Del Mundial a dar clases: “El colegio me consiguió un sustituto para cubrirme”
Es la realidad de algunas de las jugadoras que formaron parte del Mundial de baloncesto femenino disputado en Berlín (Alemania). La germana Alexandra Wilke cerró la Copa del Mundo en una meritoria cuarta posición tras caer en la lucha por el bronce ante España y, pocos días después, volverá a las aulas para retomar su labor como docente, una tarea que, según explica, desempeña por vocación.
Alexandra Wilke, jugadora del Rutronik Stars Keltern, es una de las excepciones de la selección germana, donde casi todas las jugadoras se dedican profesionalmente al baloncesto. Wilke, que finalizó el torneo con unos promedios de 5,1 puntos, 1,9 rebotes y 1,9 asistencias, regresará al instituto de Karlsruhe para impartir clases de Matemáticas y Educación Física.
La jugadora, de 29 años, terminó recientemente su formación docente. En un vídeo compartido por la selección alemana se pudo ver cómo varios de sus alumnos acudieron al Mundial para animar a su profesora, aprovechando que esta edición se disputó en su país.

"Durante mi formación docente y los exámenes, a veces era difícil compaginarlo todo: la Bundesliga, la Eurocup, la selección nacional y la formación docente", explicó a 'ZEIT' sobre cómo afrontó la combinación de ambos trabajos.
Alexandra Wilke aseguró que, cuando acudía a la llamada de la selección nacional, el colegio en el que trabajaba conseguía un profesor sustituto para cubrir sus clases. "Recibí un apoyo enorme de todos: del club y del colegio. No pasaba nada si me perdía una semana de entrenamiento. Y cuando estuve con la selección, el colegio me consiguió un profesor sustituto para cubrir mis clases", aseguró.
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