El conflicto que envuelve a la postulación chilena en la próxima Bienal de Arquitectura de Venecia

La Subsecretaría de las Culturas anuló el concurso destinado a seleccionar el proyecto que representará a Chile en la 20ª Bienal de Arquitectura de Venecia, que se realizará entre el 8 de mayo y el 21 de noviembre de 2027. La autoridad argumentó “incumplimientos formales” y resolvió designar un nuevo jurado para retomar la evaluación de las propuestas. La medida generó un fuerte cuestionamiento por parte de la arquitecta Alejandra Celedón Förster, quien integraba el jurado original en representación de los concursantes y que ya había curado el pabellón chileno en la edición de 2018.
En una carta publicada en El Mercurio, Celedón sostuvo que el jurado cumplió cabalmente con su mandato: evaluó las propuestas en su mérito y emitió el fallo en una sesión presencial, conforme a las bases del concurso. “Si faltaba alguna formalidad, estábamos disponibles para subsanarla”, señaló. Según su relato, la subsecretaría optó por anular todo el proceso y convocar a una nueva instancia evaluadora, decisión que, a su juicio, pone en riesgo aspectos centrales del llamado.
Uno de los puntos más críticos que plantea la arquitecta es la imposibilidad de garantizar el anonimato de las propuestas, condición expresamente establecida en las bases. Estas exigían que los proyectos se presentaran de manera que no fuera posible identificar a sus autores durante la evaluación. “Los autores ya son conocidos y ya nadie podrá evaluar a ciegas”, advirtió Celedón. Por esa razón, considera que, si el fallo original no será respetado, “corresponde anular el concurso, no repetir la evaluación”.
Celedón anunció que no participará de un eventual nuevo proceso. “No puedo garantizar el anonimato que exigen las bases”, afirmó. El resto del jurado original estaba compuesto por Serena Dambrosio, Mathias Klotz, Fernando Pérez, Alberto Sato, Sofía von Ellrichshausen y Enrique Walker.
Chile debe definir el proyecto que ocupará su pabellón en la Sala dell’Isolotto del Arsenale, un espacio de aproximadamente 250 metros cuadrados. La Bienal de Arquitectura de Venecia es uno de los encuentros más relevantes a nivel global en la disciplina, y el país ha construido en las últimas décadas un reconocimiento internacional sólido en la materia. En la edición anterior, Chile participó con el pabellón Inteligencias Reflexivas.
La arquitecta cerró su carta con una crítica más amplia a la forma en que se gestionó la decisión: “La decisión afectará nuestra representación en Venecia, cuando la arquitectura chilena goza de amplio reconocimiento internacional, y compromete la fe pública en los concursos del Estado. Esperamos que la burocracia esté al servicio de las ideas y la cultura, y no al revés”.
Hasta el momento, la Subsecretaría de las Culturas no ha entregado mayores detalles públicos sobre cuáles fueron exactamente los “incumplimientos formales” que motivaron la anulación ni sobre los plazos para la convocatoria del nuevo jurado. El episodio genera inquietud en el medio arquitectónico, no solo por el impacto que pueda tener en la calidad y legitimidad de la representación chilena en 2027, sino también por el precedente que establece respecto de la transparencia y seriedad de los concursos públicos impulsados por el Estado en el ámbito cultural.
NEWSLETTER
CultoMiércoles, AMSeries, libros, música y cine que están en boca de todos. La guía pop para entrar con estilo a las conversaciones del momento.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.