Meryl Streep, sobre la pérdida de su primer novio: "Sobre todo para mí, que estoy atada a todo tipo de debilidades humanas, él era un tipo que le daba sentido a todo"

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A lo largo de la década de los 70, el actor John Cazale se convirtió en uno de los actores secundarios más respetados y consagrados de toda la industria cinematográfica de Hollywood. Su corta pero impresionante carrera interpretativa comenzó con ‘El padrino’ (Francis Ford Coppola, 1972), donde dio vida a Fredo Corleone, el hermano mediano del clan mafioso al que el cabeza de familia aparte de sus negocios enviándolo a Las Vegas a causa de sus pocas luces. Cazale retomó el papel de Fredo poco tiempo después en ‘El padrino. Parte II’ (Francis Ford Coppola, 1974), donde su personaje ganó un gran peso en la historia.

Más tarde, el intérprete continuó cosechando éxitos en películas como ‘La conversación’ (Francis Ford Coppola, 1974), un thriller para el que el director escribió un papel expresamente pensando en él; ‘Tarde de perros’ (Sidney Lumet, 1975), por la que consiguió su única nominación al Oscar en la categoría de Mejor actor de reparto; y por último ‘El cazador’ (Michael Cimino, 1978). Fue precisamente en los ensayos de esta última película donde su destino se cruzó con el gran amor de su vida, una joven Meryl Streep. Aunque en aquel momento el actor ya gozaba del reconocimiento de la industria, ella estaba dando sus primeros pasos en la interpretación tras conocerse un año antes, en el verano de 1976, sobre las tablas de Broadway durante la representación de ‘Medida por medida’, de William Shakespeare. Sobre aquel flechazo, la propia actriz recordaría años después en una entrevista para ‘The New York Post’ en abril de 2016 que Cazale “no se parecía a nadie que hubiera conocido”.

La relación entre ambos se consolidó rápidamente, pero el destino les tenía reservada una tragedia, ya que en mayo de 1977, Cazale fue diagnosticado de un cáncer de pulmón terminal tras llevas varias semanas de convalecencia, una enfermedad cuyo origen estuvo estrechamente ligado a sus malos hábitos y a su fuerte tabaquismo. Sin embargo, lejos de apartarse, Streep se convirtió en uno de los pilares fundamentales de Cazale durante su lucha contra el cáncer. Aunque su delicado estado de salud amenazó con cancelar el rodaje de ‘El cazador’, el actor logró terminar sus escenas. El director de la película, Michael Cimino, recordaría en 1995 en declaraciones para la revista ‘People’ cómo vivió Streep esta época:“Meryl permaneció a su lado en todo momento”.
De hecho, la actriz incluso aceptó un trabajo en Austria para la miniserie ‘Holocausto’ (Marvin J. Chomsky, 1978) con la intención de poder costear su tratamiento médico, pero a su vuelta a Nueva York el estado de Cazale era irreversible. En relación a todos los esfuerzos que la ahora veterana actriz realizó para salvar la vida de su pareja, ella misma comentó: “Haría cualquier cosa por este hombre. Miren, ¿acaso habría algún problema si fuera una madre hablando de su hijo? El servicio es lo único importante del amor. Todo el mundo está preocupado por ‘perderse a sí mismo’, todo este narcisismo. El deber; tampoco soportamos esa idea ahora, pero el deber podría ser una armadura que te pones para luchar por tu amor”.

Finalmente, el actor falleció el 13 de marzo de 1978 a los 42 años de edad a causa de una enfermedad que interrumpió una de las carreras más prometedoras de Hollywood, y que sumió en una absoluta desolación a Meryl Streep, quien se pronunció sobre su pérdida en declaraciones para ‘The New York Times’: “Tenía un juicio tan acertado, un pensamiento tan claro. Sobre todo para mí, que estoy atada a todo tipo de debilidades humanas, él era un tipo que le daba sentido a todo. ‘No necesitas esto’, decía, ‘no necesitas aquello’”. Esta tragedia hizo que la actriz con más nominaciones al Oscar de toda la historia de los premios atravesase uno de sus peores momentos personales de toda su vida, ya que como ella misma confesó en declaraciones para la revista ‘People’ en 1979, un año después del adiós de Cazale: “La muerte todavía me acompaña mucho”.
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