Recuperar sensaciones
Por si quedaba alguna duda sobre la solvencia del equipo de Flick, que se puso en entredicho tras las derrotas ante PSG y Real Madrid, el Barça hizo anoche un trabajo profesional, con solvencia y precisión, que le permitió no solo batir a un Aston Villa, al que superó claramente, sino poner cimientos para terminar entre los ocho primeros de esta fase de liga de la Champions. Se trataba de ganar y se ganó casi desde el primer minuto, con un gol de Lamine que fue todo un tributo a su entrenador, que es un incondicional de la presión sobre el rival en la salida del balón. Esta vez la cosa salió redonda, no solo en ese primer gol, sino durante todo el partido, en el que los discípulos de Unai Emery nunca estuvieron cómodos ni eficaces.
Arropados por más de 50.000 barcelonistas que desafiaron la persistente lluvia y con la grada de animación a todo trapo, el equipo no dejó margen para la sorpresa ni cuando el marcador reflejaba una ventaja mínima. Esa sensación de solidez y serenidad se reflejó al final con una portería a cero, lo que no ocurría en Champions desde hace 18 encuentros. La defensa, víctima de una plaga de lesiones, estuvo impecable, incluido el joven Fariñas, aprendiz de lateral, pero capaz de afrontar con éxito los retos .
El Barça ha jugado ya 15 encuentros oficiales (11 de Liga y 4 de Champions) y la producción de goles es alucinante: 60, sumados los 46 de la Liga a los 14 de la Champions. Un promedio de 4 por partido, pero que son anuncio, de seguir con ese ritmo goleador, de terminar la temporada con más de 150 tantos, cifra suficiente para optar a todos los títulos.
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