La incomodidad de Mariano Martínez al hablar de la boda de Lali Espósito y Pedro Rosemblat: “Lindos los casamientos al mediodía”

Mariano Martínez no pudo disimular la incomodidad cuando sus compañeros de La jaula de la moda debatieron los looks nupciales de su exnovia y el periodista. El actor y conductor participó este miércoles del debate que se generó en el ciclo de Ciudad Magazine sobre los atuendos de Lali Espósito y Pedro Rosemblat en su boda, y aunque repartió elogios, una sonrisa lo delató cuando uno de sus compañeros lanzó un comentario que nadie esperaba.
El tema del casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat no para de generar repercusiones. La boda, celebrada en una casona del barrio porteño de San Telmo, fue uno de los eventos del espectáculo más comentados de las últimas semanas, y en las últimas horas sumó un nuevo capítulo: la reacción de Mariano Martínez, expareja de la cantante y actriz, al abordar la ceremonia frente a las cámaras.
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Fue en el programa La jaula de la moda, que el actor conduce en Ciudad Magazine, donde el debate tomó un giro particular. Mientras sus compañeros ponían puntaje numérico a los atuendos de los recién casados, el conductor optó por un comentario más general que evitó meterse de lleno en el tema. “Qué lindos los casamientos de mediodía, ¿no? Me parecen como más lindos y disfrutables. Se hacen más largos. Uno está con más pilas”, señaló, en un intento de mantenerse en un terreno neutro.

El momento más comentado llegó cuando Matías Vázquez, conductor de Puro Show por Eltrece, intervino con una reflexión que encendió el piso. El periodista sostuvo que, a su criterio, los looks de los novios no transmitían la solemnidad de un compromiso para toda la vida. “Creo que les faltó un poquito tomar conciencia de que se estaban casando para toda la vida. Siento que están vestidos para un casamiento de no tantos años. Me animo a decir que es algo que va para un casamiento de seis años. Viste, como un contrato de alquiler. Siento que no están vestidos para una ocasión para toda la vida”, afirmó Vázquez.
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Mientras escuchaba el análisis de su compañero, Martínez esbozó una sonrisa que sus compañeros y el público no tardaron en notar. La imagen recorrió las redes sociales y reavivó el interés por la relación que el actor y Espósito sostuvieron durante años, antes de que la cantante comenzara su vínculo con el periodista.
La incomodidad del presentador no sorprendió a quienes siguen de cerca la historia entre ambos. La cantante y el actor fueron pareja en la ficción y en la vida real durante la telenovela Esperanza Mía (Eltrece), en 2015, pero la relación duró apenas unos meses y terminó en marzo de 2016 en medio de versiones de una fuerte discusión en el aeropuerto de Miami. En agosto de este año, durante un stream junto al influencer Martín Cirio, Espósito fue tajante cuando le preguntaron si volvería a compartir un proyecto laboral con alguno de sus ex: “Con Mariano no, con Mariano no. Sinceramente, ¡qué paja!”, dijo entre risas, antes de aclarar que con todos sus otros ex mantiene una buena relación.
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Por su parte, el propio Pedro Rosemblat también se convirtió en protagonista de la conversación pública al compartir, a través de sus historias de Instagram, los detalles detrás del traje que eligió para la ocasión. El periodista reconoció que el proceso no fue sencillo, dado que su vestimenta habitual dista considerablemente de la formalidad que exige una boda. “De los 365 días que tiene el año, hay 350 en los que uso remera negra manga corta”, escribió con humor.

La elección del diseñador fue, en sí misma, una historia con historia. Rosemblat recordó que, cuando terminó el colegio y comenzaba a encontrar su lugar en el mundo laboral, trabajó en un local de ropa cuyo responsable era un joven de 23 años llamado Mati, a quien describió como alguien con mucho talento. Con el tiempo, los caminos de ambos se separaron: Rosemblat se consolidó en los medios y aquel diseñador abrió su propia marca, Carbone.
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Cuando el casamiento se volvió inminente y la necesidad de verse impecable se impuso, una recomendación los reunió. “Dudé, sufrí, temí. Hasta que alguien me iluminó: llamalo a Mati, andá a Carbone”, relató el periodista. El resultado fue ampliamente satisfactorio: “Me hizo sentir como si yo fuera un piloto de Fórmula 1, un modelo de alta costura, el goleador del Calcio”, agregó.
El día de la boda, Rosemblat disfrutó del vestuario elegido a lo largo de toda la celebración. “Disfruté, reí, bailé y cada vez que me cruzaba un espejo pensaba ‘fa hermano, mirá lo que es esto’. No es un traje, es un Carbone”, concluyó.
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