"En la cocina, elimina el plástico y recupera la madera, el vidrio y el acero"
Se habla mucho de los disruptores endocrinos, pero pocas personas conocen hasta qué punto pueden dañar nuestra salud de manera irreversible. También es muy habitual que se sepan sus peligros, pero no dónde se encuentran normalmente ni cómo reducir su exposición. Por ello, el doctor Nicolás Olea, médico especializado en endocrinología, compartió con 'Ara' sus consejos de experto.
"Los disruptores endocrinos deberían preocuparnos porque interfieren con nuestras hormonas", sentenció el doctor. Y lo hacen "compitiendo con ellas y alterando procesos tan importantes como el desarrollo sexual, la fertilidad, el funcionamiento de la tiroides o del cerebro", añadió.
Hay cientos de miles de compuestos químicos fabricados por el ser humano y unos 2.000 tienen actividad hormonal

Dr. Nicolás Olea
Médico especialista en endocrinología
"Sabemos que hay cientos de miles de compuestos químicos fabricados por el ser humano y que unos 2.000 tienen actividad hormonal", añadió el experto. Sin embargo, para Olea, "lo que es difícil es demostrar que una sola de estas sustancias es la causa de una enfermedad concreta, porque suelen ser multifactoriales, como el cáncer de mama". Así que, aunque "sería un disparate" afirmar que un disruptor endocrino lo provoca, no hay dudas de que "tenemos suficientes evidencias científicas para afirmar que hay que reducir su exposición, porque tienen un impacto sobre la salud".
La exposición constante a este tipo de sustancias provoca todo tipo de problemas que ya se observan en nuestra sociedad, pues "son un factor de riesgo modificable": problemas de fertilidad, alteraciones de la tiroides, pubertad precoz, trastornos del neurodesarrollo o diversos tumores hormonodependientes.
El "gran problema" con los disruptores endocrinos es que "las normas que regulan los productos químicos continúan siendo muy permisivas", lamentó el doctor Olea. "La toxicología clásica todavía no incorpora adecuadamente los efectos hormonales ni tampoco el de cóctel químico y cada día ingerimos decenas de residuos químicos, cada uno dentro de los límites legales", aseguró.
Para evitar riesgos innecesarios, el médico recomendó varias cosas: "El primer lugar por donde empezaría es la cocina. Elimina tanto plástico como puedas, recupera la madera para cortar, el vidrio para calentar los alimentos y el acero inoxidable. Evita los recipientes de plástico y no los uses para calentar la comida en el microondas".
"También conviene reducir los alimentos excesivamente envasados", prosiguió y afirmó que "muchas de las cosas que tenían nuestras madres y abuelas funcionaban mejor que los materiales que hemos incorporado después".
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