, es necesario recalcar que producto de los eventos aluvionales anteriores existe aún mucho material sedimentario en el lecho a lo largo de la Quebrada Honda que se podría movilizar independiente de esta solución”, indican en Las Condes.
En la Municipalidad de Las Condes recalcan que “el parque San Carlos de Apoquindo se encuentra cerrado al público (donde se originó el aluvión), dada las condiciones inestables del terreno posterior al incendio forestal y los eventos aluvionales, y en especial ahora con la circulación de maquinaria pesada en los caminos. Por la seguridad de todos se llama a respetar la prohibición de entrada por parte de Asociación Parque Cordillera y a no ingresar por accesos inhabilitados”.
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