"Hay que revisar los picos máximos de potencia y ajustar la potencia punta"
Cuando llega la factura de la luz, a veces no somos capaces de entender por qué no logramos reducirla por debajo de una cifra concreta. Y es que toda factura de la luz tiene una parte de gasto fija que se conoce como 'potencia contratada'. Es la parte de energía máxima que podemos consumir en nuestro hogar y el precio ya viene predeterminado.
Sin embargo, muchas veces no llegamos a gastar esa potencia. De hecho, la mayoría de veces nos quedamos lejos de ello. Y es aquí, donde muchos clientes no saben que pueden reducir la potencia contratada y, por lo tanto, el precio de lo que pagan por ella. A partir de aquí, los expertos recomiendan revisar picos máximos y ajustar con prudencia la potencia punta cuando exista margen claro de ahorro.
Menos consumo de energía, mismo gasto en potencia
Esta es la clave de la cuestión. Ya puedes gastar muy poco en electricidad que siempre vas a pagar la parte fija de la potencia punta que tengas contratada. Por este motivo, tener contratada más potencia de la necesaria puede suponer un gasto innecesario. Y es aquí donde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) lanza advertencias que pueden ayudar a mejorar la economía del hogar.
En concreto, su portavoz y experto en consumo Enrique García, compartió los resultados de un estudio de la misma OCU sobre 10.0000 facturas de la luz que detalla que el 34% de los consumidores tenía contratada más potencia de la necesaria. En estos casos, el ahorro medio podría rondar los 88 euros al año.
Ahora bien, el consejo se debe seguir con prudencia. García recomienda hacerlo con prudencia, "revisando los picos máximos de potencia y ajustarla cuando exista un margen claro de ahorro", mientras que la "potencia valle debería mantenerse salvo que exista un desajuste importante".
¿Cómo saber si tienes demasiada potencia contratada?
Esta es una de las preguntas clave y para conocer su respuesta, el primer paso es consultar la factura y localizar la potencia contratada, que aparece expresada en kilovatios (kW). Después hay que comprobar los picos de potencia que registra el hogar y compararlos con la potencia que se está pagando.
Aquí es importante distinguir las características particulares de cada hogar. No es lo mismo una vivienda en la que nunca coinciden varios electrodomésticos encendidos a la vez, que una vivienda en la que funcionan simultáneamente el horno, la vitrocerámica o el aire acondicionado, de manera frecuente. En este caso, el hogar necesitará más potencia.
Hay un matiz importante acerca de la información que revela el estudio y es que los 88 euros anuales calculados por la OCU son una media para los consumidores que tenían margen para reducir la potencia. No significa que todos los hogares puedan ahorrar esa cantidad ni que reducir la potencia siempre sea recomendable.
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