Aday Mara envía un contundente mensaje a Wembanyama con otra barbaridad de noche
Zaragoza es también la capital de la hispanidad en la NBA. Hecho un vendaval lejos de los vientos del cierzo, Aday Mara celebró anoche el Día de la Pilarica a su manera por todo lo alto para recordar dónde nació el español más ilusionante en años en la mejor liga del mundo de baloncesto. El gigante de 2,21 dejó también huella en Atlanta con los Thunder en su tercera aparición esta pretemporada pese a la derrota de su equipo (113-110), resonando con un doble-doble de 17 puntos y 10 rebotes con un 4/9 en tiros de campo en 33 minutos más 6 asistencias y 5 tapones, coleccionando chapas como hace su homólogo de pintura Victor Wembanyama como el que mata moscas: estampó cuatro tapones en sólo 13 minutos y con su total de cinco denegaciones y cinco pases de canasta igualó una marca de pretemporada de OKC de Kevin Durant.
En cuestión de ya sólo una semana, Mara se citará con Wemby en San Antonio como ceremonioso estreno en la NBA en lo que puede ser un premonitorio cuento pues, en las apasionantes narrativas que teje la NBA, el guión parece dictar que él debe ser el antihéroe de Wembanyama. Para esa misión le reclutó Oklahoma en el 12 del draft.
Para ese fin y otros porque al ex de Casademont Zaragoza no se le puede encasillar en ningún rol por todo lo que hace. Autoritario en defensa y divino en ataque, cuando el pívot no danza anotando tiene a la NBA bailando jotas sólo con su mirada, encontrando compañeros desde el poste y la cabecera.
Aday no parece sentir nervios ni las mariposas en el estómago que tiene el derecho a sentir a sus 21 años. Todos tienen el gusanillo de jugar con Mara, que ve orbitar a todos a su alrededor cuando está en pista con su visión de juego. El campeón de la NCAA con los Michigan Wolverines está abriendo una nueva dimensión a los campeones de la NBA de 2025 y el mejor jugador del mundo, el doble MVP Shai Gilgeous-Alexander.
El canadiense no jugó y nadie se acordó con el nuevo chaval que tiene a Oklahoma loca y ha cogido a la NBA un poco por sorpresa dado su fugaz ascenso pues no hace tanto se encontraba frustrado y algo estancado en UCLA. Tal es su nivel a una semana de empezar la temporada que la novedad anoche fue que falló sus primeros tiros de campo con ese 4/9, aunque anoche -pese al fallo-, se atrevió a tirar un triple.
Mara cimentó parte de su anotación en sus 9/12 en tiros libres e hizo buenas migas con Ben Stirtz, máximo anotador de los Thunder con 26 puntos y familiar con la manera de ser y jugar de los españoles tras compartir vestuario con Álvaro Folgueiras en los Iowa Hawkeyes.
Lógicamente, no todo será coser y cantar para Aday Mara, que mostró algunas costuras defensivas que más que nada tienen que ver con la adaptación al nuevo mundo que es la NBA. El pívot tiene que andar con mil ojos de no quedarse en la pintura más de lo debido, la novedad que más trabajo le está dando como él mismo ha reconocido.
En ese contexto, los rivales intentarán buscarle las cosquillas en espacio con frecuencia, aunque clavó más de un tapón recuperando posición. Los Hawks encontraron puntos a base de mover el balón, conscientes de que Mara por ahora no sale mucho al perímetro y mientras él encuentra el equilibrio y el resto se ajusta el balón siempre acabará encontrando un hombre libre. Pero para eso, enseñarle los secretos en defensa de la NBA, están Chet Holmgren e Isaiah Hartenstein, la pareja titular de interiores en cuya sombra crecerá el maño.
En el debe de Mara, la hoja estadística también marcó en rojo las 5 pérdidas del español, aunque el momento más duro fue un mate de un perro viejo como el australiano Jock Landale, máximo anotador de los Hawks con 17 puntos. Pero por ahora todo son muchas más luces que sombras para Aday Mara, que estará de lleno en los focos en su duelo en la pintura con Victor Wembanyama. El duelo entre el unicornio español y el francés va a estar divertido.
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