El rechazo a las Ray-Ban Meta es tan grande que están preparando un modelo sin cámara, según The Information

Si algo ha sonado con fuerza estos últimos meses cuando se habla de la privacidad, eso es el creciente protagonismo de las cámaras por todas partes. Ya no son cámaras en móviles cuyas fotos se guardan (de primeras) en el dispositivo y con las que llevamos 20 años conviviendo, sino cámaras conectadas permanentemente cuyas fotos y vídeos se mandan directamente a servidores.
Dentro de esa conversación, las de Flock en Estados Unidos y las de las gafas Ray-Ban Meta han sido protagonistas, y la controversia parece que preocupa tanto a la imagen de Meta que estarían realizando una nueva jugada: quitar la cámara de una nueva generación de sus gafas inteligentes.
En corto. Un reciente informe publicado por The Information apunta que Meta Platforms está preparando el lanzamiento de un nuevo modelo de gafas inteligentes sin cámara. Aunque The Information maneja fuentes fiables dentro del sector, hasta que Meta no lo haga público sólo podemos hablar de esto como si fuera una filtración, pero es algo que encajaría con la creciente preocupación social por estos wearables en los que la cámara puede colarse de forma furtiva en prácticamente cualquier espacio.
Smart a medias. El nombre interno del dispositivo es 'Luna' y, pese a la ausencia de la cámara, mantendría el resto de las funciones 'smart' del dispositivo, como las funciones de audio y el asistente de inteligencia artificial. Además, Reuters apunta que 'Luna' formará parte de una familia más amplia que se presentará en la conferencia Connect que Meta celebrará entre el 23 y 24 de septiembre y que permitirá que la compañía pueda atacar ese segmento creciente de espacios en los que las gafas con capacidad de grabación no son bienvenidas.
Lo que sí podrán hacer estas gafas es capturar audio gracias a sus seis micrófonos, que permitirán al usuario hablar con Muse y el chatbot de IA de Meta. Además, tendrán un botón para activar Meta AI de forma rápida y altavoecs tanto para dar información como para reproducir otro tipo de audio.
Tiene sentido. Como decíamos hace unas líneas, estos últimos meses ha aumentado la preocupación sobre la capacidad de grabación de estos dispositivos. Sí, en los móviles tenemos cámaras que podemos activar en un momento, incluso con botones dedicados a ello, pero llevar las gafas con una cámara lista para grabar desde nuestro punto de vista es algo que incomoda a cada vez más personas.
Ya hay entornos como escuelas o lugares de trabajo en los que las gafas con estas capacidades no son bienvenidas. Se han hecho campañas de desprestigio y toda la desconfianza ha ido en aumento a raíz de la publicación de reportajes de investigación en los que se desvela dónde acaban las imágenes (a veces íntimas) que grabamos con estos dispositivos.
Porque esas imágenes, a diferencia de las que podemos hacer con un móvil y se quedan en el dispositivo, se envían a servidores de Meta en las que se analizan con un objetivo muy claro: entrenar a la inteligencia artificial de la compañía. Por tanto, perder la cámara es un palo para Meta porque cualquier gafa vendida sin cámara es una menos que permite entrenar sus modelos, pero eliminando la cámara quizá lleguen a un grupo de usuarios que ahora mismo no estaban monetizando.
El gato y el ratón. Al margen de dónde acaban esas imágenes y cómo se tratan, evidentemente Meta no ha creado el dispositivo para que sea usado para violar la intimidad de los demás, pero también está claro que hay quienes las compran con ese fin en mente. Una muestra es que hay usuarios que han manipulado su unidad para poder grabar sin que nadie se entere con artimañas como tapar el LED de aviso de grabación y hasta manipulando el hardware para deshabilitarlo.
Meta ha ido lanzando actualizaciones para actuar contra esas prácticas, pero como uno de los integrantes del equipo de seguridad comentó hace unas semanas, no deja de ser el juego del gato y del ratón porque lo que hace Meta es reaccionar a las acciones malintencionadas de los usuarios que manipulan el dispositivo. Siempre van un paso por detrás, en definitiva.
ZuckOff. Veremos si terminan presentando esas Ray-Ban Meta sin cámara para intentar llegar a más usuarios, pero está claro que el modelo actual no es bienvenido en muchos ámbitos. Se ha convertido en una 'red flag' en citas, se ha prohibido en algunos espacios y yo no me sentiría nada cómodo hablando con alguien que las lleve no sólo si no tengo confianza con esa persona sino porque tampoco tengo claro que no capturen vídeo o audio todo el tiempo con el historial que tiene Meta.
De hecho, se está yendo tan lejos que alguien ha desarrollado una app para Android e iOS que permite identificar si tienes unas Ray-Ban Meta, Oakley Meta, Snap Spectacles "o similares" cerca para que estés en alerta. Y se llama... ZuckOff.
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