Los especialistas en psicología coinciden: las personas que se exigen tanto no significa únicamente que sean perfeccionistas, sino que refleja una necesidad de demostrar el valor propio

¿Sientes que nunca es suficiente y te exiges al máximo en todo lo que realizas? Puedes considerar que se trata de una mentalidad ganadora, pero es necesario prestar atención a ese comportamiento que no tendría beneficio alguno. Los expertos en psicología han realizado estudios al respecto para tener una mejor noción sobre esta actitud, lo cual han obtenido distintos resultados. Para descubrir qué hay detrás de dicho patrón, te invito a leer este artículo informativo.
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Dicha sensación suele aparecer cuando te asignan una actividad o responsabilidad. Si bien lo realizas correctamente y recibes reconocimiento, no sientes alegría en su totalidad, pues consideras que falta ese “algo” para que estés plenamente contento. En ese caso, tienes que prestar atención a lo que dice la psicología.

La exigencia extrema ocasiona que la persona pueda sentir altos niveles de estrés, según estudios psicológicos. (Crédito: Pexels / Imagen referencial)
Qué dice la psicología sobre exigirse demasiado en responsabilidades
A primera impresión, este comportamiento se puede interpretar como alguien que está buscando la perfección en cada acción que realiza. Los profesionales en salud mental indican que puede identificarse como un rasgo, pero no abarcaría en su totalidad.
Para el psicólogo psicoterapeuta Andrés Donoso Muñoz, este comportamiento puede aprenderse a temprana edad, especialmente si se crece en un entorno donde cada error cometido suele prestarse mayor atención a los logros conseguidos.
En esa línea, el profesional explica que la constante exigencia en la vida se evidencia la necesidad del hombre o la mujer de demostrar su valor propio ante los demás. Están acostumbrados a conseguir los mejores resultados, ya que siempre han recibido mensajes como “puedes más” o “no te conformes”.
Donoso Muñoz también señala que existen otros factores de la autoexigencia personal, tales como la necesidad de control extremo o la fijación obsesiva con los detalles.
Por su parte, el portal Ruiloba Psicología considera que la autoexigencia crea un autoestima frágil y, lo más preocupante, logra que la persona adopte la rumiación excesiva; es decir, analiza constantemente su comportamiento.
No sería lo único, teniendo esta actitud ocasiona que el ser humano no establezca límites o le cuesta decir “no” a peticiones que realmente no desea realizar. En casos más críticos, se da paso a la depresión, ansiedad o agotamiento psicológico.

Los psicólogos señalan que la autoexigencia excesiva crea una autoestima frágil. (Crédito: Magnific / Imagen referencial)
Cómo reconocer que me estoy exigiendo más de lo habitual
Para Donoso Muñoz, existen distintos rasgos que ponen en evidencia que las personas se esfuerzan más de lo habitual en cada responsabilidad, los cuales son:
- Sentir presión tras terminar una responsabilidad.
- No aceptas los reconocimientos; acostumbras a minimizarlos.
- Revisas la tarea varias veces para verificiar si falta algo.
- Cuando te equivocas, sueles criticarte por varios días.
- Descansas con culpa cuando terminas una obligación.
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SOBRE EL AUTOR
Estudió Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Dos años de experiencia en medios digitales. Actualmente, se desempeña como Redactor Real Time de Mag.
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