Laura, española en Noruega: "Cobro 1.500 euros a la semana, pero encadeno 16 días seguidos"
Trabajar en un barco de lujo mientras se recorren los paisajes de Noruega puede parecer una oportunidad difícil de rechazar. Sin embargo, detrás de esta experiencia también hay sacrificios que no siempre se ven desde fuera. Laura Prieto ha mostrado en redes sociales cómo es su rutina laboral, marcada por las largas jornadas y la disponibilidad permanente.
La joven se ocupa de buena parte de las necesidades de quienes viajan a bordo, desde preparar las comidas hasta mantener el barco limpio. Una variedad de responsabilidades que resume con una frase muy gráfica: "Es como ser ama de casa, pero en un barco". También explica que su trabajo exige "estar por y para la gente", ya que debe adaptarse continuamente a las peticiones y horarios de los pasajeros.

Uno de los aspectos que más interés ha generado entre sus seguidores es la remuneración. Laura asegura que puede cobrar hasta 1.500 euros semanales antes de impuestos, a los que se añade un suplemento por cada día extra trabajado. Después de aplicar una retención del 28%, la cantidad se reduce a aproximadamente 1.080 euros por semana, sin contar las propinas que pueda recibir de los clientes.
Las cifras pueden resultar atractivas, pero las condiciones laborales obligan a renunciar a buena parte del tiempo libre. Laura cuenta que ha llegado a encadenar 16 días de trabajo consecutivos y admite que este ritmo no es adecuado para todo el mundo. De hecho, reconoce que este estilo de vida "no encaja con cualquier vida", una advertencia que refleja las dificultades de compaginar el empleo con las necesidades personales.

El descanso tampoco está garantizado en las condiciones habituales de un trabajo en tierra. La joven explica que no siempre ha contado con un camarote individual y que, en determinadas ocasiones, ha tenido que compartirlo con el capitán. Otras veces ha dormido en un espacio disponible en la proa del barco, una circunstancia que evidencia las limitaciones que puede implicar vivir en el mismo lugar donde se trabaja.
Además, sus obligaciones pueden prolongarse más allá de lo previsto. Laura relata que ha tenido que ayudar al capitán a atracar la embarcación de madrugada, alrededor de las tres o las cuatro, para después retomar sus responsabilidades. Al comenzar el día, debe preparar el desayuno para los pasajeros, independientemente de la hora a la que se despierten, y adaptar las comidas a los gustos y preferencias de cada persona.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.