Perico Delgado, sobre Ángel Arroyo: "A los españoles nos consideraban ciudadanos de segunda"
Hay personas, deportistas, en este caso ciclistas, que dejan huella en aquellos que han tenido la suerte de llegarles a conocer. Este domingo fallecía el ciclista abulense Ángel Arroyo a la edad de 70 años, tras cerca de dos semanas ingresado afrontando una grave enfermedad detectada hace medio año.

Puede que el apellido Arroyo no figure en la lista de preferencias de los más jóvenes aficionados al ciclismo, pero éste es en buena parte lo que es gracias a la casta de corredores como la de Ángel, que nacía en El Barraco, Ávila, en 1956.
Arroyo empezó a competir en el año 1979 en las filas del Moliner-Vereco, para pasar al año siguiente al Fosforera-Vereco-Campagnolo y en 1981 al Zor-Helios-Novostil; antes de recalar en el equipo Reynolds, hoy Movistar, donde lograría sus mejores éxitos.

En sus diez años de profesional -su última carrera fue en la Vuelta de México, en la que acabó 2º-, Arroyo obtuvo 18 victorias y a nivel global su mejor marca fue el 2º lugar en el Tour de Francia de 1983 tras Fignon.
Tras su pérdida muchos fueron los compañeros que quisieron homenajear con sus palabras a Arroyo. Así, el exciclista profesional Eduardo Chozas decía "qué triste noticia que nunca querríamos conocer. Se nos ha ido un amigo, un gran ciclista, una gran persona. Compañero desde mis inicios en el ciclismo cuándo éramos unos niños. Gañan, avispillas, Carpanta, nos ponía motes a todos, siempre alegre y jovial"·
Alejandro Valverde, excampeón del mundo y actual seleccionador nacional, tenía estas palabras hacia él “descanse en paz Ángel Arroyo. Uno de los grandes nombres del ciclismo español en los ochenta. Un fuerte abrazo a familiares y amigos”, el mánager general de la formación, Eusebio Unzué, le escribía a Ángel una emotiva carta.

“Estoy muy triste Ángel”, empieza la misma, en la que se remarca que “siempre tuve especial devoción por ti. Llegaste en 1982, cuando apenas llevábamos dos años de esta aventura y fuiste uno de los que nos marcaste el camino. Aquella Vuelta del 82, el, podio en nuestro primer Tour del 83, fueron fundamentales para entender hasta dónde podía llegar este equipo… pero sobre todo ayudaste a cimentar las bases de este equipo y de una forma de entender el ciclismo que nos ha acompañado desde entonces: estar siempre ahí, peleando por las clasificaciones generales y grandes vueltas… Te recordaremos por infinidad de detalles y de momentos, pero, sobre todo, por la huella que dejaste en todos nosotros. Has conseguido que nunca nos olvidemos de ti, querido Ángel. Hasta siempre”.
También Perico Delgado tuvo unas bonitas palabras hacia su excompañero en Reynolds: "Cuando un amigo se va, deja silencio; pero también deja una vida llena de recuerdos. Arroyito, esos recuerdos serán siempre el lugar donde volveremos a encontrarnos", escribía el segoviano en sus redes sociales mientras que
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