Sin ritmo y de rebote
Con el Atlético metido en la pelea por el liderato, Barça y Madrid saltaron al césped para jugarse tres puntos y algo más. Calentó tanto el club merengue a la afición blaugrana -con la persecución arbitral- que la atmósfera en el Nou Camp Nou se asemejó al partido contra Figo. Lleno con ánimo de castigo.
Queda un largo camino liguero pero los números bailaban en la mente de todos antes de poner a rodar la pelota: ¿a 9, a 3 ó a 6? Con el equipo colchonero muy interesado. El Barça, con el once esperado. El Madrid, con Bernardo Silva por dentro y Güler extremo en la derecha.
Se conjuró el once de Flick pero en este primer tiempo el habitual ritmo ofensivo no se vio. Si a eso añadimos que la presión alta no funcionó, el partido que deseaba el líder estaba en el ‘congelador’.
Sólo chispazos de Gordon y Fermín pero sin poner a Raphinha y Lamine en ventajas. Faltaba más verticalidad y menos horizontalidad.
Con el gol de rebote, Gerard Garcia al despejar, Mbappé se encontró el premio y Lamine perdonó la más clara. Descanso y a rectificar.
2. UN AJUSTE TÁCTICO.
No me gustó que Pedri recorriera tanto campo con la pelota pegada a los pies. Cruzaba por delante de Rodri y eso posibilitaba el rearme blanco. Atacando, Güler y Diomandé estaban teniendo demasiado protagonismo.
La mejoría no fue enorme pero las posiciones, sí. A ritmo más alto, el Barça se sentía más claro y fuerte elaborando. El Madrid respondía tratando de repartirse la tenencia del balón. Pero a cada minuto que pasaba, más a puro contragolpe.
Y llegó la recompensa con el zurdazo de Raphinha en área merengue. Con el 1-1, y más de media hora por delante, el físico iba a ser muy importante. Al Barça le interesaba el ritmo alto, al Madrid, pausarlo. De Jong por Fermín.
3. BAJÓN FINAL.
En el tramo final y con tres controladores de juego, Rodri, Pedri y De Jong, el equipo de Flick metió una marcha más. Con Balde y Cancelo arriba y Lamine, muy enchufado.
El Clásico quedó visto para sentencia con los últimos minutos, los cambios en liza y el partido más abierto. Adeyemi y Gabriel Jesus, al campo. Camavinga, decisivo, también.
En el minuto 87, la acción que puso la Liga a tiro de tres candidatos: Camavinga entra en área, sortea la oposición de Cubarsí y regala el 1-2 a Mbappé.
Un Clásico con fútbol y un Madrid que jugó y defendió como nunca hasta ahora. Dos derrotas duras para ver cuál es el carácter del plantel. Y una última observación: los minutos finales hay que arreglarlos en resultados ajustados.
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