María Patiño: "Mi plan B era poner un negocio. Estaba viendo que funciona muy bien lo de las uñas"
María Patiño regresó este miércoles a la televisión como nueva colaboradora de 'Cara al show', el programa de Marc Giró en laSexta. Su vuelta a los platós se produjo después de varios meses sin un proyecto televisivo, una etapa especialmente complicada para la periodista, que aprovechó su entrevista con el presentador para explicar cómo ha vivido este periodo alejada de las cámaras.
La comunicadora, que durante años fue uno de los rostros habituales de la crónica social en España, reconoció que la falta de ofertas laborales le obligó a enfrentarse a una situación desconocida. Después de más de dos décadas de actividad prácticamente ininterrumpida, tuvo que acostumbrarse a una realidad muy distinta de la que había marcado su trayectoria profesional.

"De repente deja de sonar el teléfono y yo tomé conciencia, me adelanté y no me equivoqué, a que me venía un largo camino muy diferente al que yo he vivido", confesó durante su conversación en laSexta. La periodista tampoco escondió que este tiempo sin trabajar delante de las cámaras le pasó factura. Acostumbrada a mantener una rutina profesional muy intensa, la ausencia de nuevos proyectos supuso un cambio importante en su día a día. La propia Patiño reconoció que no encontró la manera de afrontar esta situación con la tranquilidad que habría deseado.
"Ha sido una travesía por el desierto que no he sabido gestionar", admitió ante Marc Giró. Durante estos meses, el deporte y la alimentación han ocupado una parte importante de su rutina, dos hábitos con los que ha intentado mantenerse activa mientras esperaba una nueva oportunidad para regresar a la televisión.

Durante los meses en los que no recibió propuestas televisivas, la periodista también valoró la posibilidad de emprender fuera de los medios de comunicación. No tenía decidido qué negocio podía poner en marcha, pero sí sentía la necesidad de encontrar una ocupación que le permitiera recuperar la estabilidad y mantener una actividad diaria.
Una de las ideas que pasó por su cabeza fue abrir un negocio relacionado con la manicura, aunque reconoció que carecía de los conocimientos necesarios para dedicarse a esa actividad. Su intención era encontrar una fórmula que le permitiera trabajar directamente en el proyecto, sin limitarse a realizar una inversión económica. "Mi plan B era poner un negocio. No sé de qué, estaba viendo que funciona muy bien lo de las uñas, pero no sé hacerlas. No quiero invertir, sino ejecutar. Quiero y necesito una rutina en mi vida".
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