Benín, el invitado inesperado de la despedida de Lionel Messi: un DT que lo puso en apuros en Rusia 2018 y el sueño de jugar un Mundial

Benín es el invitado inesperado al último baile de Lionel Messi con la Selección Argentina y muchos habrán oído su nombre por primera vez cuando la AFA lo dio a conocer como parte de los tres amistosos que la Scaloneta jugará en la próxima fecha FIFA. ¿Dónde queda? ¿Cómo es su territorio? Y, fundamentalmente, ¿cómo es su fútbol?
Primero, hay que ubicarlo en el mapa: está en el oeste de África y limita con Togo, Nigeria, Níger y Burkina Faso, casualmente el otro rival de Argentina en Buenos Aires. Con una extensión de 114.763 kilómetros cuadrados, si lo comparamos con las provincias argentinas sería 14% más chico que Santa Fe, pero 12% más grande que Catamarca. Con una población estimada de 15,2 millones de habitantes -135 por km²-, el 90% de sus habitantes se desempeña en el mercado laboral informal, aunque la principal economía es la producción de algodón.
Volviendo al fútbol, el deporte más popular del país, Benín ocupa el puesto 93 del ranking de la FIFA -el más bajo de los tres rivales programados- y, obviamente, nunca jugó un Mundial, aunque estuvo cerca en 2026: quedó tercero en el grupo C de las Eliminatorias Africanas -que dominó Sudáfrica- con los mismos puntos que Nigeria, que avanzó por diferencia de gol.
No es la única conexión con el seleccionado nigeriano: su técnico es Gernot Rohr, quien dirigía justamente de las Súper Águilas en Rusia 2018. Previo a ese cruce, dijo: “Adoramos a Leo Messi, todo el mundo lo ama, pero para nosotros no es importante si es su último Mundial, no estamos aquí para ver como juega Messi, en el mundo no hay piedad, no hay compasión, aunque queramos mucho a Messi no podemos hacerle un regalo. Messi ha jugado muy bien, está a muy buen nivel”.
El gol de Rojo evitó la catástrofe y el 2 a 1 de ese 26 de junio de hace ocho años le dio la clasificación al entonces seleccionado dirigido por Jorge Sampaoli y que tenía a Scaloni de ayudante. No fue, finalmente, ni el último partido ni el último Mundial para Messi, quien ahora sí se despedirá contra un equipo dirigido por Rohr.
Para los Guepardos de Benín, en cambio, será un debut absoluto. Aunque supuso un cambio en su calendario, ya que iban a jugar contra Túnez, hacer ocho mil kilómetros hasta Buenos Aires les dará la posibilidad de jugar un partido con el mejor futbolista del mundo y poner el nombre de su país en la historia del fútbol. Días antes se enfrentarán al otro rival de la Albiceleste, Burkina Faso -el 25 de septiembre- y después contra Mauritania -el 29, en Costa de Marfil-, ambos por el grupo F de las Eliminatorias a la Copa Africana de Naciones (CAN).
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