SAE: coincidencias y precisiones

Es una buena noticia que coincidamos en que, cuando existe sobredemanda, la asignación no debería depender principalmente del azar. Es un punto de encuentro que permite avanzar hacia un mejor sistema.
Pero conviene, nuevamente, hacer precisiones. El proyecto no crea un sistema paralelo de admisión ni entrega a los colegios la facultad de seleccionar arbitrariamente, como sostienen los académicos de la Facultad de Educación UC. Se mantiene el SAE, la plataforma única y la asignación centralizada, y los criterios deben sujetarse a los resguardos establecidos por la ley.
Esto no significa que el proyecto no pueda perfeccionarse en el Senado. En eso estamos de acuerdo. El espacio que el proyecto entrega a los directores para responder a situaciones particulares podría complementarse con un catálogo de criterios objetivos y verificables que los establecimientos puedan escoger según sus proyectos educativos: continuidad entre colegios de un mismo sostenedor o entre octavo y primero medio, padres o hermanos exalumnos, estudiantes prioritarios o con NEEP, reinserción, especialidad TP o desempeño académico. Así, el sistema cuenta con más información y el azar pasa a ser realmente el último criterio.
El desafío es, tras una década, terminar la discusión sobre el SAE, corrigiendo sus problemas y conservando sus fortalezas, y, por fin, destinar todos los esfuerzos a mejorar los aprendizajes de nuestros estudiantes.
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