¿Sekulic y sus pupilos saben lo que significa el Barça?
El Joventut ya le ha sacado los colores dos veces al Barça de Sekulic. El festival de la Penya en la final de la Supercopa se repitió, corregido y aumentado, el pasado domingo. El 113-89 es una humillación para el Barça. Sin embargo, en los tiempos muertos de Sekulic parecía que no había dolor. Ni en las caras de los nuevos jugadores del Barça, tampoco. Al contrario, las miradas hacia su “coach” ya son de una frialdad que no generan ningún tipo de confianza. Mientras, a falta de dos minutos, en el tiempo muerto del Joventut, Miret pedía a sus jugadores, con el cuchillo en la boca, que fueran a intentar ganar de 30 puntos. No parecía que, en el banquillo del Barça, más allá de Parra y algún fisio, supiera lo que significaba perder ante la Penya, de nuevo ante la Penya, con este palizón. Y perdiendo 20 balones ¡20! Y permitiendo que el rival metiera 17 triples, ¡17 en 30 intentos! De nuevo, con el Barça poniéndole la alfombra roja al motivado Laprovittola al que echaron del Palau sin que el jugador entienda todavía por qué. Este nuevo Barça, por el que hay que tener paciencia, se quiere construir desde la velocidad y el acierto en el tiro de los Robinson, Martin y Punter de turno. Un balón para cada uno y a cruzar los dedos para que la enchufen. Pero, después de 12 encuentros (7 victorias y 5 derrotas) no se ve ningún atisbo de mejora defensiva. Los casi 400 puntos encajados en los últimos 4 encuentros son una barbaridad. Un equipo nuevo se tiene que empezar a construir desde la defensa y, por ahora, no hay señales de vida. El Joventut anotó 64 puntos en la segunda parte. Galbiati, que era la primera opción de Xevi Pujol para el banquillo del Barça, ya está fuera de Baskonia. Ojo al dato.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.