Las eurofinales en el Camp Nou: del gran Milan y el milagro del United a los vándalos del Rangers
Pasados 40 años de la primera 'orejona' del Milan de Arrigo Sacchi y 30 años después de la del Manchester United de Sir Alex Ferguson, la final de 2029 será la tercera de la historia de la Copa de Europa con el Spotify Camp Nou como escenario en busca de nuevo rey. La UEFA lo decidió este martes en su Comité Ejecutivo en Salónica.
Será además la sexta final continental a partido único ya que el templo azulgrana albergó las de la Recopa de Europa conquistadas por el Glasgow Rangers y el propio Barça en 1972 y 1982, respectivamente, así como la Supercopa de Ferias o Copa de Campeones de Ferias conquistada en 1971 por los azulgrana ante el Leeeds United (2-1).
No pudo haber marco tan majestuoso como el Camp Nou para que el mejor Milan de todos los tiempos, el que más huella dejó en el fútbol por lo revolucionaria de su presión alta, ganara su tercera Copa de Europa. El Steaua, campeón tres años antes en Sevilla ante el Barça, fue vengado por los 'rossoneri', que ya evitaron que el Madrid de la 'Quinta del Buitre' pudiera saldar su deuda con la 'orejona'. Un 5-0 en la vuelta de 'semis' en San Siro selló el pase lombardo a Barcelona. No hubo color con sendos dobletes de Marco van Basten y Ruud Gullit y fiesta final en el Ritz sin imaginar Frank Rijkaard que 17 años después tocaría la gloria continental como entrenador del Barça.

Algún tinte blaugrana tuvo también la segunda Copa de Europa de la historia del Manchester United. El Bayern lo tenía hecho con el tanto de falta de Mario Basler (6'), Ottmar Hitzfeld quitó del campo a Lothar Matthäus en el 80' y, ya en el añadido, llegó una remontada alucinante ante el delirio de los hinchas ingleses, mayoría en un Camp Nou ya que bastantes socios del Barça que compraron entrada la revendieron a los 'diablos rojos'.
Dos goles en sólo 102 segundos de Teddy Sheringham y Ole Gunnar Solskjaer tras dos saques de esquina de David Beckham. Mientras Peter Schmeichel daba volteretas, el '7' del United se coronó donde una década antes había estado visitando Can Barça con Terry Venables tras ganar concurso de la escuela de fútbol de Bobby Charlton. Jordi Cruyff, que empezó el curso en Old Trafford pero fue cedido en enero de 1999 al Celta, también celebró aquella Champions.

Menos festiva fue la Recopa de 1972 ganada por el Rangers ante el Dinamo Moscú (3-2). Sólo un año antes, en un Old Firm en Ibrox Park contra el Celtic, una avalancha al término del partido se cobró la vida de 66 personas. No llegó el Barça a aquella final tras caer en octavos contra el Steaua. Un anticipo de la debacle histórica de Sevilla-86. En plena época comunista, sólo los 200 expedicionarios del Dinamo con el retirado un año antes Lev Yashin como miembro del club, acudieron a Barcelona.
El desembarco escocés fue masivo, con más de 20.000 temidos hinchas que montaron una batalla campal contra la policía justo después del pitido final de José María Ortiz de Mendíbil. A la invasión de campo después de cada gol del Rangers, se unió otra masiva al final y el destrozo de los asientos, botellas de cristal volando y hasta navajas y cadenas de bicicleta que convirtieron el Camp Nou en un infierno durante casi dos horas con los 'grises' totalmente superados porra en mano. Siendo imposible la entrega del trofeo en el césped, el ceremonial se hizo en el vestuario del Rangers. Hubo centenares de heridos y unos 80 detenidos. Con más de 1.500 sillas rotas, la UEFA compensó al Barça con dos millones de las antiguas pesetas. Fue el germen del 'hooliganismo' que bañó de sangre la final Liverpool-Juventus de la Copa de Europa de 1985 en Heysel.


Al cabo de 10 años, sólo hubo banderas azulgranas y catalanas con los goles en el 2-1 del Barça al Standard Lieja, que amenazó con el tanto inicial de Vandersmissen (6') pero sucumbió contra el equipo de Udo Lattek. Allan Simonsen, cabeceando una falta botada por el 'Boquerón' Esteban, y Quini, rematando un libre directo picado rápido y con pillería por 'Simonet' desataron el delirio ante 100.000 espectadores. Cayó la segunda Recopa culé tras la de Basilea tres años antes.

El planeta fútbol también se paralizó con los focos en el Camp Nou en 1982 con motivo del Mundial de España y de la final de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Ampliado por el presidente Josep Lluís Núñez con una capacidad para 120.000 espectadores, el estadio del Barça fue elegido para el partido inaugural entre la Argentina de Diego Armando Maradona, que días antes había sido anunciado como fichaje récord del Barça, y Bélgica.

Después de una inolvidable ceremonia de apertura con miles de palomas al viento, un gol de Erwin Vandenbergh dio el triunfo a los europeos ante la albiceleste, que volvió a jugar en Barcelona en la segunda fase, pero en el demolido estadio de Sarrià, compitiendo en el imborrable grupo que completaron Brasil e Italia. El Camp Nou se quedó el grupo A de la segunda fase de la Copa del mundo con el Polonia-Bélgica (3-0), el Bélgica-URSS (0-1) y el Polonia-URSS (0-0). Fueron los polacos quienes sellaron su pase a semifinales con el empate ante los soviéticos. Precisamente en el Camp Nou repitió Polonia aunque cayendo ante la Italia del bigoleador Paolo Rossi (0-2). La 'azzurra' se proclamó tricampeona mundial en la final del Santiago Bernabéu a costa de la República Federal de Alemania (3-1).

Al cabo de 10 años, Polonia acarició la medalla de oro del torneo masculino de fútbol pero la España de Guardiola, Ferrer, Luis Enrique, Abelardo, que metió el 1-1, Cañizares, Pinilla, Alfonso y Kiko, autor del gol decisivo y del pasajero 2-1, hizo historia en un Camp Nou abarrotado (3-2). En el Estadi se jugaron además el Estados Unidos-Italia (1-2) de la primera fase, el Polonia-Qatar (2-0) y el Suecia-Australia (1-2) de cuartos, el Polonia-Australia (6-1) de 'semis' y el Ghana-Australia (1-0) de la final de consolación.
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