Aday Mara, titular y fiesta de tapones para humillar a otra estrella: como si matara moscas
Aday Mara no para. Cuanto mayor es la magnitud del desafío más crece el gigante, que no se achanta ante nada pese a que apenas puede contar los partidos que lleva en la NBA con sus manos, esas que son de seda para entregar pases y depositar suavemente bombas en una canasta y esas que son manazas para marcar territorio en la otra.
Mara, 21 años, 2,21 y apenas su octavo partido en la mejor liga del mundo anoche, celebró su primera titularidad con una nueva victoria ante los Cleveland Cavaliers de James Harden y Donovan Mitchell (124-116) y su mejor actuación en la NBA hasta la fecha.
El unicornio español formado en el Casademont Zaragoza firmó 9 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias y 4 tapones con un 4/6 en tiros de campo en 25 minutos, resultando todo ello en un impacto positivo en pista con un más-menos de +6. Mara, siempre cumpliendo religiosamente con un tapón a la estrella de turno, hizo víctima de su autoridad esta vez a todo un Defensor del Año como Evan Mobley, alzando su brazo para estampar un tapón como el que sacude un matamoscas.
El internacional español brindó de nuevo un gran servicio al doble MVP Shai Gilgeous-Alexander, autor de 42 puntos para imponerse en su duelo de primeras espadas a Donovan Mitchell (27) y James Harden (19), mientras que Mario Hezonja siguió haciendo méritos para que su contrato se convierta en garantizado a partir del 15 de noviembre.
Mara no cuajó su mejor actuación en la NBA tanto por sus estadísticas en sí como por el complejo contexto de los Thunder y su impecable e implacable actuación defensiva. El aragonés está acelerando su proceso de aprendizaje a la fuerza y ha tenido que dar un paso adelante con la ausencia por como mínimo ocho semanas de Chet Holmgren, pero anoche tuvo que dar uno más por la baja también de Jaylin Williams, quien hasta ahora había ocupado el puesto de ‘4’ titular al lado de Isaiah Hartenstein como reemplazo de Holmgren.
Aday formó una pareja de grandes junto al alemán y confirmó a su entrenador, Mark Daigneault, que puede contar con él para enfrentarse a la adversidad en estos tiempos tan duros en Oklahoma, sin también otros dos titulares como Jaylen Williams y Cason Wallace. En este caso, para lo que queda de temporada.
El maño se hizo omnipresente en ambos lados de la pista pero impresionó en particular en defensa, donde fue capaz de contener a dos estrellas tan letales con una simple baldosa de espacio como Harden y Mitchell en lo que fue un recital de despliegue físico y sentido táctico.
Mara está demostrando que la narrativa de que iba ser un tosco gigante con pies de barro en el océano de espacios que es esta NBA en la que se juega más rápido es una falacia. Sorprendente realidad frente a lo que era la esperada expectativa, Aday es un imponente coloso que reta a mar abierto a las estrellas en el pick and roll.
El aragonés está abandonando de su zona de confort que es quedarse en la pintura o cerca de ella en drop para salir al paso de astros como Harden y Spida cuando estos salen de bloqueo en el pick and roll. Aday apareció y luego recuperó para condicionar muchas posesiones de los Cavaliers incluyendo pick and roll altos, infundiendo incluso el máximo respeto a un Harden que no hizo ni amago de querer atacar al español en el perímetro en una de esas situaciones de bloqueos altos.
Mara cerró la pintura a cal y canto y en la pintura contraria fue una fuente de puntos para Oklahoma. El pick and roll con Gilgeous-Alexander nunca falla, pero en general el aragonés genera puntos en masa con sus bloqueos, su rol de creador en la cabecera y sus continuaciones al aro, con las que crea mucha gravedad creando espacios para otros.
Incluyendo las acciones en las que sella el pívot rival en el roll, Aday Mara está haciendo fluir el ataque de los Thunder con todo este sacrificio. Por ahora colectando puntos para sí mismo en rebotes ofensivos u otras situaciones aisladas como esas flotadoras, es intrigante lo que puede llegar a hacer Mara cuando Oklahoma juegue para él en situaciones de pick and roll o preparando acciones para que reciba en el poste.
De momento, y por decirlo de alguna manera, el maño tiene que conformarse con las migajas en ataque cuando va de engordar su casillero, aunque no deja ni una con el hartón que se da de meter tapones. Lo vio en primera fila el recordman absoluto de tapones de OKC, un Serge Ibaka que acumuló 1.300 entre 2009 y 2016 en los Thunder. Puede que anoche asistiera a ver su sucesor en el arte de coleccionar chapas. Un gorro tras otro, lo de Mara empieza a ser para quitarse el sombrero.
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