Lamine Yamal, desatado
Joan Gaspart dice que sus bisnietos, cuando les pregunta qué nombre quieren en la camiseta del Barça, si la de Messi o la de Lamine Yamal, piden la de Lamine y preguntan quién era Messi. En la previa del Galatasaray-Barça de Champions, el gabonés Mario Lemina ninguneó a Lamine Yamal asegurando no saber quién era. “¿Lamine Yamal? No lo conozco”, dijo. Siempre hay un bocachanclas en el mundo que termina por comerse sus palabras.
Ayer, Lamine le demostró al simpático centrocampista del equipo turco quién es el mejor jugador del mundo. En el primer tiempo, Lamine resbalaba. La combinación de lluvia, tacos y césped no le hacía sentirse cómodo. Pero cuando en un tremendo golpe de suerte, Galatasaray se puso por delante en el marcador, ahí apareció el líder incontestable. Primero, riñó a Rodri por no pasarle el balón en largo cuando se desmarcaba, luego abandonó la banda para crear peligro por el centro del área. Así llegó el gol del empate. Provocó una falta que no pitaron en el balcón del área, Olmo aprovechó el rechace y el Barça canceló el infierno con el gol el trallazo de Joao.
El equipo, que en el primer tiempo se había precipitado en el ataque final, salió a resolver el partido en el segundo tiempo. Las combinaciones entre Lamine y Fermín se sucedían, a toda velocidad, desde el primer minuto. A la tercera jugada mágica entre los dos socios, caramelo del 10 del Barça para que Fermín pusiera el Barça por delante. Se había culminado la remontada y los de Flick, pletóricos de confianza, solo tenían que seguir con su décimo festival de fútbol consecutivo para darse un baño turco. Y sí, Lamine Yamal seguía demostrándole a Lemina que anda muy sobrado de fútbol.
La jugada del 1-3 de Gordon vuelve a ser una genialidad de Lamine Yamal sobre la línea de fondo. En el cuarto, da el pase largo en profundidad a Adeyemi. Suma y sigue. A Lamine Yamal, desatado, le faltó marcar su propio tanto. Anoche en Estambul, no entró ninguna de sus tres roscas, pero él siguió repartiendo goles que Gabriel Jesus y Adeyemi, ya en el tramo final, no pudieron marcar porque el portero o un defensa la sacaron bajo palos. Lógicamente, el MVP del partido fue Lamine. Lemina, ahora, ya sabe quién es. El digno sucesor de Messi.
MALA LECHE
1. Pichichi particular: Gabriel Jesus 3, Julián Álvarez 0.
2. ¿Por qué este año sí puede jugar el Maccabi de Tel Aviv con público en el Palau y la temporada pasada tuvo que ser a puerta cerrada? Todavía estamos esperando una explicación. Eso sí, dicen que nos lo han descontado del precio del abono del Palau de la presente temporada. Solo faltaría.
3. Se han cumplido 30 años del gol de Ronaldo en Compostela. Caneda, presidente de ese equipo ha dicho: “Fue una mierda, parecíamos hermanitas de la caridad”. Él quizá hubiera aplicado el método que Jesús Gil y Gil aplicó con él: puñetazo que te crió.
4. Todos recordamos qué hizo Bobby Robson (ponerse la mano en la cabeza) pero nadie recuerda cómo reaccionó su ayudante José Mourinho, que estaba al lado. Tras el primer desplazamiento a Santander, Mou fue el autor de la célebre frase: “Ronaldo juega un minuto y luego duerme”.
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