Arqueólogos excavan solo 2 metros cuadrados bajo una concurrida plaza de Bélgica y descubren un camposanto medieval con más de 240 personas enterradas
Una excavación de solo dos metros cuadrados en pleno centro de Gante ha revelado un cementerio utilizado durante siglos que podría conservar más de 240 esqueletos bajo una concurrida plaza.
Publicado por Christian Pérez
Redactor especializado en divulgación científica e histórica
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Una pequeña excavación de apenas dos metros cuadrados ha bastado para revelar lo que permanece bajo una de las zonas más transitadas de Gante. Donde hoy hay adoquines, terrazas y vida nocturna, los arqueólogos han encontrado cuatro enterramientos medievales bien conservados. Y son, probablemente, solo una mínima parte de un cementerio mucho mayor.
El descubrimiento se produjo en el Vlasmarkt, la plaza situada junto a la iglesia de Santiago —St. James’s Church—, durante unas obras de remodelación urbana. El Ayuntamiento de Gante estaba sustituyendo el pavimento tradicional y había previsto plantar un árbol en uno de los puntos intervenidos. Antes de hacerlo, la empresa de arqueología BAAC Vlaanderen realizó un sondeo para comprobar qué podía esconderse bajo el suelo.
La respuesta apareció a aproximadamente 1,3 metros de profundidad. En una superficie de solo dos metros cuadrados salieron a la luz cuatro sepulturas con restos humanos en buen estado de conservación. El hallazgo no resultaba completamente inesperado: las fuentes históricas ya indicaban que este sector de la ciudad había funcionado como lugar de enterramiento durante siglos. Lo sorprendente era comprobar hasta qué punto aquel cementerio seguía intacto bajo la ciudad contemporánea.
Los arqueólogos sabían que el entorno del Vlasmarkt había sido utilizado como camposanto entre los siglos XI y XVIII. Sin embargo, hasta esta intervención no estaba claro cuántos enterramientos podían conservarse ni cómo se distribuían bajo la plaza. El pequeño sondeo ha permitido realizar una primera aproximación y las cifras resultantes son considerables: bajo el área estudiada podrían permanecer más de 240 esqueletos.
Cinco niveles de enterramientos bajo la plaza
La clave no está únicamente en las cuatro sepulturas descubiertas. Una perforación realizada a mayor profundidad mostró que el subsuelo conserva varios niveles superpuestos de enterramientos. Los arqueólogos calculan que existen alrededor de cinco estratos funerarios, una acumulación que se explica por el prolongado uso del lugar como cementerio.
Eso significa que bajo una misma porción de terreno pueden encontrarse sepulturas correspondientes a momentos históricos diferentes. A lo largo de aproximadamente siete siglos, generaciones de habitantes de Gante utilizaron el espacio situado alrededor de la iglesia para enterrar a sus muertos. Con el paso del tiempo, unas tumbas quedaron cubiertas y nuevos enterramientos ocuparon niveles superiores.
A partir de los datos obtenidos, el equipo estima que en el entorno inmediato del sondeo podría haber unos 20 individuos. Extrapolando esa densidad a los 23 metros cuadrados del área estudiada, la cifra potencial supera los 240 esqueletos. No se trata, por tanto, de 240 cuerpos excavados y documentados individualmente, sino de una estimación arqueológica basada en los niveles y la concentración observados durante la intervención.
La diferencia es importante. El hallazgo confirma la existencia y el notable grado de conservación del cementerio, pero buena parte de lo que contiene continúa exactamente donde ha permanecido durante siglos. Paradójicamente, esa circunstancia es una buena noticia desde el punto de vista de la conservación arqueológica.

El cementerio permaneció en uso durante unos siete siglos, desde el siglo XI hasta el XVIII, junto a la iglesia de Santiago de Gante.
De cementerio medieval a centro de la vida nocturna
El contraste entre el pasado y el presente del Vlasmarkt resulta especialmente llamativo. Actualmente es uno de los espacios vinculados a la vida nocturna de Gante y durante las fiestas de la ciudad se convierte en un concurrido punto de encuentro. Bajo los pies de quienes atraviesan la plaza permanece, sin embargo, una sucesión de enterramientos acumulados desde plena Edad Media.
La ubicación del cementerio junto a una iglesia tampoco es excepcional. Durante buena parte de la Edad Media y de la Edad Moderna europea, los espacios funerarios estaban estrechamente ligados a los templos. Enterrar a los fallecidos en terrenos próximos a una iglesia formaba parte del paisaje cotidiano de numerosas ciudades. El crecimiento urbano posterior terminó transformando muchos de aquellos antiguos camposantos en calles y plazas.
En el caso de Gante, esa transformación fue especialmente profunda. La ciudad se convirtió durante la Edad Media en uno de los grandes centros urbanos y comerciales de los Países Bajos. El espacio que rodeaba sus iglesias formaba parte de una trama densamente ocupada en la que convivían actividades religiosas, económicas y comunitarias. El cementerio del Vlasmarkt pertenece a esa ciudad desaparecida que todavía sobrevive bajo el pavimento.
Precisamente por eso, incluso una intervención urbana aparentemente menor puede abrir una ventana inesperada al pasado. La intención inicial no era excavar un gran cementerio, sino comprobar el terreno en el lugar elegido para plantar un árbol. Dos metros cuadrados terminaron siendo suficientes para demostrar que el subsuelo conserva una secuencia funeraria mucho más extensa.

En el pequeño sector analizado, los investigadores calculan que podrían concentrarse alrededor de 20 individuos distribuidos en diferentes niveles.
Los esqueletos permanecerán bajo tierra
El Ayuntamiento de Gante ha optado por no continuar excavando. El árbol previsto para ese punto no será plantado y los restos permanecerán en su ubicación original. Tampoco se contempla, por el momento, una investigación arqueológica a mayor escala.
La decisión evita alterar un depósito que puede conservar información valiosa para futuras investigaciones. Excavar un cementerio implica retirar de manera irreversible los restos de su contexto original, por lo que mantenerlos bajo tierra es una forma habitual de protección cuando las obras no obligan a intervenir.
Los resultados obtenidos servirán además para planificar cualquier actuación futura en el Vlasmarkt. Si en algún momento se realiza una remodelación de mayor alcance, las autoridades ya saben que bajo la plaza existe un conjunto funerario complejo, con varios niveles y una elevada concentración de sepulturas.
Así, los más de 240 posibles individuos seguirán formando parte de una Gante que no se ve. Sobre ellos continuará funcionando una plaza contemporánea; debajo permanecerá un cementerio utilizado durante siglos. Todo salió a la luz porque, en el lugar donde iba a crecer un árbol, la ciudad decidió mirar primero hacia abajo.
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