Carina Zampini y Sebastián Estevanez revivieron Dulce Amor en La Peña de Morfi: “Hasta el fin del mundo”

Carina Zampini y Sebastián Estevanez protagonizaron uno de los momentos más divertidos de la temporada en La Peña de Morfi (Telefe): revivieron la historia de amor entre Victoria y Marcos, los personajes que los unió en la telenovela Dulce Amor, con una escena que a Diego Leuco, el otro conductor del ciclo además de Zampini, y desató la ovación del público presente en el estudio de Telefe.
Todo comenzó con una llamada telefónica. Mientras el ciclo dominical ya estaba al aire, Leuco intentaba comunicarse con Zampini, quien aparecía demorada sin dar mayores explicaciones. “Dieguito, sí, sí, perdón. Estoy llegando. Enseguida estoy ahí con vos. Es que el chofer... Después te cuento lo del chofer”, le dijo la conductora desde el interior de un auto, en tono urgente y con el nerviosismo propio de su personaje, Victoria Bandi. La escena, rodada fuera del estudio, era en realidad el inicio de una puesta en escena preparada.
PUBLICIDAD

Desde el piso, Leuco no podía ocultar su desconcierto. “¿Dónde estás? Estás demorada”, insistió al aire, mientras detrás suyo esperaban y escuchaban con atención sus compañeros de piso como el Turco Husaín, Santiago Giorgini y Pachu Peña, entre otros. Lo que el conductor no sabía era que Sebastián Estevanez ya estaba al volante, dispuesto a retomar el rol de Marcos Guerrero, el chofer de barrio que conquistó a la fría empresaria de golosinas en la ficción de Telefe que marcó a toda una generación.
La secuencia recreó con fidelidad el tono romántico y la tensión contenida que caracterizó a Dulce Amor. Estevanez, en el papel de Marcos, le advirtió a su pasajera que cuidara los dedos al cerrar la puerta, y luego, con la música de fondo que acompañó tantas escenas de la telenovela, le preguntó si estaba contenta por haber llegado rápido. “Te traje en el aire, ¿eh?”, le dijo, con una sonrisa y la misma calidez que definió al personaje. Zampini respondió con monosílabos y apremio, fiel a la personalidad de Victoria: “Estoy apurada. Vamos”, le indicó, con muchos nervios.
PUBLICIDAD

El punto más alto de la escena llegó cuando Estevanez, ya fuera del auto y frente a frente con su excompañera de elenco, le dijo: “Con usted hasta el fin del mundo, Victoria”. Luego, el beso, que aunque no llegó a concretarse, volvió a demostrar la química que los unió durante los años de la telenovela. Además, el estudio reaccionó entre gritos y aplausos.
Leuco, que seguía el desarrollo de la situación desde el piso, tardó unos segundos en procesar lo que veía. “¡No! ¡No me podés dejar así, por Dios!”, gritó al aire, entre risas y genuina emoción. Luego, casi sin poder articular palabras, convocó al público a recibir a los dos actores: “Por favor, vengan rápido. Está llegando Cari, está llegando Sebastián”. La ovación que siguió fue inmediata.
PUBLICIDAD
La aparición de ambos en el marco de los diez años de La Peña de Morfi tuvo un peso simbólico particular. Victoria Bandi y Marcos Guerrero fueron, en su momento, una de las parejas protagónicas más seguidas de la televisión argentina. Él, un ex corredor de autos reconvertido en chofer, cálido y de barrio; ella, una empresaria elegante y distante que fue ablandando su carácter a medida que la convivencia diaria con su empleado se transformó en algo más profundo. La trama de clases sociales opuestas, los malentendidos y los celos que retrasaban su unión fueron los ingredientes que mantuvieron al público pendiente de cada capítulo. La pantalla de Telefe volvió a ser testigo de ese vínculo y los fanáticos no tardaron en pedir una nueva temporada de la telenovela que los cautivó hace algunos años atrás.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.