Seguridad en la atención primaria

Lo ocurrido nuevamente en el Cesfam Cardenal Raúl Silva Henríquez de Puente Alto nos enfrenta a una realidad preocupante: la violencia está alcanzando espacios que deberían estar protegidos por su función esencial de cuidar la vida.
En menos de un mes, este establecimiento ha debido enfrentar dos graves episodios que han puesto en alerta a sus equipos. No podemos aceptar que atender una urgencia implique exponerse a nuevas amenazas, ni que pacientes y funcionarios deban convivir con el temor de que un conflicto externo irrumpa en un centro de salud.
Los centros de atención primaria cumplen un rol esencial en el cuidado de las comunidades. Cuando la violencia amenaza su funcionamiento, no solo afecta a quienes trabajan allí, sino también el derecho de miles de personas a recibir atención oportuna y segura.
Por eso, resulta indispensable pasar de los compromisos a las acciones. La presencia policial permanente solicitada para este establecimiento, junto con medidas de prevención y protocolos de respuesta, debe traducirse en garantías efectivas y sostenidas.
La seguridad de los equipos de salud no puede depender de la gravedad del último incidente ni quedar relegada hasta que ocurra una nueva emergencia. Es una condición básica para garantizar la atención y una responsabilidad que el Estado debe asumir con urgencia.
Anamaría Arriagada
Presidenta Nacional
Colegio Médico de Chile
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