Dónde invertir el último trimestre del año: EE.UU., Asia y renta fija en UF

Las presiones inflacionarias que ha vivido el mundo luego de que se iniciara el conflicto entre EEUU e Irán, y que disparó el precio del petróleo tras el cierre del estrecho de Ormuz - por donde circulaba el 20% del comercio mundial de crudo-, siguen empujando la volatilidad de los activos y ha llevado a la Reserva Federal de EEUU a elevar las tasas. En paralelo, la IA continúa impulsando a las acciones del país del norte.
Paro a pesar de los vaivenes del mercado - con un petróleo Brent que se empina 68,2% en 2026 a US$104 por barril - en Wall Street el Nasdaq sube 16,5% en lo que va del año, empujado justamente por acciones como Nvidia, Meta y sobre todo Micron, que salta 280%. En Chile, el Ipsa apenas trepa 7,4% en el año.
De cara al último trimestre del año, las apuestas de los expertos siguen apuntando a la IA, sin descartar exponerse al Ipsa, en particular pensando hacia 2027.
Ariel Nachari, estratega jefe de inversión de SURA Investments, apunta que, para este último trimestre, “seguimos sobreponderando la renta variable por sobre la renta fija en nuestros portafolios. La macroeconomía global mantiene un desempeño sólido y el sector corporativo sigue mostrando crecimientos de utilidades históricos, impulsada por el desarrollo e inversión en Inteligencia Artificial. Estados Unidos es nuestra principal convicción, donde creemos que se puede capturar de mejor forma las tendencias mencionadas anteriormente”.
Jorge García, gerente de inversiones de Nevasa AGF, señala que “puede ser un buen cierre de año para acciones nacionales, aún con valorizaciones atractivas y viento a favor proveniente de la reforma al sistema de pensiones y la discusión de MK4, pensando en los beneficios para instrumentos 107 LIR, que debieran devolver atractivo a invertir en instrumentos nacionales. En términos de actividad también se espera un 2027 con mayor dinamismo, lo que entregaría soporte a la tesis”.
El pasado 9 de septiembre el Ejecutivo ingresó al Congreso la reforma al mercado de capitales, cuyo corazón está en el fondo que busca impulsar el mercado de la vivienda (Fonav i), pero además contempla medidas como la modificación a la Ley de Fraudes con Tarjetas, reducción de quorum al interior de las sociedades anónimas y la exención al impuesto a la ganancia de capital en acciones y cuotas de fondos, para lo cual la presencia bursátil ahora se medirá respecto de un free float de 15%.
Hugo Osorio, director de inversiones de Portfolio Capital, explica que “en renta variable internacional me gusta EEUU y Asia Emergente. Veo claras oportunidades en tecnológicas, especialmente semiconductores. Asia Emergente tiene mucho de eso con Hynix, Samsung y TSMC. También me gustan las mega empresas en Estados Unidos, particularmente las Mag7 (Alphabet, Amazon, Apple, Meta Platforms, Microsoft, Nvidia y Tesla). Y pondría algunas apuestas en el sector healthcare para cubrir la posibilidad de que los demócratas ganen ambas cámaras″.
Por su parte, Felipe de Solminihac, jefe de Estrategia Fynsa, explica que, en renta variable internacional, EEUU “mantiene el impulso del ciclo de inteligencia artificial y de compañías con un sólido crecimiento de resultados, mientras las tasas más altas y el elevado precio del petróleo han generado mayor presión sobre mercados como Europa y Japón, además de segmentos más sensibles al financiamiento, como las small caps”.
Respecto de las acciones locales, mantienen “una mirada constructiva hacia 2027, aun cuando el crecimiento de corto plazo sigue débil. El Ipsa transa en torno a 11,8 veces utilidades forward, en niveles todavía razonables respecto de su historia, mientras los fundamentos corporativos han mostrado mayor resiliencia que la propia actividad económica”.
Cabe recordar que, entre enero y junio, las casi 500 empresas que reportaron sus estados financieros en Chile a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) informaron ganancias acumuladas por US$16.881 millones, equivalente a un alza de 21,16% respecto del mismo periodo del ejercicio previo.
En tanto, los ingresos llegaron a US$194.272 millones, un 12,11% más que un año atrás.
Renta fija local e internacional
Los datos de inflación siguen presionando a los bancos centrales y empujaron a la Fed en su reunión de septiembre a subir la tasa en 25 puntos básicos a un rango de entre 3,75%-4%, la primera alza desde julio del 2023.
La situación fiscal de EEUU, además, ha incrementado las dudas del mercado elevando el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años al 5,158% -al cierre de esta edición-, niveles no vistos desde 2002. En la práctica, las tasas del papel implican que los inversionistas están exigiendo un mayor precio por la deuda, lo que a su vez sube el costo de financiamiento en el mundo.
Con este telón de fondo, De Solminihac apunta que en renta fija internacional, el escenario hace “especialmente relevante la parte corta y media de la curva, aproximadamente entre tres y cinco años, frente a posiciones con mayor riesgo de duración”.
“Los niveles absolutos de yield siguen siendo atractivos: el investment grade estadounidense, por ejemplo, presentaba rendimientos cercanos a 5,87%. Sin embargo, los spreads se encuentran relativamente comprimidos, por lo que cobran mayor relevancia la calidad crediticia, el carry y una duración controlada, en lugar de aumentar significativamente el riesgo en busca de retorno”, señala.
En paralelo al proceso en EEUU, el Banco Central de Chile mantuvo la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5%, y en su comunicado, señaló que el escenario internacional sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor que el habitual.
Para García, en la renta fija local, “preferimos duraciones cortas y una exposición balanceada entre peso y reajustables”, mientras que a nivel internacional, “permanecemos bastante cautos en lo que resta del año en renta fija, privilegiando duraciones cortas y medias y calidad crediticia alta. Los spreads tanto para los papeles con grado de inversión como para high yield están apretados y la presión alcista del treasury golpearía más fuerte a las compañías de menor capacidad de pago, por lo cual mantenemos una preferencia por bonos corporativos de mejor calidad”.
En tanto, Nachari comenta que, “dentro de la renta fija local, estamos privilegiando bonos entre 3 y 5 años en UF, debido a que la incertidumbre por la inflación se mantiene elevada y a la mejor relación riesgo-retorno que ofrece este tramo de la curva”.
Según la última encuesta de operadores financieros del Banco Central, de cara a 12 meses las estimaciones de inflación se situaron en 3,5%, una subida respecto a la mediana de 3,3% del sondeo anterior. En tanto, para los próximos 24 meses las expectativas se ubicaron en 3,1%, por sobre el rango meta del Emisor de 3%.
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