A votar que se acaba el mundo

Cada día que pasa las noticias sobre el futuro de la humanidad son más desalentadoras. La inteligencia artificial (IA) parece decidida a terminar con todos ya no en un par de siglos, sino en unos pocos años más. ¿Por qué nos odiará tanto una herramienta creada por los propios humanos? Misterio. Pero, mientras tanto, hay que empezar a entusiasmarse con las propuestas de seducción que empiezan a aparecer a la hora de consolidar la democracia.
Estamos ya casi en el año electoral, que debería comenzar el 1° de enero, pero en la Argentina todo se precipita. Los políticos tienen la misma ansiedad por ser elegidos que la IA por aniquilarnos. Otro misterio es el de la permanente necesidad de los políticos de ser aceptados, aplaudidos, votados y, finalmente, obedecidos; o no tan finalmente.
Aunque renuente a gastar fondos públicos, al punto de que casi no hay ni rutas reparadas, Javier Milei se enfrenta a ofertas difíciles de eludir. Por ejemplo: su admirado Donald Trump promete para las elecciones de medio término, en noviembre próximo, US$5000 a cada “adulto norteamericano” si ganan los republicanos. Más que invitar al voto, el aliado presidencial parece decir que tiene dificultades para conseguir la victoria. Ya lo dice el refrán: “Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía”.
Más tentador y realista aparece el incentivo de Horacio Fernández, que aunque es Fernández, parece no tener vínculo con todos los Fernández de la Argentina, empezando por Cristina Fernández de Kirchner. Encaprichado por lograr la reelección como intendente de Itauguá, en Paraguay, el dirigente del Partido Colorado prometió que si logra imponerse por una diferencia de 10.000 votos, liberará “por 24 horas los cuatro moteles” de su familia a modo de agradecimiento a sus votantes. Y, algo importante para que observe Milei: la comuna no pondrá un peso; ese gasto será asumido por su padre y su madre, dueños de esos albergues transitorios.
Trump, de 80 años, tienta con dinero a los ciudadanos renuentes. Fernández, de 37, les propone “40 minutos” gratis para un encuentro amoroso. Sí, aclaró que en Paraguay los turnos son bastante más cortos que en la Argentina. ¿Con qué podría sorprender Milei, de 55, para llenar las urnas de éxito? ¿Se animará a un “plan platita” como el ideado por Sergio Massa, que quería ser sucesor de otro Fernández? Es probable que, solo con discursos y promesas, además de sus habituales insultos a sus opositores, no le alcance para seducir a los votantes.
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