Medida oficial | Estados Unidos investiga todas las transferencias de más de 3.000 dólares de las personas que vivan en estos lugares

Algunos bancos y entidades dedicadas a las transferencias internacionales de dinero deberán informar a la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), del Departamento del Tesoro, cuando estas alcancen o superen los $3.000.
La medida, que se extenderá hasta febrero de 2027, está relacionada con la investigación de un multimillonario fraude en Minnesota.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en un comunicado en el sitio oficial, informa que “diversas tramas han desviado fraudulentamente fondos destinados a personas sin vivienda, con inseguridad alimentaria, con discapacidades o que cumplen los requisitos para recibir beneficios gubernamentales, lo que le ha costado al estado miles de millones de dólares, una parte de los cuales se ha blanqueado en el extranjero”.
“El Departamento prometió seguir el rastro del dinero, y eso es precisamente lo que estamos haciendo”, aseguró el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Para ello, anticipa, “seguiremos proporcionando a las fuerzas del orden herramientas esenciales para rastrear las redes criminales que desvían fondos públicos y los transfieren al extranjero”.
¿Dónde serán investigadas las transferencias bancarias?
Como había dispuesto a principios de 2026, FinCEN emitió una Orden de Focalización Geográfica (GTO) para exigir información a los bancos y empresas dedicadas a la transferencia de dinero ubicados en los condados de Hennepin y Ramsey, que abarcan parte de Minneapolis.

Deberán proporcionar información adicional sobre las transferencias de $3.000 o más realizadas fuera de Estados Unidos, desde el 11 de agosto de 2026 hasta el 2 de febrero de 2027.
El pasado 27 de febrero, aclara el comunicado, FinCEN había emitido una orden que exime a un subconjunto de bancos del requisito de la GTO si el origen de los fondos pertenece a ciertas categorías. “Esta exención se ha incorporado a la nueva GTO”, aclara.
El control de los envíos de dinero está relacionado con un escándalo financiero sin precedentes que tiene al estado de Minnesota como epicentro. Lo que comenzó como una investigación regional ha escalado a una crisis nacional tras revelarse que el fraude contra programas de asistencia social en el estado podría superar los 9.000 millones de dólares.
Este "agujero negro" de fondos públicos no solo involucra centros de cuidado infantil, sino una red sistémica que penetró programas de nutrición, vivienda y salud, provocando una intervención directa de la Casa Blanca y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).
Un video viral del YouTuber Nick Shirley, amplificado por figuras como Elon Musk, JD Vance y la fiscal general Pam Bondi, desató el escándalo que dañó la imagen del gobernador Tim Waltz. En el material, Shirley denunciaba la existencia de "guarderías fantasma" que cobraban subsidios federales sin atender a un solo niño.
Las imágenes difundidas por Shirley documentaban visitas a múltiples guarderías en Minneapolis que recibían cuantiosos fondos federales. Sin embargo, Shirley mostraba locales vacíos, puertas cerradas o simples oficinas sin rastro de actividad infantil, sugiriendo que los propietarios se embolsaban el dinero de los contribuyentes sin prestar servicio alguno.

Esta exposición mediática fue el detonante para que la administración Trump calificara a Minnesota como un "centro de lavado de dinero" y procediera a la congelación histórica de 185 millones de dólares en fondos destinados al cuidado infantil en el estado, exigiendo desde entonces pruebas fotográficas y recibos físicos antes de cualquier desembolso de Medicaid.
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